Johann Lafer cáncer: el chef revela su diagnóstico de | noticias360
Johann Lafer revela su lucha contra un linfoma no Hodgkin: "Morir no es una opción para mí"
Maguncia, 31 de mayo de 2026
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Summary
El célebre chef televisivo Johann Lafer ha hecho público que padece un linfoma no Hodgkin de bajo grado, diagnosticado hace dos años y medio. En una entrevista con el diario Bild, el austriaco de 68 años detalla su agresivo tratamiento de quimioterapia y asegura que continúa trabajando con determinación.
Maguncia, 31 de mayo de 2026
El chef televisivo Johann Lafer, de 68 años, reveló en una entrevista con el diario alemán Bild que padece un linfoma no Hodgkin de bajo grado, un tipo de cáncer del sistema linfático que le fue diagnosticado hace aproximadamente dos años y medio durante un chequeo rutinario.
Lafer, originario de Estiria, Austria, y una de las figuras más reconocidas de la gastronomía en los países de habla alemana, explicó que la enfermedad fue descubierta por casualidad. "Bei einer Routineuntersuchung während einer Fastenkur hat ein Arzt Schatten in der Leiste gesehen", relató el cocinero, quien en ese momento no presentaba ningún síntoma. "Ich hatte keinerlei Schmerzen. Gar nichts", añadió.
El diagnóstico se confirmó tras la extirpación de varios ganglios linfáticos para su análisis histológico. Se determinó que se trataba de un linfoma no Hodgkin, un tipo de cáncer que se origina en los linfocitos, un grupo de glóbulos blancos que se multiplican sin control. El subtipo específico que afecta a Lafer no ha sido revelado públicamente, aunque se ha descrito como de bajo grado y no agresivo.
Un diagnóstico inesperado durante un ayuno
Durante más de dos años, la enfermedad permaneció estable y bajo vigilancia médica. Sin embargo, la situación cambió drásticamente a principios de 2026. "Plötzlich war alles geschwollen. Nachts die Schweißausbrüche. Schlafen ging kaum noch", confesó Lafer al describir el repentino empeoramiento de su estado en enero, cuando los ganglios se inflamaron y comenzó a sufrir sudores nocturnos intensos.
Ante la agresividad de los síntomas, los médicos decidieron iniciar un tratamiento de quimioterapia a comienzos de este año. Lafer ha completado ya cuatro ciclos y describe la experiencia como extremadamente dura. "Jede Chemo läuft fast 24 Stunden. Überall hängen Flaschen. Das haut dich komplett weg", declaró, ilustrando el agotamiento que le produce cada sesión, que se prolonga durante casi un día entero.
El deterioro en enero de 2026 y el inicio de la quimioterapia
Los efectos secundarios no se han limitado al cansancio. El tratamiento le ha provocado una pérdida de peso de 25 kilogramos, además de la caída del cabello y una profunda fatiga. A pesar de la dureza del proceso, Lafer se muestra optimista con los resultados preliminares. "Man sieht, dass die Knoten kleiner werden. Dass die Behandlung anschlägt", afirmó, señalando que la reducción del tamaño de los ganglios es una señal de que la terapia está funcionando.
Lejos de rendirse, el chef ha adoptado una actitud de lucha. "Sterben ist für mich keine Option. Ich will arbeiten, ich muss arbeiten", sentenció con determinación. Esta filosofía de vida la comparte con su esposa, Silvia Lafer, de 68 años, con quien, según relató, construyó su vida desde cero. "Wir haben bei null angefangen. So etwas schweißt zusammen", reflexionó sobre el poder de la adversidad compartida.
"Morir no es una opción": la determinación de seguir trabajando
Lafer también hizo pública su enfermedad a través de su cuenta de Instagram, donde comunicó a sus seguidores que el tratamiento está respondiendo bien y que la situación evoluciona de manera positiva. "Den Umständen entsprechend geht es mir gut. Besonders freue ich mich darüber, weiterhin meiner Arbeit nachgehen sowie viele geplante Termine und Auftritte wahrnehmen zu können", escribió, reafirmando su intención de mantener su agenda profesional.
El cocinero reveló un detalle personal y doloroso: sus hijos, Jennifer y Jonathan, no fueron informados de la enfermedad hasta hace apenas dos meses. Lafer, que se declara católico, encuentra un importante sustento en su fe y en la oración. Asimismo, compartió una profunda reflexión sobre la muerte, nacida de una experiencia familiar. "Seitdem habe ich diese größere Angst vor dem Tod verloren", explicó, tras despedirse de su suegra en su lecho de muerte.
Con una serenidad ganada a pulso, Lafer concluyó con una cita que resume su estado de ánimo: "Wir sind Gast auf Erden. Es ist endlich. Es wird nichts geben, was uns davon befreit. Ich hoffe nur, dass ich noch möglichst lange Gast sein darf".
¿Qué es un linfoma no Hodgkin?
El linfoma no Hodgkin es un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático, una parte fundamental del sistema inmunitario que incluye los ganglios linfáticos, el bazo, las amígdalas y la médula ósea. Se produce cuando los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco, crecen de manera descontrolada. Es importante destacar que no toda inflamación de los ganglios es cancerosa; las infecciones e inflamaciones son causas mucho más frecuentes.
Los linfomas se dividen en dos grandes grupos: el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. El primero se caracteriza por la presencia de un tipo celular específico llamado células de Reed-Sternberg y, en muchos casos, presenta tasas de curación muy altas en la actualidad. El linfoma no Hodgkin, que es el que padece Lafer, es más común y su pronóstico varía enormemente según el subtipo. Según datos del registro de cáncer alemán, la tasa de supervivencia relativa a cinco años para los linfomas no Hodgkin es de aproximadamente un 71 a 72 por ciento.
Los síntomas de alerta de un linfoma pueden incluir la aparición de bultos o hinchazones indoloras, persistentes o que crecen en el cuello, las axilas o la ingle, tal y como le ocurrió al chef. Otros signos sistémicos, conocidos como síntomas B, son los sudores nocturnos, la pérdida de peso inexplicable y la fiebre recurrente sin infección. En muchos casos, como el de Lafer, la enfermedad puede ser asintomática en sus fases iniciales y detectarse de manera incidental.
Síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento
El diagnóstico de un linfoma requiere la extracción y análisis de tejido de un ganglio linfático, generalmente mediante una biopsia. Este procedimiento se complementa con otras pruebas como análisis de sangre, ecografías, tomografías computarizadas (TC), resonancias magnéticas (RM) o tomografías por emisión de positrones (PET-TC) para determinar la extensión de la enfermedad. El tratamiento depende del tipo, el estadio, la edad y el estado general del paciente, e incluye opciones como quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia o una combinación de estas.
En el caso de algunos linfomas de crecimiento lento y sin síntomas, los médicos pueden optar por una estrategia de "vigilancia activa" o "esperar y ver", posponiendo el tratamiento hasta que sea necesario. Sin embargo, cuando la enfermedad se agrava, como sucedió con Lafer en enero, la quimioterapia se convierte en la primera línea de defensa. Dado que el linfoma es una enfermedad sistémica, no puede tratarse únicamente con cirugía.
Se recomienda que cualquier inflamación ganglionar que persista más de unas pocas semanas, crezca, se sienta dura o no se mueva al tacto, o aparezca sin un foco infeccioso claro, sea evaluada por un médico. No existe una forma fiable de prevenir el cáncer de ganglios linfáticos, ya que sus causas no se conocen con claridad, aunque se han identificado factores de riesgo como ciertas infecciones virales, un sistema inmunitario debilitado, enfermedades autoinmunes poco frecuentes y tratamientos previos con quimioterapia o radioterapia.
Questions & Answers
¿Qué tipo de cáncer padece Johann Lafer?
Johann Lafer padece un linfoma no Hodgkin de bajo grado y no agresivo, un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático. El subtipo específico de su linfoma no ha sido revelado públicamente.
¿Cómo se descubrió la enfermedad de Johann Lafer?
El cáncer fue descubierto de manera incidental hace aproximadamente dos años y medio, cuando un médico observó sombras en la ingle de Lafer durante una revisión rutinaria mientras realizaba una cura de ayuno. El diagnóstico se confirmó posteriormente tras la extirpación y análisis de varios ganglios linfáticos.
¿Cómo se encuentra actualmente Johann Lafer y cuál es su actitud frente a la enfermedad?
Lafer ha declarado que, dadas las circunstancias, se encuentra bien y que el tratamiento de quimioterapia está funcionando, ya que sus ganglios linfáticos están reduciendo su tamaño. El chef afronta la enfermedad con una actitud de lucha, afirmando que "morir no es una opción" y manteniendo su deseo de continuar trabajando.