El grupo VW e IG Metall se enfrentan a duras negociaciones sobre salarios y empleo, mientras expertos externos del sector advierten de una posible "detroitización" de la industria alemana.

El grupo Volkswagen se enfrenta a una crisis profunda que, según la evaluación de expertos del sector, podría extenderse mucho más allá de la propia empresa. El director general del grupo, Oliver Blume, declaró el lunes en la intranet de la compañía que, "sin un cambio en los costes laborales", se produciría una "derivación teórica" de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo adicionales en todo el mundo, sumados a los 50.000 empleos que ya está previsto eliminar en Alemania de aquí a 2030. Concretamente, Blume dijo: "Ohne Veränderung der Arbeitskosten würde sich demnach als ‚theoretische Ableitung‘ eine Größenordnung von rund 50.000 Stellen weltweit ergeben, die gestrichen werden müssten - zusätzlich zu den 50.000, die bis 2030 bereits abgebaut werden sollen".