EE. UU.-Irán: Pakistán anuncia acuerdo sobre el texto de paz | noticias360
Pakistán anuncia acuerdo sobre el texto de paz entre Estados Unidos e Irán
Islamabad/Ginebra, 13 de junio de 2026
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Summary
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, confirmó el viernes que Estados Unidos e Irán han acordado un texto definitivo de un acuerdo de paz. Se considera posible una firma en Ginebra este fin de semana, mientras Israel rechaza cualquier participación en las conversaciones.
Islamabad/Ginebra, 13 de junio de 2026
El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, confirmó el viernes por la noche que Estados Unidos e Irán han acordado un texto definitivo de un acuerdo de paz, mientras una firma en Suiza parece posible ya este fin de semana.
Mediación desde Islamabad
El jefe de Gobierno pakistaní, Shehbaz Sharif, escribió el viernes por la noche en la plataforma X que existe una versión definitiva y consensuada por todas las partes de un acuerdo de paz entre Washington y Teherán. Pakistán está trabajando ahora estrechamente con ambas partes para finalizar los próximos pasos. „Ein Frieden war noch nie so greifbar wie jetzt“, escribió Sharif. La noticia fue difundida a través del canal de noticias de la dpa y emitida el 13 de junio de 2026 en el programa Deutschlandfunk.
Las negociaciones se habían llevado a cabo en la capital pakistaní, Islamabad, que ya en abril había sido escenario de conversaciones previas entre las partes en conflicto. Irán y Estados Unidos habían iniciado la guerra el 28 de febrero, después de que EE. UU. e Israel llevaran a cabo acciones militares conjuntas contra la República Islámica. Desde principios de abril rige un alto el fuego, que no obstante se ha visto interrumpido en repetidas ocasiones por ataques mutuos, como los ataques con drones iraníes contra bases de EE. UU. en Baréin, Jordania y Kuwait.
Contenido del acuerdo marco
Según fuentes internas, los negociadores iraníes y estadounidenses coincidieron en que el uranio enriquecido en Irán será inutilizado in situ y posteriormente sacado del país. Un alto funcionario del Gobierno estadounidense declaró que el acuerdo prevé que „die Vereinigten Staaten das angereicherte Material erhalten. Wir treffen eine Vereinbarung, dass dieses Material vor Ort vernichtet und anschließend aus dem Land gebracht wird.“ La parte estadounidense califica el acuerdo como „leistungsbasiert" (basado en el cumplimiento): los activos iraníes en el extranjero solo se liberarán cuando Teherán haya cumplido sus contraprestaciones.
Según informes coincidentes, el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, gas y fertilizantes, se reabrirá por completo en un plazo de 30 días. A cambio, se levantará el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes. La agencia de noticias iraní Fars informó que, como contrapartida, se levantarán las sanciones a las exportaciones de petróleo iraní y se liberarán fondos congelados por valor de miles de millones. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó sin embargo esa versión: la información filtrada no correspondía a lo acordado por escrito, escribió en Truth Social.
El Gobierno suizo confirmó que mantiene un estrecho contacto con Estados Unidos e Irán. Suiza se ha ofrecido a ser la sede de la firma del acuerdo; Ginebra es considerada, según un informante occidental, el lugar más probable para la ceremonia. Sobre la mesa está que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, firmen el documento. No obstante, un informe del portal Axios sobre un próximo viaje de Vance a Ginebra no ha sido confirmado hasta ahora.
Reacciones desde Teherán y Washington
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó por su parte el viernes por la noche que la „Absichtserklärung von Islamabad noch nie so kurz vor dem Abschluss" (declaración de intenciones de Islamabad nunca había estado tan cerca de su conclusión). Ambas partes „nie näher gewesen" (nunca habían estado tan cerca) de un acuerdo. Al mismo tiempo, pidió a los medios que se abstuvieran de especular sobre el contenido del memorando hasta que estuviera definitivamente ultimado. „In line with our responsible and transparent approach, all details will be shared with the public in due course“, escribió Araghchi en la versión en inglés de su cuenta de X.
El funcionario estadounidense valoró la probabilidad de que el acuerdo se concrete en un „80 bis 85 Prozent" y expresamente no en el 100 %. Aún no se ha decidido de forma definitiva si efectivamente se firmará un acuerdo marco. Al mismo tiempo, dijo que una gran parte del liderazgo iraní está a favor de un acuerdo, „aber nicht alle" (pero no todos).
Posición de Israel y tensiones internas
En Irán ya surge oposición al texto negociado. El influyente fundamentalista Mahmoud Nabavian criticó, según el portal digital Hammihan, que la liberación de fondos iraníes esté condicionada a la marcha de las negociaciones. Hablar de victoria es absolutamente erróneo ante este „unklaren und schädlichen Textes" (texto confuso y perjudicial). Oficialmente, el liderazgo iraní insiste en que no aspira a tener armas nucleares; Israel, sin embargo, no comparte esa valoración.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó entretanto cualquier participación en las negociaciones. Su oficina declaró que Israel no está involucrado de ninguna manera en las conversaciones sobre un posible acuerdo. En un comunicado, Netanyahu dijo que Irán no tendrá armas nucleares: „Präsident Trump und ich sind uns in dieser Frage vollkommen einig." En Israel se teme que, tras la firma del acuerdo marco, Teherán pueda alargar las ulteriores negociaciones sin concesiones sustanciales en la cuestión nuclear.
El portal de noticias estadounidense Axios calificó el acuerdo entre Trump y Teherán como „bitter pill" para Netanyahu. Sus rivales internos podrían acusarlo de convertir a Israel en un „Vasallenstaat" (Estado vasallo) al aceptar las condiciones de Trump. Netanyahu se enfrenta a elecciones en cuatro meses. Entretanto, las tensiones en la región seguían siendo elevadas: el sábado, el ejército estadounidense informó haber derribado drones iraníes sobre el estrecho de Ormuz, mientras varios buques mercantes fueron atacados en el estrecho.
Líbano, estados del Golfo y situación de seguridad
Además de la cuestión nuclear y la apertura del estrecho, la situación en el Líbano figura entre los puntos de discordia de las negociaciones. Irán condiciona un alto el fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano, la liberación de activos congelados en el extranjero y el levantamiento de sanciones. Según la agencia iraní Mehr, el acuerdo prevé „alle Kampfhandlungen unverzüglich zu stoppen – auch im Libanon" (detener de inmediato todas las operaciones militares, también en el Líbano). El ejército israelí informó entretanto de varios ataques con drones de Hezbolá contra el norte de Israel desde el viernes por la noche. El sábado, Israel ordenó la evacuación de 20 localidades en el sur del Líbano.
Los Emiratos Árabes Unidos también desempeñaron un papel en las negociaciones. Según información de Reuters, los EAU habrían prometido a Irán, a raíz de ataques contra el Estado del Golfo, pagos por un total de entre 10.000 y 20.000 millones de dólares y ya habrían liberado más de 3.000 millones para evitar nuevos ataques. Estas promesas no fueron confirmadas inicialmente el sábado en Abu Dabi. Catar, por su parte, afirmó haber alcanzado un acuerdo bilateral con Teherán para cesar los ataques contra sus plantas de gas natural licuado.
Pakistán, según fuentes de Islamabad, se prepara para la firma electrónica del acuerdo de paz inmediatamente después de su finalización. Se prevé que la versión definitiva esté lista en las próximas 24 horas. Además, están previstas para la próxima semana conversaciones a nivel técnico. Según Fars, se pretende alcanzar una solución en la disputa nuclear iraní en un plazo de 60 días; no obstante, las negociaciones sobre el programa nuclear iraní están previstas para una fecha posterior, informó la agencia Mehr.
Perspectiva: ¿firma en Ginebra?
Trump había generado el jueves esperanzas de un avance y declaró que los documentos para un primer acuerdo marco estarían listos en breve y posiblemente se firmarían este fin de semana en Europa. El viernes por la noche, escribió en Truth Social que las conversaciones con Irán habían „Frucht getragen" (dado fruto) y anunció que los ataques planeados contra Irán habían sido cancelados porque las discusiones estaban avanzando. Más tarde, acusó a Teherán de difundir „Falschinformationen" (desinformación) sobre posibles acuerdos. Según distintos recuentos, Trump ha realizado desde el inicio de la guerra alrededor de 30 declaraciones públicas sobre la situación con Irán.
El vicepresidente JD Vance calificó de „Fake News" los informes sobre un pago directo de dinero a Irán. Irán no recibirá dinero, „erst wenn er gewisse Gegenleistungen erbringe" (solo cuando preste ciertas contraprestaciones). Trump amenazó además a quienes difundieran esa información diciéndoles que deberían „besser zusammenreißen – und zwar SCHNELL!" (portarse mejor, y además RÁPIDO). Algunas de las condiciones que informantes occidentales, pakistaníes e iraníes habían esbozado el viernes fueron tachadas por Trump de falsas, ya que favorecerían a Teherán.
Estados Unidos e Irán son considerados enemigos acérrimos desde la revolución de 1979. Las negociaciones sobre el último gran acuerdo con Irán, el acuerdo nuclear firmado en Viena en 2015 y posteriormente denunciado por Trump, duraron casi dos años. Por ello, los observadores consideran el actual impulso diplomático como un acercamiento notable, aunque siguen abiertos puntos de fricción esenciales y el acuerdo aún no ha sido confirmado oficialmente por ambas partes del conflicto.
Desde Washington y Teherán no hubo inicialmente el viernes una confirmación directa de las afirmaciones pakistaníes. Solo a última hora de la noche reaccionó el ministro de Exteriores