Italia se niega a seguir aceptando solicitantes de asilo devueltos por Alemania, intensificando la disputa diplomática entre Roma y Berlín sobre el reparto de personas rescatadas en el Mediterráneo, según el Ministerio del Interior italiano encabezado por Matteo Piantedosi.

La crisis entre los dos gobiernos europeos se reavivó después de que las autoridades italianas confirmaran que no piensan reanudar la aceptación automática de demandantes de asilo que Alemania pretende devolver al país de primera entrada. El Ministerio del Interior, dirigido por Matteo Piantedosi, sostiene que Italia no puede convertirse en el destino forzoso de personas rechazadas en otros Estados miembros, en línea con la postura mantenida por el viceprimer ministro Matteo Salvini.