París, 21 de julio de 2026

El Parlamento francés aprobó el martes por amplia mayoría un proyecto de ley que prohíbe a los menores de 15 años el uso de redes sociales y que entrará en vigor tras las vacaciones de verano.

El Senado votó el martes por la tarde a favor del proyecto por una mayoría clara, y la Asamblea Nacional lo siguió por la noche. Ambas cámaras aprobaron así un compromiso alcanzado a principios de la semana por una comisión paritaria. El presidente Emmanuel Macron impulsa la iniciativa como uno de los últimos grandes proyectos de su mandato; no puede presentarse de nuevo en las próximas elecciones.

Contenido y calendario de la prohibición

Está previsto que, a partir del 1 de septiembre, los menores de 15 años ya no puedan crear nuevas cuentas en las plataformas afectadas. Las cuentas ya existentes deberán cerrarse durante un período de transición de cuatro meses, es decir, hasta el 1 de enero de 2027. Macron había anunciado el mes pasado: "cerraremos las cuentas ya existentes de los menores de 15 años".

La ponente parlamentaria Laure Miller, perteneciente a la fracción que apoya al Gobierno, declaró que las plataformas están técnicamente preparadas: "Desde mi punto de vista, las plataformas están en gran medida preparadas". Miller señaló que la simple visualización de vídeos o el envío de mensajes privados no están afectados por la prohibición. En cambio, para áreas con carácter de red, como funciones de comentarios o canales para compartir, YouTube deberá introducir una verificación de edad, al igual que WhatsApp.

Justificación: protección de la salud mental

El objetivo de la ley es, según la autoridad sanitaria francesa, proteger la salud mental de los jóvenes. Un informe correspondiente advierte sobre riesgos como el ciberacoso, la comparación constante con otros o modelos poco realistas, así como contenidos brutales. Los algoritmos, según el estudio, cautivan la atención de los jóvenes y a menudo les roban sueño.

La ley no contempla sanciones contra los niños ni contra los padres. La obligación de verificación de edad recae en las plataformas, que pueden ofrecer varios sistemas paralelos para que las usuarias y los usuarios tengan elección. Existen excepciones, entre otras, para enciclopedias en línea y proyectos educativos digitales.

Contexto europeo

Miller calificó el texto como "en consonancia" con futuras regulaciones europeas. La semana pasada, un grupo de expertos europeos había recomendado una prohibición de las redes sociales en toda la UE para menores de 13 años. La Comisión Europea había pedido a Francia, dos semanas antes, que revisara el proyecto del Senado de entonces, ya que no era plenamente compatible con el Derecho de la UE y afectaba a competencias de Bruselas. Además, la Comisión está desarrollando una aplicación que almacena la edad en el smartphone y bloquea automáticamente las aplicaciones no permitidas.

En un principio, la Asamblea Nacional quería dar a los padres la posibilidad de habilitar páginas individuales para sus hijos. El Senado, en cambio, había propuesto un modelo de dos niveles, en el que ciertas plataformas serían inaccesibles para todos los menores de 15 años mediante una lista negra y otros servicios podrían usarse con consentimiento parental. Este enfoque más suave no se impuso en las negociaciones del compromiso.

Ejemplos internacionales y perspectivas

La iniciativa es seguida con atención a nivel internacional. Australia ya había introducido una prohibición comparable en diciembre de 2025. También en varios otros Estados miembros de la UE y a escala europea se están debatiendo normativas similares. En el Reino Unido se prevé además una prohibición de uso nocturno para jóvenes de 16 y 17 años, que será ajustable.

Con la ley francesa se ampliaría también la prohibición vigente de teléfonos móviles en las escuelas primarias y de secundaria inferior a los centros de enseñanza secundaria superior, aunque se mantienen excepciones permitidas. La aprobación definitiva en ambas cámaras se daba el martes por prácticamente asegurada.

En conjunto, el compromiso muestra que Francia pretende ir claramente más allá de los estándares europeos vigentes en la protección de los menores en internet. No obstante, la aplicación concreta —en particular, las verificaciones de edad— sigue siendo un desafío organizativo y técnico, cuya eficacia solo podrá apreciarse tras su entrada en vigor en septiembre.