Luxemburgo, 03 de julio de 2026

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) confirmó este jueves la multa antimonopolio de 4.125 millones de euros impuesta a Google por prácticas ilegales vinculadas a Android, según los hechos verificados disponibles.

Qué hay de nuevo desde el 2 de julio de 2026

Actualización del 3 de julio de 2026: la máxima instancia judicial europea confirmó el jueves la sanción antimonopolio contra Google, poniendo fin —salvo nuevos recursos— a uno de los litigios más prolongados entre el gigante tecnológico y la Comisión Europea.

Google, junto a su matriz Alphabet, había recurrido ante el TJUE la sentencia de 2022 del Tribunal General de la UE, que únicamente había rebajado la multa original a 4.125 millones de euros. La confirmación de esa cifra por el alto tribunal europeo implica que el gigante tecnológico deberá asumir definitivamente el pago, en un litigio que se prolonga desde hace aproximadamente ocho años.

Según los hechos verificados, la Comisión Europea, responsable de velar por el cumplimiento de las normas de competencia en la UE, acusó a Google de imponer restricciones ilegales a los fabricantes de teléfonos Android y a los operadores de telefonía móvil con el fin de reforzar la posición dominante de su buscador. La Comisión también censuró un acuerdo que impedía a los proveedores de dispositivos con servicios de Google vender smartphones con versiones alternativas de Android no aprobadas por la compañía.

El origen de la sanción se remonta a 2018, cuando la Comisión Europea impuso a Google una multa récord de 4.340 millones de euros, posteriormente reducida a 4.125 millones en 2022. Android, desarrollado por Google, es gratuito para los fabricantes de dispositivos, pero quienes querían obtener una licencia para la tienda de aplicaciones de la compañía estaban obligados a instalar de forma conjunta un paquete de aplicaciones de Google, entre ellas el navegador Chrome y el buscador.

Origen y alcance de la sanción

El desenlace judicial se produce apenas un día después de que un tribunal en Suecia condenara a Google a pagar alrededor de 1.300 millones de euros en concepto de indemnización a Pricerunner, filial de Klarna, según los hechos recabados. Este fallo se sumó a las múltiples sanciones antimonopolio de la UE que ya pesan sobre el gigante tecnológico, algunas confirmadas judicialmente y otras anuladas.

A pesar de la acumulación de multas, Google ha podido absorber los costes hasta ahora gracias al fuerte crecimiento de su negocio de publicidad online, según los datos disponibles. La compañía ya había perdido en primera instancia ante el Tribunal General de la UE, lo que dejaba al TJUE como última oportunidad para revertir la sanción en segunda instancia.

Impacto financiero y precedentes de Google

El TJUE, con sede en Luxemburgo, es el máximo órgano judicial de la Unión Europea y sus resoluciones son definitivas en última instancia, sin posibilidad de recurso ordinario. La confirmación de la multa representa un respaldo importante a la política de competencia que la Comisión Europea ha venido aplicando contra las grandes tecnológicas.