La nueva reforma del Sistema Europeo Común de Asilo (CEAS) entró en vigor este miércoles a medianoche en la Unión Europea, endureciendo las normas de asilo con procedimientos fronterizos más rápidos, un mecanismo de solidaridad entre Estados miembros y deportaciones más sistemáticas.
La reforma, negociada durante años entre los Estados miembros, pretende aliviar los sistemas nacionales de asilo, especialmente en los países de la primera línea de llegada. En concreto, los llamados procedimientos de frontera están pensados para tramitar con mayor rapidez los expedientes de personas con escasas perspectivas de obtener una protección internacional, con una duración máxima de doce semanas. «In der EU gelten seit Mitternacht deutlich schärfere Asylregeln. Sie sollen etwa schnellere Asylverfahren und konsequentere Abschiebungen ermöglichen», informó la agencia de prensa alemana dpa.
