Wolfsburgo, 12 de julio de 2026

El jefe de Volkswagen, Oliver Blume, se pronunció en una entrevista con „Bild am Sonntag“ a favor de evitar en lo posible el cierre de las cuatro fábricas alemanas amenazadas y de buscar en su lugar „soluciones más inteligentes“.

El jefe de Volkswagen, Oliver Blume, se pronunció a favor de no cerrar las cuatro fábricas consideradas en peligro en Alemania. „Es gibt intelligentere Lösungen, als Werke zu schließen“, dijo Blume en una entrevista con „Bild am Sonntag“. En su lugar, en esos emplazamientos podrían instalarse en el futuro empresas de defensa o fabricarse modelos desarrollados en China.

Las fábricas amenazadas son las plantas de Zwickau, Emden, Neckarsulm y Hannover. „In den gefährdeten Werken in Zwickau, Emden, Neckarsulm und Hannover arbeiten 40.000 Menschen“, informó el periódico. En total, Volkswagen emplea, según datos del grupo, a más de 650.000 personas en todo el mundo, aunque el consejo de dirección había dejado abierto cuántos de estos puestos de trabajo podrían desaparecer.

Plantas amenazadas y su importancia

Blume ya había anunciado que la capacidad de producción se reducirá en un millón de vehículos hasta 2030, hasta nueve millones de coches al año. Ante las difíciles condiciones marco, habló de un entorno exigente: „Unser Umfeld war noch nie so anspruchsvoll und risikobehaftet wie heute. Geopolitische Spannungen, Handelsbarrieren, Regulatorik, Marktumbrüche und intensive Konkurrenz“.