La coalición planea exigir certificado médico desde el primer día de enfermedad – Los médicos de familia critican duramente
4/7/2026
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Summary
La coalición de negros y rojos endurece las reglas para las bajas por enfermedad: en adelante, será obligatorio presentar un certificado de incapacidad laboral desde el primer día de baja y se eliminará la baja médica telefónica. Médicos de familia, el delegado del Gobierno para los pacientes y un cargo interno de la SPD acusan al Gobierno de hacer política simbólica y advierten del colapso de las consultas.
El Gobierno federal planea que los trabajadores en Alemania tengan que presentar en adelante un certificado médico de incapacidad laboral desde el primer día de una enfermedad y que se suprima la baja médica por teléfono.
Según el Gobierno federal, la actual regla de los tres días será sustituida. Los trabajadores deberán presentar por regla general un certificado de incapacidad laboral (AU) al empleador desde el primer día de baja. La baja médica telefónica se eliminará sin sustitución, según se desprende del documento de reforma de 34 puntos bajo el lema "Volver a poner a Alemania en marcha", en el que se puso de acuerdo esta semana el comité de coalición de CDU/CSU y SPD. Hasta ahora no existe un anteproyecto de ley formal.
Qué planea concretamente la coalición
El canciller federal Friedrich Merz justificó la iniciativa el jueves por la noche en el programa de ZDF "Maybrit Illner" con la elevada cifra de días de enfermedad. "El número de días de enfermedad en Alemania es demasiado alto", dijo Merz. A la pregunta de si los trabajadores tendrían ahora que ir al médico el primer día, respondió: "No tienen que ir a la consulta el primer día. Tienen que tener un certificado de incapacidad laboral desde el primer día." También en el "Brennpunkt" de ARD explicó: "Volvemos a la regulación que teníamos antes de la Corona." Ya antes de la pandemia regía, según esto, una regla de tres días, conforme a la cual el certificado debía presentarse solo a partir del cuarto día natural de baja.
Argumentación desde la Cancillería
El portavoz del Gobierno, Stefan Kornelius, añadió en Berlín que la nueva norma no significa automáticamente que los enfermos tengan que ir a una consulta el primer día de baja. "Eso no significa que haya que ir al médico el primer día." La configuración concreta de la reforma está aún por venir. La ministra federal de Sanidad, Nina Warken (CDU), dijo al "Rheinische Post" que había que garantizar "que las posibilidades digitales, como las videoconsultas con el médico de cabecera, sigan siendo posibles y se utilicen más". Según el acuerdo, la videoconsulta se mantendrá; una regulación correspondiente debe impedir los abusos y al mismo tiempo digitalizar aún más el acceso a la atención.
Sin embargo, los planes suscitan un amplio rechazo. La presidenta federal de la Asociación de Médicos de Familia, Nicola Buhlinger-Göpfarth, habló de "pura política simbólica". En declaraciones al "Rheinische Post" (edición del sábado) dijo que la nueva normativa prevista "ni reducirá las bajas por enfermedad ni evitará los abusos". El mayor potencial de abuso lo ve en las plataformas anónimas que se lucran con bajas rápidas, no en las consultas de medicina general. "Si en algún lugar hay un gran potencial de abuso, es en las plataformas anónimas que obtienen beneficios con ello y ni siquiera conocen a sus clientes. Allí el fraude tiene las puertas abiertas, ¡y no en nuestras consultas!" Buhlinger-Göpfarth señaló que la baja telefónica está vinculada a la consulta del médico y no ofrece más margen de abuso que una visita presencial.
Críticas desde las consultas de medicina general
El delegado del Gobierno federal para los pacientes, Schwartze (SPD), compartió esa valoración. Ante el grupo editorial Funke advirtió de que más trabajadores acudirán enfermos al trabajo sin recuperarse y terminarán acumulando más días de baja, "si aún más empleados van enfermos al trabajo, no se recuperan y terminan registrando más días de enfermedad por cursos prolongados". Además, "acudir a una consulta médica en muchos cuadros clínicos es una carga innecesaria para todos y aumenta el riesgo de contagio". Pidió a la política seguir ampliando la oferta digital y de telemedicina.
También la Confederación Alemana de Sindicatos se pronunció en línea similar a la de los médicos de familia. La Asociación de Médicos de Familia de Baden-Württemberg declaró que la posibilidad de la baja telefónica representa para los pacientes sin sintomatología grave "una medida importante para reducir la burocracia y aliviar las consultas". La asociación considera muy probable que con la reforma sea más difícil conseguir cita para el mismo día. El vicepresidente de la Asociación de Médicos de Familia de Renania del Norte-Westfalia, Manfred Imbert, dijo que la baja telefónica había sido un alivio para los médicos de familia: "Para nosotros, los médicos de familia, la baja telefónica era un alivio. El aumento de carga de trabajo que se avecina por los pacientes en la consulta va a ser muy difícil de asumir." En una declaración complementaria advirtió: "Ya estamos al límite, y cómo será cuando pronto se jubile uno de cada tres médicos."
La Asociación Nacional de Médicos de las Cajas de Seguro calcula al menos 30 millones de visitas adicionales a consultas al año si la reforma se aplica según lo previsto. El presidente de la Asociación de Médicas y Médicos de Familia, Markus Blumenthal-Beier, advirtió: "Con esta combinación, varios millones más de pacientes van a empujar las puertas de nuestras consultas, ya de por sí saturadas." El médico de familia Axel Bullerkotte, de Pattensen, en Baja Sajonia, explicó que la baja telefónica había sido "un gran alivio"; en temporada de gripe llega a expedir hasta 30 certificados por teléfono. Criticó que con la reforma se reintroduzcan "procesos costosos que ya habíamos eliminado hace tiempo": "Vamos a caer en una situación de burocracia absurda." Se espera además "que tengamos que ver a todos los pacientes en la consulta, y entonces automáticamente tendremos que retrasar las citas normales".
Resistencia también en la SPD
En la SPD crece la resistencia al proyecto. El secretario general de la SPD, Tim Klüssendorf, y el presidente del partido, Lars Klingbeil, recordaron que la Unión había exigido originalmente un día de carencia sin continuación del salario, algo que la SPD había rechazado. Klingbeil dijo en ZDF: "Por supuesto, tenemos que hacerlo ahora de modo que nadie vaya enfermo al trabajo." El político de sanidad de la SPD Christos Pantazis exigió que "los cambios profundos en las regulaciones sobre la incapacidad laboral deben basarse en fundamentos científicos y empíricos sólidos". El presidente regional de la SPD en Berlín y candidato principal a las elecciones del parlamento regional de septiembre, Steffen Krach, calificó el paquete de reformas de internamente contradictorio. Declaró al "Süddeutsche Zeitung": "Los médicos de familia están con razón indignados, la Unión debería reconsiderarlo urgentemente." Añadió: "Nadie que se ocupe del sistema sanitario considera esto sensato, porque colapsa las consultas y dificulta aún más conseguir citas rápidas para tratamientos." La reforma es "un voto de desconfianza contra médicos y pacientes".
Por su parte, los employeurs respaldan la medida. Johannes Pöttering, director general de la Asociación de la Industria Metalúrgica y Eléctrica de Renania del Norte-Westfalia, celebró la supresión de la baja telefónica y la obligación de certificado desde el primer día. Dijo que en Alemania existen "la mayor protección laboral y las mejores condiciones de trabajo en comparación europea, pero también las mayores jornadas de absentismo. Las generalizaciones no vienen al caso, pero cogerse la baja era sencillamente demasiado fácil." Janika Woltering-van Haag, propietaria del mayorista de panadería Hefe van Haag, también ve en la regulación un beneficio: "Si se aborda este tema, se logra más fiabilidad y puedo confiar más en mi personal."
Apoyo de los employeurs
El jefe del grupo parlamentario de CDU/CSU, Jens Spahn, recordó en el "Morgenmagazin" de ARD que se registran unos 18 días de baja por trabajador al año. Describió el comportamiento de muchos empleados con estas palabras: "Uno se sienta en el borde de la cama y piensa: ¿me lo puedo permitir hoy?" Según datos de CDU/CSU y SPD, los employeurs habían "identificado la baja telefónica como puerta de entrada para el abuso y exigido su supresión".
Se podrán seguir contemplando excepciones a la obligación de certificado desde el día uno, mediante acuerdos individuales, convenios de empresa o convenios colectivos. También se endurecerá la amenaza de pena por expedir certificados médicos falsos según el artículo 278 del Código Penal. Hasta ahora la ley prevé pena de prisión de hasta dos años o multa. Merz subrayó que la nueva regulación había sido "una decisión dura".
Cifras y comparativas
El laboralista Arndt Kempgens señaló que los trabajadores deben informar al empleador por la mañana del día de baja. Quien no haga nada arriesga una amonestación y, en el extremo, el despido. Quien no demuestre que está enfermo puede ver reducido su salario. Ya hoy los employeurs pueden exigir un certificado desde el primer día según el artículo 5 de la Ley de Continuación del Salario, pero en la práctica esto no se ha hecho a menudo. Algunos employeurs ya habían anclado la obligación de certificado desde el día uno en contratos laborales, convenios de empresa o convenios colectivos.
Como contexto: la baja telefónica fue introducida como norma especial en tiempos de la COVID-19 y posteriormente prorrogada en varias ocasiones. Permite una baja de hasta cinco días, si los pacientes son conocidos en la consulta y no presentan síntomas graves. Las bajas por vídeo se canalizan a través de proveedores como Teleclinic o la aplicación TK-Doc de la Techniker
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