Discurso de Van der Bellen sobre Heimat en el Festival de | noticias360
Van der Bellen inaugura el Festival de Salzburgo con un discurso de advertencia contra el uso indebido de "Heimat"
Salzburgo, 26 de julio de 2026
Christophe Licoppe / European Commission / Wikimedia Commons / CC BY 4.0
Summary
El presidente federal de Austria, Alexander Van der Bellen, utilizó su discurso inaugural del Festival de Salzburgo para reflexionar sobre el concepto de "Heimat" y advertir contra su uso político indebido. Definió la patria como algo compartido, ligado a la responsabilidad e inseparable de la lucha contra la crisis climática.
Salzburgo, 26 de julio de 2026
El presidente federal de Austria, Alexander Van der Bellen, inauguró el Festival de Salzburgo el sábado con un discurso en el que reflexionó sobre el término "Heimat" y advirtió que esta palabra se emplea con demasiada frecuencia de forma indebida en el debate político.
La historia personal como punto de partida
En la tradicional ceremonia de apertura en Salzburgo, Van der Bellen afirmó que últimamente había vuelto a reflexionar más sobre la migración y el concepto de patria. Enmarcó su reflexión como algo a la vez personal y político, recurriendo a su propia historia familiar y a la reconstrucción de Austria tras la guerra. "Ich selbst denke in letzter Zeit auch wieder mehr über Migration und den Begriff 'Heimat' nach", dijo, según el texto publicado de sus palabras.
Remontó el tema a su propia biografía. "Bekanntlich sei er 1944 in Wien geboren worden, seine Eltern - eine Estin und ein Russe - hätten aus dem heutigen Estland emigrieren müssen", señaló un resumen de sus palabras. El presidente ha hablado públicamente en otras ocasiones sobre su madre estonia y sobre el desarraigo de su familia durante la Segunda Guerra Mundial, y volvió a esa ascendencia para sustentar su argumento sobre el pertenencia.
De la historia familiar a la lección nacional
Desde esa historia personal, Van der Bellen pasó a una lección histórica más amplia. Invocó lo que denominó "el espíritu de la Lagerstraße", en referencia a la calle de Salzburgo donde, después de 1945, los austriacos comenzaron a reconstruir su país con la ayuda de los ocupantes aliados y de los exiliados que regresaban. "In diesem Geist wurde unsere Heimat Österreich nach 1945 errichtet", dijo. La imagen pretendía mostrar que la Austria de posguerra fue construida mediante la cooperación entre personas de orígenes muy distintos.
A continuación, definió la patria en términos deliberadamente sencillos. Heimat sei zunächst einmal "Glück in der Geburtslotterie", dijo: una cuestión de suerte en la lotería del nacimiento. La expresión era una contrarréplica deliberada a las definiciones étnicas o raciales de pertenencia, y la utilizó para girar hacia una advertencia tajante sobre cómo la palabra puede ser corrompida.
Una advertencia sobre el uso indebido de "Heimat"
La advertencia fue el núcleo del discurso. Van der Bellen afirmó que el término "Heimat" se había convertido en vehículo de lo que él calificó como "viel gefährlicher Blödsinn" — peligrosos disparates. Vinculó ese uso indebido a la historia de la ideología de extrema derecha: "Die sogenannte völkische Idee hat sie in den Wahn getrieben, es gäbe so etwas wie einen 'Volkskörper' und man müsse diesen 'rein' halten." Quien perteneciera a un supuesto "Volkskörper" podía ser deportado; quien no, quedaba excluido. Esa línea de pensamiento, argumentó, había conducido al odio y al asesinato en masa en Europa en el siglo XX.
A partir de ahí, el presidente conectó la historia con el presente. Hizo un llamado a su audiencia a recordar las lecciones del pasado: "Wenn wir möchten, dass Hass, Mord und Vernichtung nie wieder geschehen in Europa, dann müssen wir zusammenarbeiten." El exhorto se planteó como un deber y no como una opción, y lo situó en un contexto europeo más amplio: "Denn Europa und der europäische Zusammenhalt werden gerade getestet", dijo, sin nombrar ninguna crisis concreta.
Democracia, compromiso y reglas compartidas
Van der Bellen aprovechó también el discurso para defender los compromisos que hacen funcionar la vida democrática. "Das Innenleben jeder funktionierenden, freien, liberalen Demokratie besteht nolens volens auf Kompromissen", dijo al público. El compromiso, sugirió, no es señal de debilidad, sino de una cultura política dispuesta a absorber el desacuerdo sin romperse.
Vinculó ese argumento a una exigencia concreta: que todos quienes comparten el país respeten las reglas básicas. "Das heißt, dass alle, die diese Heimat teilen, die Grundregeln einhalten müssten", dijo. En el mismo pasaje, insistió en que la patria solo puede existir para cualquiera si sus miembros están dispuestos a defenderla. "Die Heimat könne aber nur für einen da sein, wenn wir für sie da sind."
La segunda mitad del discurso giró hacia la crisis climática, que presentó como la cuestión definitoria de cualquier definición futura de patria. "Nur eines noch: Die schönste Heimat wird unbewohnbar ab 40 Grad Celsius", dijo. La observación fue una desinflada deliberada de las nociones románticas de Heimat y vino acompañada de un llamado a dejar de debatir si la crisis era real. "Daher müsse man aufhören, darüber zu streiten, ob wir uns die Klimakrise einbilden oder nicht", argumentó.
El clima como nueva prueba de "Heimat"
También trazó una línea desde la emergencia climática hacia el tipo de patria que desea para Austria. Quien minimizara la crisis climática, dijo, "missachtet den Kern des Aufblühens unserer Heimat". Defender la patria, en su lectura, significa hoy defender las condiciones que hacen posible la vida en ella.
El presidente cerró regresando a la anécdota familiar que había enmarcado su discurso. De niño, el alcalde de Kaunertal lo había recibido en dialecto: "Bisch als Flichtlingskchind kcheïma, und iatz, iatz bisch uanr vo ins" —aproximadamente, "Llegaste aquí como hijo de refugiados, y ahora eres uno de los nuestros". "Sie können sich kaum vorstellen, wie bewegend dieser Satz auch heute noch für mich ist", dijo Van der Bellen. La frase pretendía demostrar que la pertenencia puede ganarse, no solo heredarse.
Concluyó el discurso con una breve exhortación. "Gehen wir nach vorn", dijo, enmarcando la tarea de Austria como a la vez reconciliación y acción climática. El Festival de Salzburgo, un evento construido sobre el prestigio cultural y la atención internacional, le ofreció un escenario tradicionalmente reservado a la alta retórica cultural; él lo utilizó para articular un argumento político deliberado.
Recepción y contexto más amplio
La reacción al discurso se centró principalmente en sus advertencias sobre el uso político del término Heimat y en sus observaciones sobre el clima. Los medios nacionales destacaron su frase sobre el "gefährlicher Blödsinn", mientras que las páginas culturales subrayaron la historia personal de Kaunertal. No hubo una respuesta oficial inmediata de los partidos de la oposición en los materiales disponibles en el momento de redactar estas líneas.
El discurso se inscribe en una pauta que ha marcado el mandato de Van der Bellen: reflexiones públicas recurrentes sobre la identidad austríaca, la responsabilidad histórica y la cooperación europea, a menudo ofrecidas en momentos de ritual nacional. El Festival de Salzburgo, que ya ha inaugurado en ocasiones anteriores, le ofrece una audiencia de élites culturales y políticas y un alcance mediático internacional que no siempre logran sus apariciones en el ámbito nacional.
Si el discurso moverá el debate político en Austria sigue siendo una cuestión abierta. La oficina del presidente presentó el texto por adelantado como una meditación sobre la pertenencia más que como una intervención partidista. Ese encuadre le permitió combinar una lección histórica, una advertencia sobre la extrema derecha y un llamado climático en un único discurso sin señalar a opositores internos concretos, aunque las referencias a la "völkische Idee" y a las deportaciones dejaban pocas dudas sobre qué corrientes políticas tenía en mente.
Questions & Answers
¿Quién es Alexander Van der Bellen?
Alexander Van der Bellen es el presidente federal de Austria, que inauguró el Festival de Salzburgo el 26 de julio de 2026 con un discurso sobre el concepto de "Heimat" y su uso político indebido.
¿Por qué Van der Bellen advirtió contra el término "Heimat"?
Argumentó que "Heimat" ha sido utilizado indebidamente por la ideología de extrema derecha, citando la noción "völkische" de un "Volkskörper" que debe mantenerse "puro" y advirtiendo que ese tipo de pensamiento condujo al odio y al asesinato en masa en la Europa del siglo XX.
¿Qué dijo el presidente sobre el cambio climático?
Van der Bellen dijo que "la Heimat más hermosa se vuelve inhabitable a 40 grados Celsius" y pidió que se pusiera fin a las discusiones sobre si la crisis climática es real.