La Comisión Europea presenta una reforma del comercio de emisiones: la industria recibirá más derechos de contaminación
Bruselas, 17 de julio de 2026
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La Comisión Europea presentó el viernes una reforma del comercio europeo de emisiones (ETS). La propuesta prevé que las industrias intensivas en energía, como la química y la siderúrgica, reciban más certificados gratuitos entre 2026 y 2030.
Bruselas, 17 de julio de 2026
La Comisión Europea presentó el viernes en Bruselas una reforma del comercio europeo de emisiones (ETS) que pretende aliviar a las industrias intensivas en energía y reforzar la competitividad de Europa.
Antecedentes: así funciona el comercio de emisiones de la UE
El Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (Emission Trading System, ETS) se creó en 2005 para reducir las emisiones. Está considerado el instrumento más importante de la UE en materia de protección climática y engloba a los productores de energía, la industria y partes de la aviación y la navegación marítima. Las empresas afectadas reciben certificados para la emisión de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono (CO2) y pueden, según sus necesidades, comercializarlos o adquirir más en subastas. Así se genera un precio por cada tonelada de CO2 emitida.
La cantidad de certificados disponibles disminuye de forma continua. Con ello se pretende que los certificados sean más caros y que las inversiones en protección climática resulten más rentables. Actualmente está previsto que hasta 2027 haya un 4,3 por ciento menos de certificados al año y, a partir de 2028, un 4,4 por ciento menos. De este modo, a partir de 2039 no llegarían al mercado nuevos certificados, lo que preocupa a las empresas.
Las industrias especialmente intensivas en energía —entre ellas la química y la siderúrgica— reciben una parte de sus certificados de forma gratuita. Estos certificados gratuitos se reducen cada vez más. Con la reforma, la Comisión quiere ahora suavizar los benchmarks vigentes para el período 2026-2030, con el fin de que la industria reciba más derechos de contaminación.
Qué prevé la reforma
La Comisión Europea propone hoy una reforma del sistema de comercio de emisiones. Pretende atender las demandas de la industria y de numerosos Estados miembros de la UE, que desde hace meses piden alivios. La reforma afecta al sistema de comercio de emisiones ETS-1. Además, el sistema de comercio de emisiones podría ampliarse a otros ámbitos —se debate, por ejemplo, una mayor inclusión del transporte aéreo y marítimo o también de las plantas de incineración de residuos.
La patronal BDI exige que se reforme el comercio de emisiones de forma que la producción industrial se mantenga a largo plazo en Europa y advierte de que, sin „Kurskorrekturen", existe el riesgo de cierres de fábricas y deslocalizaciones de producción. „Der Emissionshandel hilft dem Planeten nicht, aber verursacht wirtschaftlichen Schaden", dijo el presidente de BASF, Markus Kamieth, que también es presidente de la patronal química europea CEFIC. El comercio de emisiones en su forma actual, criticó, anima a las empresas a cesar la producción en Europa.
Voces de la industria y la política
El político de la CDU Peter Liese advierte de que la lucha contra el cambio climático debe seguir ocupando el primer lugar en la agenda de la UE. Al mismo tiempo, el ETS en su forma actual supone cargas demasiado elevadas para muchas empresas, señala el portavoz de política ambiental del Grupo del PPE. Se necesitan más certificados gratuitos de los previstos en el sistema actual —vinculados a condiciones claras. „Am sinnvollsten wäre es, sie an Investitionen am jeweiligen Standort zu koppeln", afirma Liese.
Según el político del SPD Tiemo Wölken, la reforma decide „ob Europa Klimaschutz und industrielle Stärke miteinander verbinden kann – oder ob wir unsere Industrie in die fossile Sackgasse laufen lassen". Las ayudas —por ejemplo, en forma de asignaciones gratuitas— deben estar firmemente vinculadas a compromisos obligatorios de inversión y al mantenimiento del empleo en Europa.
El diputado de Los Verdes Michael Bloss advierte a la Comisión de que no frene la protección climática. „Wer den Emissionshandel aufweicht, entzieht genau jenen Betrieben den Boden, die früh auf saubere Produktion gesetzt und damit Beschäftigung und Wohlstand gesichert haben. Vorreiter dürfen nicht zu Verlierern gemacht werden." „Ausbaden müssen das die kommenden Generationen, denn ihre Gesundheit, ihre Lebensqualität und ihre Freiheit stehen auf dem Spiel", dijo.
Riesgos y críticas
Linda Kalcher, del think tank bruselense Strategic Perspectives, califica el comercio de emisiones de proyecto emblemático, ya que descorrelaciona el crecimiento económico de las emisiones y encuentra imitadores en todo el mundo. Pide ahora a la Comisión un equilibrio pragmático entre „berechtigten Sorgen der Industrie und unbegründeten politischen Angriffen". „Gelingt dies nicht, wird der Marktpreis einbrechen und das Vertrauen der Anleger auf Jahre hinaus untergraben", afirma Kalcher.
La UE quiere seguir siendo climáticamente neutra hasta 2050. Para entonces, la UE deberá reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 90 por ciento en comparación con 1990. Con ello, la UE pretende proteger a la industria europea de la deslocalización. Alemania quiere mantener el ETS, pero apuesta cada vez más por la competitividad y pide determinadas excepciones para la industria. Los países nórdicos, como Suecia y Finlandia, defienden un sistema de comercio de emisiones estricto, mientras que países como Polonia piden flexibilizaciones.
Perspectiva: negociaciones y ETS-2
Los certificados no utilizados se conservan en una especie de depósito, la reserva de estabilidad del mercado (MSR). Con ello se pretende reducir la oferta en el mercado cuando hay muchos certificados en circulación. Si hay escasez, se ponen en el mercado certificados de emisión de la reserva. Así se pretende amortiguar los saltos de precios demasiado grandes. También es probable que se proponga una modificación de las normas de la reserva de estabilidad del mercado, así como la integración de las absorciones de CO2, es decir, procedimientos mediante los cuales se retira y almacena CO2 de la atmósfera.
A partir de 2028, combustibles como la gasolina y el gas natural también se incluirán en un segundo sistema de la UE (ETS2). En 2028 deberá entrar en funcionamiento un segundo sistema, el ETS-2, para los edificios y el tráfico por carretera. El precio de los certificados influirá entonces indirectamente en los costes del fuelóleo, el gas natural, el diésel o la gasolina. Las propuestas pasarán a continuación a las negociaciones en el Consejo de los 27 Estados y en el Parlamento Europeo.
Questions & Answers
¿Qué es el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (ETS)?
El ETS se introdujo en 2005 y es el instrumento más importante de la UE en materia de protección climática. Las empresas reciben certificados por la emisión de CO2, pueden comercializarlos y adquirir más en subastas, lo que genera un precio por tonelada de CO2.
¿Qué prevé concretamente la reforma de la Comisión Europea?
La Comisión quiere suavizar los benchmarks para el período 2026-2030, con el fin de que industrias intensivas en energía, como la química y la siderúrgica, reciban más derechos de contaminación gratuitos. Además, se modificarán las normas de la reserva de estabilidad del mercado y se integrarán las absorciones de CO2.
¿Qué críticas recibe la reforma?
Críticos como el diputado de Los Verdes Michael Bloss advierten de que una flexibilización del comercio de emisiones pone en peligro a las empresas que apostaron tempranamente por una producción limpia. Linda Kalcher advierte además del riesgo de una caída de precios y de la pérdida de confianza de los inversores.
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