Declaración de gobierno de Merz: reformas antes de las | noticias360
Merz busca apoyo en el Bundestag para reformas de gran alcance
Berlín, 11 de junio de 2026
Steffen Prößdorf / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0
Summary
El canciller federal Friedrich Merz pronunció una declaración de gobierno en el Bundestag e hizo un llamamiento a la ciudadanía para que esté dispuesta al cambio. El foco estuvo en las reformas previstas en pensiones, cuidados de larga duración, impuestos y burocracia, sobre las que la víspera se había celebrado una reunión cumbre con sindicatos y patronal.
Berlín, 11 de junio de 2026
El canciller federal Friedrich Merz (CDU) pronunció el 11 de junio de 2026 una declaración de gobierno en el Bundestag, en la que pidió apoyo para un amplio paquete de reformas y, al mismo tiempo, reafirmó el respaldo a Ucrania.
El discurso estaba orientado en un principio a la próxima cumbre de la UE en Bruselas, que en la semana siguiente debía tratar, entre otros temas, Ucrania, China y la planificación presupuestaria. Sin embargo, Merz dedicó gran parte de su tiempo de palabra a proyectos de política interior, incluidos unos doce minutos a las reformas previstas en política de pensiones, cuidados de larga duración y fiscal.
Merz describió la situación en Alemania con tonos sombríos. La economía sigue debilitándose, se pierden puestos de trabajo industriales a diario y las empresas abandonan por los altos costes y la burocracia. Señaló que, según sus palabras, la pensión legal de jubilación es altamente deficitaria y que el fondo de pensiones necesitará en 2026 alrededor de 120.000 millones de euros de las arcas públicas, casi una cuarta parte del presupuesto federal, que asciende en total a 524.000 millones de euros.
Rumbo de reformas y situación económica
El canciller esbozó dos caminos: o bien Alemania rehúye los cambios, incluidos aquellos que inicialmente implican restricciones, o bien el país aprovecha sus fortalezas y potencial para girar el timón en beneficio de todos. «O rehuimos los cambios, y precisamente cambios que en un primer momento también significan restricciones, o aprovechamos las fortalezas y el potencial que tenemos para girar el timón en beneficio de todos», dijo Merz. Al mismo tiempo, hizo un llamamiento a la clase política y a la ciudadanía para que cada cual examine «qué puede aportar al éxito del conjunto».
Ya en la víspera, la coalición de negro y rojo formada por CDU/CSU y SPD había deliberado en la Cancillería Federal con altos representantes de los sindicatos y de las asociaciones empresariales sobre las reformas previstas. En el encuentro, que duró más de tres horas, participaron, entre otros, los sindicatos Verdi, IG Metall, IG BCE, así como la confederación sindical DGB. Aunque no se adoptaron decisiones concretas, los participantes acordaron continuar las conversaciones.
Reunión cumbre en la Cancillería Federal
Merz elogió expresamente el ambiente de dicho encuentro. «Esta larga conversación se desarrolló en un ambiente extraordinariamente bueno, muy constructivo, y la continuaremos también sobre temas concretos», afirmó. El diputado de la CDU Dennis Radtke, presidente del Círculo de Trabajadores Demócrata-Cristiano (CDA), también valoró las conversaciones como un éxito. Radtke dijo en una entrevista con SWR Aktuell: «Mucho más importante es que se hablara. Ahora mismo no se necesitan resultados intermedios. Hay propuestas sobre la mesa y nos encontramos en pleno proceso.»
La coalición aspira a elaborar un paquete de reformas en pensiones, cuidados de larga duración, impuestos y reducción de la burocracia antes de las vacaciones de verano, a mediados de julio. Una comisión gubernamental deberá presentar sus propuestas de reforma de las pensiones el 1 de julio. Además, el 25 de junio está prevista una votación con los Länder en el marco de la Conferencia de Ministros Presidentes. Sören Pellmann, jefe de bancada de La Izquierda, criticó duramente el rumbo y habló de un «desmantelamiento social».
Economía y expertos
También desde las filas de la economía llegaron demandas de una acción rápida. El presidente de la patronal Rainer Dulger declaró: «Está claro: hablar es plata, actuar es oro. Se necesita un golpe de reforma antes de las vacaciones de verano.» La «sabia» de la economía Veronika Grimm también pidió al Gobierno federal medidas para impulsar el crecimiento. Se pronunció a favor de elevar la edad legal de jubilación, así como de recortar la «jubilación a los 63» y la pensión por maternidad. Calificó la legislación alemana de protección frente al despido como «claramente demasiado restrictiva».
Grimm advirtió además sobre reformas «que suenan bien, pero que al final no aportan nada». Como ejemplo mencionó la integración de los funcionarios en el seguro de pensiones: si bien se generan cotizaciones adicionales, también se generan derechos adicionales que deben pagarse. A esto se suma un considerable trabajo administrativo en los ministerios. Reclamó reformas «eficaces» y una reducción de las cargas e impuestos.
El jefe de bancada del SPD, Matthias Miersch, reconoció los grandes desafíos y pidió comprensión por el rumbo reformista. «Alemania siempre fue fuerte cuando se unían las cabezas», dijo. Merz también subrayó que los interlocutores sociales deben estar sentados en la mesa de decisiones si se quiere que las reformas cuenten con aceptación entre la población. En este contexto, Radtke exigió que también los funcionarios y los superricos aporten su granito de arena. Si al final del proceso solo queda un programa de ahorro que afecte principalmente a los asegurados legales, «entonces no funcionará», advirtió.
Política exterior y Ucrania
En la parte exterior de su declaración de gobierno, Merz reafirmó el apoyo de Alemania a Ucrania. «Nuestro objetivo para Ucrania sigue siendo una paz justa y duradera que también tenga en cuenta nuestros intereses de seguridad», afirmó. Ucrania lleva más de cuatro años defendiendo la libertad de Alemania. Anunció que la UE incrementará la presión sobre Rusia, actuará con más contundencia contra la flota en la sombra rusa y empezará a trabajar en un 21.º paquete de sanciones. Una paz duradera solo puede lograrse en negociaciones en las que participen Ucrania, Rusia, Estados Unidos y Europa.
Merz esbozó al mismo tiempo una visión positiva para Europa en un mundo en transformación. «Hoy trabajamos con y por un nuevo orden mundial en el que Europa encuentre su lugar fuerte», dijo. Europa debe seguir siendo una potencia de libertad, prosperidad, paz y democracia. El jefe de la bancada de la Unión, Jens Spahn, subrayó que el Gobierno federal está firmemente al lado de la Ucrania atacada por Rusia y también al lado de Israel en la guerra con Irán, al margen de las críticas internacionales.
Críticas de la oposición
Entretanto, llegaron críticas contundentes desde la oposición. La jefa de bancada de los Verdes, Britta Haßelmann, dijo en el pleno: «La gente se siente engañada.» Acusó a Merz de que, bajo su gobierno, la palabra reforma se ha convertido en sinónimo de recortes. Los recortes previstos afectan siempre a los mismos grupos: los cotizantes, las personas necesitadas de cuidados y sus familiares, y una y otra vez, de manera especial, a las mujeres. Además, se dirigió al Gobierno mirando directamente al canciller: «¡Póngase las pilas! ¡Cumplan! ¡Traten a la gente con respeto!»
La jefa de bancada de la AfD, Alice Weidel, atacó duramente la declaración de gobierno y la calificó de «canto del cisne de un fracasado». Acusó a Merz de un «desprecio hacia los alemanes» y lo hizo responsable de una desindustrialización y de una «ola de quiebras». Además, pidió al canciller que abandonara la coalición con el SPD y que buscara «mayorías nuevas y constructivas», en referencia implícita a una cooperación con la AfD. Merz rechazó esto y había acusado previamente a la AfD de reírse de la suerte de millones de personas en este país y de viajar «a Moscú a sus recepciones con champán». Descartó categóricamente una cooperación con la AfD.
El trasfondo del debate de política exterior es también el cambio de poder en Hungría: tras la victoria electoral de una alianza opositora y la caída del primer ministro Viktor Orbán, que gobernaba desde hacía mucho tiempo, se desbloqueó un préstamo de la UE de 90.000 millones de euros para Ucrania que Budapest había bloqueado durante mucho tiempo. Merz está trabajando actualmente, junto con Francia y el Reino Unido, para relanzar los estancados esfuerzos por poner fin a la guerra de agresión rusa. Asimismo, se pronunció a favor de una modernización de fondo del presupuesto de la UE para consolidar a Europa como una fuerza autónoma en un mundo en transformación.
Perspectiva y calendario
Los observadores valoran el discurso como un intento del canciller de impulsar un amplio debate social sobre las reformas pendientes. Críticos habían reprochado previamente que Merz debía dejar clara en su declaración de gobierno la gravedad de la situación y tratar de implicar al mayor número posible de personas en el país. En referencia al encuentro con sindicatos y patronal de la víspera, el canciller subrayó que él y su Gobierno han elegido el segundo camino y están decididos a seguirlo: «Queremos renovar en esta legislatura los cimientos de nuestro país de manera que aguanten de nuevo durante muchos años, quizá incluso una década.»
Para las próximas semanas se perfila un calendario apretado: la Comisión de Pensiones debe presentar sus resultados el 1 de julio, el 25 de junio está prevista la Conferencia de Ministros Presidentes, y la coalición quiere presentar un paquete concreto de reformas antes de las vacaciones de verano, a mediados de julio. La situación económica y la presión de los interlocutores sociales para actuar con rapidez hacen que el calendario parezca ambicioso, máxime cuando partes de la oposición ya han anunciado duras críticas ante los recortes sociales y la jubilación a los 70