El Parlamento Europeo aprueba su posición sobre el euro digital y allana el camino para las negociaciones del trílogo
Estrasburgo, 9 de julio de 2026
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Summary
El Parlamento Europeo ha aprobado en Estrasburgo, por una amplia mayoría, una posición parlamentaria sobre el marco jurídico del euro digital. Esto permite iniciar las negociaciones con los Estados miembros de la UE sobre la configuración concreta de esta alternativa digital al efectivo.
Estrasburgo, 9 de julio de 2026
El Parlamento Europeo aprobó el martes en Estrasburgo, por 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones, una posición parlamentaria sobre el marco jurídico del euro digital, sobre la que deberá ahora negociar con los 27 Estados miembros de la UE.
Antecedentes: de qué se trata
Con la votación concluye una preparación de varios años en el Parlamento, en la que la ponente intentó trazar una línea entre la protección de los consumidores, la viabilidad técnica y el mandato del Banco Central Europeo (BCE). El borrador sienta las bases para las denominadas negociaciones del trílogo con el Consejo de los Estados de la UE, en las que se negociará la versión definitiva del marco jurídico.
La decisión constituye un paso intermedio en un proyecto que los bancos centrales del euro persiguen desde hace años. El BCE aspira, según sus propios datos, a una introducción del euro digital en 2029; para 2027 está previsto el inicio de un proyecto piloto con el que se probará la infraestructura técnica en condiciones reales.
La protección de datos en el centro del debate
En el centro del debate estuvo la cuestión de cómo conciliar la privacidad y la funcionalidad del nuevo medio de pago. La ponente defendió en el pleno el concepto: "Niemand wird wissen, wofür wir unser Geld ausgeben", prometió Rojas en el pleno. Con ello se pretende garantizar que las transacciones con el euro digital no sean rastreables sin más.
Al mismo tiempo, rechazó los "rumores" de que el euro digital basado en cuentas hará que los pagos sean fácilmente supervisables. La arquitectura técnica elegida prevé que los datos personales no se recaben en una medida que permita extraer conclusiones sobre decisiones de compra individuales.
Riesgos técnicos e investigación
Los críticos consideran que esto es una garantía insuficiente. En un proyecto financiado por el Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio con el título "Concrete Contracts", los científicos favorecen sistemas de pago digital con firmas de doble ciego. Estos procedimientos criptográficos deben garantizar que ni el banco central ni los proveedores de servicios de pago puedan extraer conclusiones sobre transacciones individuales.
Los expertos ven un riesgo práctico en la seguridad del hardware. "Aber das Problem des Double Spending ist unlösbar." Una vez que se logra acceder al Secure Element del teléfono móvil, los euros digitales pueden copiarse a voluntad. Esta referencia a una posible vulnerabilidad en el almacenamiento en los dispositivos finales recorrió todo el debate técnico.
Los costes del proyecto también son objeto de críticas desde hace tiempo. Solo para la función de búsqueda de alias, con la que los proveedores de servicios de pago pueden encontrar el banco de la contraparte, se han estimado hasta 55,8 millones de euros. Se trata únicamente de un componente parcial de la arquitectura global.
Costes y cuestiones de responsabilidad
Para el desarrollo del sistema de tokens del euro offline, que está siendo preparado por Giesecke+Devrient, el BCE ha previsto hasta 661 millones de euros. La empresa participa en el proyecto como uno de los proveedores de servicios externos.
Los investigadores señalan además, en un estudio con colegas de Hamburgo, Groningen y Basilea, que los costes originalmente estimados por el banco central, de 1.300 millones de euros, ya se han gastado en proveedores externos. Con ello, los recursos quedan comprometidos antes de que la base jurídica y técnica esté siquiera definitivamente establecida.
Sobre la cuestión de la responsabilidad, la posición parlamentaria también contiene una determinación. Según el considerando 60c introducido por el Parlamento, en última instancia probablemente tendría que responder el banco central de las pérdidas que se produzcan por debilidades infraestructuras. Con ello, el Parlamento quiere garantizar que no sean usuarios privados individuales ni pequeños proveedores de servicios de pago quienes respondan de fallos sistémicos.
Procedimiento ulterior
A pesar de las cuestiones abiertas, la aprobación en el pleno fue clara. Con 416 votos a favor y 169 en contra, el Parlamento aprobó la posición parlamentaria. 22 diputados se abstuvieron. El resultado muestra un apoyo amplio, aunque no unánime, al proyecto.
En el debate posterior, la ponente señaló además la dimensión internacional. El euro digital debe ser una respuesta europea a las stablecoins privadas y a los sistemas de pago basados en tokens, cuya difusión fuera de la zona del euro está aumentando con rapidez. También por este motivo es necesario un marco jurídico propio que afiance la soberanía monetaria del BCE.
Entre los expertos, la valoración sigue siendo dispar. El informático Gütschow, por ejemplo, declaró en una conversación con heise online: "Es ist eine schöne Idee". Sin embargo, ve obstáculos importantes en la aplicación concreta, especialmente en el conflicto entre protección de datos y obligaciones de supervisión.
Perspectiva
Los próximos pasos están claramente definidos: los diputados aprobaron el martes en Estrasburgo un borrador para el marco jurídico necesario, sobre el que ahora deberán negociar con los 27 Estados de la UE. Solo tras la conclusión de estas negociaciones del trílogo podría entrar en vigor el marco jurídico.
Hasta la introducción efectiva podrían pasar todavía varios años según las planificaciones del BCE. Si el funcionamiento piloto de 2027 tiene éxito, el euro digital podría estar disponible en 2029 como medio de pago complementario junto al efectivo y los pagos con tarjeta. Hasta entonces, queda por aclarar cuestiones técnicas, jurídicas y políticas de detalle.
Lo que está claro es que con la votación del martes el Parlamento ha fijado su posición negociadora. Comienza así la fase en la que se negociará la configuración concreta del euro digital entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión.
Questions & Answers
¿Qué votó exactamente el Parlamento Europeo el 9 de julio de 2026?
El Parlamento aprobó, por 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones, una posición parlamentaria sobre el marco jurídico del euro digital. Este borrador sienta las bases para las negociaciones con los 27 Estados miembros de la UE.
¿Qué es el euro digital y cuándo llegará?
El euro digital es una variante digital de la moneda común, que deberá complementar al efectivo como medio de pago. El BCE planifica, según sus propios datos, un proyecto piloto para 2027 y una introducción para 2029.
¿Qué costes se han estimado hasta ahora para el proyecto?
El BCE prevé hasta 661 millones de euros para el sistema de tokens del euro offline, que está siendo preparado por Giesecke+Devrient. Ya ahora se habrían destinado 1.300 millones de euros a proveedores externos.
Euro digital: el Parlamento Europeo vota a favor del marco | noticias360