Berlín, 06 de julio de 2026

El grupo parlamentario de Die Linke en el Bundestag alemán ha presentado una demanda ante el Tribunal Constitucional Federal (Bundesverfassungsgericht) para frenar la aprobación del nuevo Gebäude­modernisierungsgesetz (ley de modernización de edificios), conocida popularmente como ley de calefacción, que estaba prevista para esta misma semana.

Actualización: 06.07.2026 – novedades desde el 04.07.2026

El recurso se dirige contra la llamada Heizungsgesetz, la reforma que la coalición negro-roja (CDU/CSU y SPD) pretende aprobar para sustituir aspectos centrales de la normativa heredada del anterior Gobierno de semáforo. La decisión sobre si la votación se retrasa se espera en los próximos días, según informaciones de la agencia dpa obtenidas de círculos de la coalición.

Según los hechos verificados, la queja de La Izquierda busca impedir que el Bundestag vote la ley antes del receso parlamentario de verano, que se prolonga hasta principios de septiembre de 2026. La formación argumenta que se han vulnerado los derechos de información de los diputados y que se carece de cálculos sobre el impacto climático del texto.

Antecedentes: un precedente en 2023

La abogada Violetta Bock, portavoz de política climática de Die Linke, criticó que el proyecto carezca de los cálculos sobre su efecto climático. «Queremos que esos cálculos se pongan sobre la mesa», declaró Bock, y añadió que organizaciones ambientales también advierten del riesgo de retrocesos en la protección del clima.

El recurso de La Izquierda recuerda un precedente cercano: en el verano de 2023, el Tribunal Constitucional Federal ya frenó poco antes del voto parlamentario el entonces proyecto de ley de calefacción del Gobierno de semáforo. Ahora, tres años después, la formación de izquierda confía en obtener una decisión similar mediante un Eilantrag (medida cautelar urgente) que el Tribunal podría resolver esta misma semana.

En el plano jurídico, el recurso cuestiona que con la nueva ley se esté contrayendo «un crédito de CO2 a costa de futuros legisladores», aunque por un importe y en condiciones desconocidas. Así lo expresó Johannes Franke, abogado de Die Linke, quien consideró «inadmisible» que el Bundestag vote sin disponer de esos datos.

Cambios clave del proyecto de la coalición

El grupo parlamentario de La Unión (CDU/CSU) respondió a la queja constitucional anunciada por La Izquierda. Müller, vicepresidente del grupo, declaró en una entrevista en Deutschlandfunk que la oposición había tenido suficiente oportunidad de participar en el proceso parlamentario y de abordar el borrador de ley, y que todas las cuestiones de derecho constitucional habían sido evaluadas cuidadosamente. Müller hizo estas declaraciones en una entrevista en Deutschlandfunk.

Entre los cambios más relevantes introducidos por la coalición figura la eliminación de la regla del 65 por ciento del Gebäudeenergiegesetz, que exigía que cada nueva calefacción funcionase con al menos un 65 por ciento de energías renovables. Ese es, según el texto del Änderungsantrag (enmienda) acordado por los grupos de la coalición, el núcleo que desaparece.

En su lugar, la coalición prevé que los llamados Inverkehrbringer (comercializadores) de gas, petróleo y gas licuado estén obligados a transformar completamente los combustibles destinados a la calefacción de edificios a partir de 2045 hacia combustibles climáticamente neutros. Hasta entonces, seguirá siendo posible instalar calefacciones nuevas de gas y petróleo, siempre que, a partir del 1 de enero de 2029, empleen de forma creciente una cuota de combustibles neutros en CO2, como el biometano.

Cuota de gas verde y combustibles neutros

Para los sistemas de calefacción ya existentes se introducirá a partir de 2028 una «Grüngasquote» (cuota de gas verde) que los proveedores deberán cumplir. El régimen exacto de esa cuota aún está por definir.

Otro elemento clave es la eliminación de la disposición que, conforme a la normativa vigente, prohibía desde 2045 operar calderas de calefacción con combustibles fósiles. Esa prohibición desaparece con el nuevo texto, que apuesta por la apertura tecnológica.

Desde el Gobierno, la ministra de Economía, Katherina Reiche, defendió durante la primera lectura del proyecto en el Bundestag que el Ejecutivo federal está sustituyendo los «Heizungszwänge» (imposiciones sobre la calefacción) por apertura tecnológica. Anteriormente, Reiche, política de la CDU, había calificado el marco vigente de «Zwang zur Wärmepumpe» (obligación de instalar bomba de calor).

Críticas de la oposición ecologista

La oposición ecologista fue muy crítica. Michael Kellner, portavoz de política energética de Los Verdes, calificó la ley de «paquete caro para los inquilinos, que aviva la crisis climática y genera incertidumbre para los talleres artesanales». Kellner añadió que «las calefacciones de gas fósil no se retiran del mercado» y que no existe protección para los inquilinos que son autónomos y pequeños comerciantes. Desde la agencia dpa, Kellner reclamó: «Union und SPD zögern, ihr eigenes Gesetz umzusetzen. Sie sollten die Sommerpause gut nutzen und das Gesetz ganz zurücknehmen.»

El diputado Alaa Alhamwi, de Los Verdes, sostuvo que «se ha negociado durante semanas, pero en realidad no se ha mejorado nada» y recordó que en la audiencia los expertos dejaron claro que el proyecto es malo y muy problemático desde el punto de vista constitucional.

Un dictamen de los servicios científicos del Bundestag ya había señalado que existen «dudas de derecho constitucional», en particular sobre si la nueva regulación de las emisiones derivadas de la calefacción traslada de forma desproporcionada cargas de reducción hacia el futuro, según los hechos recopilados.

Calendario legislativo en el aire

Mientras tanto, el calendario legislativo se complica. La prevista aprobación del Gebäude­modernisierungsgesetz por parte del Bundestag, inicialmente prevista para esta semana, podría retrasarse hasta después del receso estival. La decisión sobre la suspensión del debate depende en gran medida de la resolución del Bundesverfassungsgericht sobre la medida cautelar solicitada por La Izquierda.

La noticia fue difundida el 3 de julio de 2026 en el programa Deutschlandfunk y la actualización, el 6 de julio de 2026, también en ese medio público. Ambas emisiones forman parte del seguimiento que la radiotelevisión pública alemana realiza al proceso legislativo.

El veredicto constitucional sobre el Eilantrag, si se produce esta semana, marcará el rumbo inmediato del proyecto de ley, que sigue generando tensiones entre la apuesta tecnológica de la coalición y los avisos de defensores del clima y de sectores sensibles al coste de la transición energética.