El Tribunal de Justicia de la UE confirma la multa récord de 4.125 millones de euros a Google por abuso con Android
Bruselas, 02 de julio de 2026
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Summary
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea rechazó este jueves los recursos de Google y su matriz Alphabet y confirmó definitivamente la multa récord de 4.125 millones de euros impuesta por la Comisión Europea por abuso de posición dominante con el sistema operativo Android. El caso, abierto en 2018, pone fin a una de las batallas antimonopolio más largas entre la UE y las grandes tecnológicas.
Bruselas, 02 de julio de 2026
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) confirmó este jueves la multa récord de 4.125 millones de euros impuesta por la Comisión Europea a Google por abuso de posición dominante en el sistema operativo Android, al rechazar los recursos presentados por la compañía y su matriz Alphabet.
La sentencia, emitida en Luxemburgo en el asunto C-738/22 P, es definitiva y vinculante, según informó el propio tribunal. El TJUE concluyó que el Tribunal General de la Unión Europea «no cometió errores jurídicos en su valoración», con lo que la sanción impuesta inicialmente en 2018 queda plenamente vigente, aunque reducida desde los 4.343 millones originales hasta los 4.125 millones actuales.
Se trata de la mayor multa antitrust que la Comisión Europea ha impuesto hasta la fecha a Google, según confirmó un portavoz del ejecutivo comunitario. «Es la sanción más elevada hasta ahora», declaró el portavoz. El caso se considera una de las batallas antimonopolio más largas entre Bruselas y las grandes tecnológicas.
El fallo del Tribunal de Justicia
Según la resolución, la Comisión Europea «estableció una infracción única y continuada» que afectaba al conjunto de prácticas de Google en torno a Android. En su decisión de 2018, el ejecutivo comunitario consideró que la compañía con sede en Estados Unidos había impuesto a los fabricantes de teléfonos inteligentes y a los operadores de redes móviles condiciones ilegalizables para el uso de Android, exigiendo la preinstalación de determinadas aplicaciones de Google.
Entre las prácticas sancionadas figuran los acuerdos de preinstalación que obligaban a los fabricantes a incluir un paquete completo de once aplicaciones de Google —entre ellas el navegador Chrome y el buscador Google Search— como condición para acceder a la Play Store. Desde 2011, los fabricantes que querían licencia para la tienda de aplicaciones de Google debían instalar además otros servicios del grupo en sus dispositivos.
Las prácticas sancionadas
La Comisión también criticó los acuerdos por los que los fabricantes de dispositivos con servicios de Google preinstalados no podían vender teléfonos con versiones alternativas de Android no aprobadas por Google. Google supuestamente amenazó con retirar las licencias de sus aplicaciones a quienes lanzaran al mercado versiones «forkeadas» (modificadas) del sistema operativo para impedir esta práctica.
El regulador europeo sostuvo que estas restricciones tenían como objetivo «proteger y reforzar la posición dominante de Google en el mercado de los buscadores y, en consecuencia, sus ingresos publicitarios vinculados a esas búsquedas». La preinstalación como aplicación predeterminada garantizaba que el tráfico de internet en los teléfonos pasara por el buscador de la compañía, explicó el tribunal.
En el proceso ante la Comisión, Google había argumentado que el empaquetamiento de Google Search y Chrome era necesario para monetizar su inversión en Android. La empresa alegó que el modelo de negocio de Android «amplió más bien que limitó las opciones de los usuarios y desarrolladores», según constan en las actuaciones.
Recorrido judicial desde 2018
Tras la decisión de la Comisión de 2018, Google modificó ya sus prácticas contractuales. «Desde entonces, otros fabricantes pueden integrar servicios individuales también sin Chrome y el buscador web», señaló la sentencia del TJUE al recordar los cambios adoptados por la empresa. No obstante, la multa siguió adelante porque las prácticas habían sido cometidas durante años.
En primera instancia, el Tribunal General de la Unión Europea había dado en 2022 la razón en gran parte a las autoridades de competencia, pero redujo el importe de la multa a 4.125 millones de euros. El motivo principal de la rebaja fue que el tribunal no apreció infracción en los pagos que Google realizó a grandes fabricantes y operadores para que preinstalaran exclusivamente la aplicación de búsqueda de Google en sus dispositivos, al considerar que la Comisión no había demostrado suficientemente que un competidor se hubiera visto realmente perjudicado y que Google no había sido escuchado sobre ese extremo.
El TJUE confirmó ahora esta sentencia en su totalidad. En su comunicado, el tribunal señaló que los recursos de Google y Alphabet contra el fallo del Tribunal General «son desestimados, quedando confirmada la multa impuesta a Google Search por abuso de posición dominante a través del sistema operativo Android».
La reacción de Google
Google reaccionó a la decisión con críticas. Un portavoz de la empresa calificó la sentencia de equívoca: «La sentencia verkennt unsere erheblichen Investitionen, die wir getätigt haben, um sicherzustellen, dass Android offen, interoperabel und kostenlos bleibt», declaró. En una segunda declaración, la compañía añadió: «Jedenfalls haben wir unsere Vereinbarungen bereits 2018 an die ursprüngliche Entscheidung angepasst und konzentrieren uns weiterhin auf kontinuierliche Innovation und Offenheit für unsere Nutzer, Partner und Entwickler».
No es la primera vez que Google se enfrenta a sanciones antitrust de gran envergadura en Europa. En 2017, la Unión Europea ya había impuesto a la empresa una multa de 2.400 millones de euros por prácticas similares, confirmada por el TJUE en 2024. Además, en 2024 se confirmó otra sanción de miles de millones por el servicio de comparación de precios, mientras que otra multa fue anulada poco después por la vía judicial. En los últimos años, Google ha recibido varias multas elevadas por favorecer sus propios servicios en las búsquedas de compras y en la publicidad online, según reflejan los hechos verificados.
Multas previas y nueva condena en Suecia
Apenas un día antes del fallo del TJUE, un tribunal sueco condenó a Google a pagar aproximadamente 1.300 millones de euros en concepto de indemnización a Pricerunner, filial de Klarna, por haber perjudicado a esta comparadora de precios en su buscador. «Am Dienstag verurteilte ein schwedisches Gericht den Suchmaschinen-Betreiber zu Schadenersatz in Höhe von 1,3 Milliarden Euro wegen der Benachteiligung von Preisvergleichsportalen», según consta en la documentación judicial sueca.
Pese al elevado importe de las sanciones, las multas de la UE no han supuesto hasta ahora un lastre significativo para las cuentas de la empresa. «Der Konzern konnte die Bußgelder bisher wegen des boomenden Online-Werbegeschäfts gut verkraften», señala el informe. La acción de Alphabet cayó apenas un 0,18 % en la negociación tras el cierre del NASDAQ, hasta los 357,25 dólares estadounidenses, según los datos disponibles.
La sentencia se enmarca en una serie de medidas de la Unión Europea contra el poder de mercado de las grandes tecnológicas. Expertos y medios especializados han especulado con que la resolución podría abrir la puerta a una oleada de demandas por parte de perjudicados por el comportamiento de Google. Así lo sugirió Bloomberg, que apuntó que el fallo del TJUE «podría pave the way for a wave of potential lawsuits from victims of Google's conduct».
Implicaciones para el sector tecnológico
Según los hechos verificados, en la primavera de 2025 Google-Partner Motorola anunció una asociación con los desarrolladores alternativos de Android GrapheneOS, una decisión que refleja la diversificación del ecosistema Android. La Comisión Europea, con sede en Bruselas, es la autoridad encargada de velar por el cumplimiento de las normas de competencia en la UE y ha reiterado su voluntad de supervisar las prácticas de las grandes plataformas digitales.
La resolución judicial es ya firme y no cabe recurso. Con la desestimación del recurso de Google por parte del TJUE, el litigio sobre esta multa queda cerrado. El ejecutivo comunitario confirmó que la sanción de 4.125 millones de euros es «la más alta jamás impuesta por la Comisión» en un caso de competencia y recordó que prácticas similares han sido sancionadas en múltiples ocasiones a Google en el pasado.
Queda por ver si la sentencia allana el camino para nuevas acciones legales de competidores y consumidores europeos contra Google. La presidenta de la Comisión Europea ha subrayado en anteriores ocasiones que las reglas de competencia deben aplicarse con el mismo rigor a las plataformas digitales que a cualquier otro sector, y el fallo del jueves supone un refuerzo de esa estrategia de enforcement en el mercado único digital.
Questions & Answers
¿Qué multa confirmó el TJUE contra Google y por qué motivo?
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea confirmó este jueves la multa de 4.125 millones de euros impuesta por la Comisión Europea a Google por abuso de posición dominante a través del sistema operativo Android, al rechazar los recursos de la compañía y de su matriz Alphabet.
¿Desde cuándo estaba abierta esta batalla judicial entre Google y la UE?
La Comisión Europea impuso originalmente la sanción en 2018 —entonces por 4.343 millones de euros— por considerar que Google restringió de forma ilegal las opciones de fabricantes y operadores de telefonía para mantener la primacía de su buscador en los teléfonos Android.
¿Qué prácticas concretas de Google fueron declaradas ilegales?
El TJUE ratificó que Google condicionó la preinstalación de su buscador y del navegador Chrome a la concesión de licencia para la Play Store, realizó pagos a fabricantes y operadores para que Google Search fuera el buscador exclusivo y presionó para impedir la venta de dispositivos con versiones alternativas de Android.
Google: EuGH confirma multa récord de 4.125 millones por | noticias360