La Reserva Federal de EE. UU. decide sobre la tasa de interés clave – se espera una pausa
Washington, 29 de julio de 2026
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Summary
La Reserva Federal de Estados Unidos anuncia su nueva decisión sobre la tasa de interés clave el miércoles por la noche (20:00 horas CEST). La mayoría de los observadores del mercado esperan una pausa en las tasas, mientras crecen al mismo tiempo la preocupación por el aumento de los precios de la energía y los riesgos coyunturales.
Washington, 29 de julio de 2026
La Reserva Federal de Estados Unidos anuncia el miércoles (20:00 horas CEST) su decisión sobre la tasa de interés clave, y la mayor parte de los participantes del mercado espera una pausa en las tasas.
La tasa de interés clave se sitúa actualmente en el 3,50 al 3,75 por ciento, muy por encima del nivel cero de entonces. Según la herramienta FedWatch de CME Group, actualmente alrededor de un tercio de los participantes del mercado espera una subida de tasas de 0,25 puntos porcentuales, mientras que aproximadamente dos tercios esperan tasas sin cambios. La Reserva Federal se enfrenta así a una ponderación decisiva entre una inflación persistente y señales de un enfriamiento coyuntural.
La inflación se ha moderado recientemente: en junio, la tasa de inflación interanual se situaba en el 3,5 por ciento, tras haber alcanzado en junio de 2022, con un 9,1 por ciento, el nivel más alto en más de 40 años. Sin embargo, cuanto más tiempo espere la Reserva Federal, más apremiante será la pregunta de si repite el error del año 2021.
Situación de partida: tasa de interés elevada y presión de precios menguante
Esta cuestión ocupa el centro del debate entre economistas y estrategas de mercado. En el trasfondo subyace la preocupación de que los precios de la energía, como factor externo, puedan reavivar la inflación, sin que la política monetaria convencional pueda reaccionar a corto plazo.
El jefe de la Fed, Kevin Warsh, apuesta por el momento sobre todo por una retórica "halcón": para él, la lucha contra la inflación tiene máxima prioridad. "Los miembros de nuestro comité no toleran una inflación persistentemente alta", declaró a mediados de julio. Una pausa en las tasas solo sería compatible con esta línea si la inflación ya se encuentra claramente en retroceso.
Al mismo tiempo, el mercado laboral se muestra hasta ahora extremadamente robusto: las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en EE. UU. descendieron el pasado jueves al nivel más bajo desde 1969. Un enfriamiento coyuntural rápido que requiriera la intervención del banco central no se atisba por el momento.
Precios de la energía como shock inflacionario externo
Sin embargo, el aumento de los precios de la energía se traslada cada vez más a los precios al consumo. Así, el precio del crudo Brent del Mar del Norte volvió a superar los 100 dólares por barril la semana pasada. Thu Lan Nguyen, responsable de análisis de materias primas y divisas de Commerzbank, advierte: "Desde mi punto de vista, apenas existe un escenario plausible en el que un aumento tan pronunciado del precio del petróleo no impulse la inflación al alza a corto plazo." Los mayores costes de transporte, producción y materiales podrían ir trasladándose progresivamente a otros bienes y servicios.
En los mercados de bonos se reflejan con especial claridad los mayores riesgos de inflación: los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años subieron la semana pasada, en momentos puntuales, al nivel más alto en 18 meses. Los mercados de capitales ya están descontando una fase prolongada de tasas más altas.
Lecciones del año 2021
En este contexto, la comparación con el año 2021 cobra brío. Entonces, los bancos centrales habían subestimado inicialmente la creciente inflación y la habían considerado una consecuencia transitoria de la pandemia. Christian Lenk, responsable de investigación de divisas y política monetaria de DZ Bank, señala al respecto: "Los bancos centrales pisaron el freno demasiado tarde en aquella ocasión." Un retraso similar podría pasar factura hoy.
No obstante, los expertos subrayan que la situación de partida es hoy distinta a la de 2021. Entonces, los cuellos de botella en la oferta se encontraron con una demanda alimentada por tasas bajas y ayudas estatales; hoy la presión sobre los precios proviene principalmente del lado de la oferta. "Porque aquí tenemos un factor externo, concretamente los precios de la energía, que apenas puede verse influido por la política monetaria convencional." Esperar demasiado podría agravar la situación, ya que una subida de tasas no puede extraer petróleo adicional ni asegurar rutas comerciales.
Mercado laboral robusto, pero riesgos coyunturales
Lenk ve, sin embargo, paralelismos: "Un shock de demanda, como el que se produjo en 2021, sí puede contenerse muy bien con subidas de tasas." Queda la pregunta de si los precios de la energía cederán a corto o largo plazo o si de ellos se derivará un segundo impulso inflacionario impulsado por la oferta.
Andreas Lipkow, analista jefe de mercado del bróker CMC Markets, formula el listón para la próxima reunión: "Esa es ya una marca en la que la Fed también empieza a plantearse: ¿se trata ahora de una influencia sostenible, o estamos viendo solo un breve momento de shock?" La respuesta del banco central vendrá probablemente menos guiada por la coyuntura y más por las expectativas.
Lipkow advierte además de un escenario políticamente sensible: si la Fed espera demasiado, podría intervenir solo cuando la coyuntura ya esté decayendo, "y por tanto en el peor momento posible". Una configuración de este tipo, en la que la dinámica de crecimiento decreciente y una inflación nuevamente al alza coinciden, se considera especialmente crítica para la estabilidad de los mercados financieros.
Presión política y comunicación
Al mismo tiempo, la presión procedente del ámbito político para bajar las tasas rápidamente se mantiene contenida. El presidente estadounidense había exigido reiteradamente en las últimas semanas el fin de la política monetaria restrictiva, sin haber logrado imponerse hasta ahora frente a una Fed centrada mayoritariamente en la estabilidad de precios. Donald Trump había señalado, entre otras cosas, que las tasas elevadas frenaban la coyuntura; Warsh rebate con la referencia a la experiencia del año 2021, cuando la inflación se descontroló – "una experiencia que a muchos consumidores les sigue pesando también hoy."
Ante este campo de tensiones, la Fed busca una vía intermedia: la pausa en las tasas parece a la mayoría de los observadores el resultado más probable de la reunión, acompañada de una retórica que se opone a una intervención precipitada. Una subida de 0,25 puntos porcentuales sigue presente, según FedWatch, como expectativa minoritaria en el mercado. Sea cual sea la dirección que tome la Fed, la comunicación tras la decisión probablemente decidirá sobre la reacción del mercado al menos con la misma fuerza que el propio movimiento de tasas.
Qué esperan ahora los mercados
Con gran expectación se aguarda sobre todo la rueda de prensa posterior a la decisión. Los observadores prestan menos atención a la cifra concreta de la tasa de interés clave que a las pistas sobre la trayectoria futura: un forcejeo visiblemente más prolongado con tasas de inflación elevadas podría seguir presionando al mercado de bonos. Una señal clara de disposición a actuar volvería a contener los rendimientos.
Lo cierto es que las consecuencias de la guerra de Irán para los precios al consumo ya se hacen notar. Si la presión de precios se consolida en los próximos meses, la pausa en las tasas podría convertirse en la pausa más breve de la historia reciente de la Fed. Si, por el contrario, la inflación cediera perceptiblemente, la Fed ganará margen para reaccionar ante un oscurecimiento coyuntural sin poner en peligro su objetivo de inflación.
Las próximas semanas mostrarán si el aumento de los precios de la energía es un breve momento de shock o si se consolida como una carga estructural para los precios al consumo. Solo entonces se decidirá también si la Fed entiende la pausa en las tasas como un respiro o como un giro.
Decisión de tasas de la Fed julio 2026: se espera una pausa | noticias360