WASHINGTON / TEHERÁN — Las tensiones en el Golfo Pérsico alcanzaron un nuevo pico este jueves después de que Estados Unidos llevara a cabo nuevos ataques contra posiciones de la Guardia Revolucionaria iraní cerca de Bandar Abbas, mientras el presidente Donald Trump lanzaba una dura advertencia a Omán por las informaciones sobre una posible gestión conjunta del estratégico estrecho de Ormuz.