Cumbre UE-Balcánes en Montenegro: Schmidt pide mejor | noticias360
Cumbre UE-Balcánes Occidentales en Montenegro busca reactivar el proceso de adhesión
Montenegro, 05 de junio de 2026
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Summary
Una cumbre UE-Balcánes Occidentales reúne en Montenegro a jefes de Estado y de Gobierno de la región para dar impulso a las posibles adhesiones a la Unión Europea. El representante de la ONU en Bosnia y Herzegovina, Christian Schmidt, valoró positivamente el enfoque de integración por fases propuesto en la cita.
Montenegro, 05 de junio de 2026
Una cumbre entre la Unión Europea y los Balcanes Occidentales se celebra este jueves en Montenegro con la participación de jefes de Estado y de Gobierno de la región para relanzar el proceso de adhesión de Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia.
La cita reúne a los Balcanes Occidentales
Se trata de la primera cita de esta envergadura que acoge Montenegro desde su independencia hace veinte años, según destacó el director de las oficinas exteriores de la Fundación Konrad Adenauer en Serbia y Montenegro, Jakov Devčić, en declaraciones recogidas por Deutschlandfunk. Devčić señaló que existen 'großen Erwartungen an das Treffen' y que el encuentro debe servir para enviar una señal política clara a la región sobre la perspectiva europea. La cumbre se celebra en un momento en el que el proceso de ampliación atraviesa un impasse prolongado, con capítulos de negociación aún abiertos para varios países candidatos.
En el marco de la cumbre se presentó un documento de posición que aboga por una integración gradual antes de la adhesión plena, con el objetivo de crear incentivos concretos para las reformas en los países candidatos. La propuesta incluye acceso privilegiado al mercado único de la UE y el envío de observadores a las instituciones europeas una vez que se cumplan determinados criterios. El planteamiento busca romper con la lógica binaria que ha dominado las negociaciones durante años y ofrecer señales tangibles de progreso a países que llevan más de una década esperando una decisión sobre su ingreso.
Una cumbre histórica en Montenegro
El representante de la ONU en Bosnia y Herzegovina, Christian Schmidt, acogió con satisfacción este enfoque de integración por fases durante una entrevista en Deutschlandfunk. Schmidt recordó que en el proceso de adhesión a la UE 'bislang habe man beim EU-Beitritt immer nach dem Prinzip '100 Prozent oder gar nichts' gearbeitet', en referencia al principio de 'todo o nada' que ha regido las conversaciones hasta ahora. En su lugar, defendió un avance escalonado que permita, por ejemplo, abrir el mercado único a 'jungen Start-Ups' de los países candidatos como primer paso tangible de integración económica.
Schmidt fue especialmente crítico con la manera en que la UE se comunica con los Balcanes Occidentales y consideró que 'die EU kommunikativ 'stark verbesserungsbedürftig'' en la región. Según el representante onusiano, la Unión no ha logrado transmitir con claridad a la opinión pública de los países candidatos los beneficios concretos del proceso de adhesión, lo que ha alimentado el escepticismo y la fatiga negociadora. Esta falta de comunicación efectiva se percibe como uno de los principales obstáculos para mantener viva la perspectiva europea entre la ciudadanía de la región.
Montenegro es, según los datos disponibles, el país más avanzado del bloque regional en el camino hacia la UE. Devčić explicó que 'Das Land habe den ambitionierten Plan, 2028 der Europäischen Union beizutreten', aunque 'Dafür müssten in diesem Jahr noch mehrere Vorgaben erfüllt werden'. El ambicioso calendario previsto por Podgorica contrasta con el elevado número de capítulos de negociación que aún permanecen abiertos, lo que convierte el cierre de las conversaciones en un objetivo exigente para los próximos meses.
El enfoque de integración por fases
Devčić, cuyas oficinas de la Fundación Konrad Adenauer operan en Serbia y Montenegro, insistió en que un eventual ingreso de Montenegro 'auch positive Effekte auf andere Länder des Westbalkans haben könnte'. En su análisis, un éxito montenegrino serviría como efecto demostración para Albania, Macedonia del Norte y Bosnia y Herzegovina, países que también aspiran a abrir o avanzar en sus respectivas negociaciones. La cumbre busca precisamente proyectar esa imagen de progreso regional acumulativo que refuerce la credibilidad del proceso.
Alemania, según Devčić, tiene un interés estratégico claro en acelerar la integración de los Balcanes Occidentales en la UE. Para Berlín, la cuestión no se reduce a la política exterior, sino que atañe también a la estabilidad económica del conjunto de Europa, dado el riesgo de que el vacío de perspectivas europeas sea ocupado por influencias externas. El canciller Merz, apuntó Devčić, dio un nuevo impulso al proceso de integración de los Balcanes Occidentales hace apenas unos días, en línea con esta prioridad alemana.
Uno de los elementos que se observan con especial atención desde la región es el debate sobre un posible reconocimiento más rápido de la UE a Ucrania. Devčić explicó que esta discusión se sigue de cerca en los Estados de los Balcanes Occidentales, donde se interpreta como un indicador de la voluntad real de Bruselas para ampliar el club comunitario. La posible asimetría entre la velocidad del proceso ucraniano y la lentitud del avance balcánico podría convertirse en un argumento adicional para quienes critican la credibilidad de la promesa europea en la región.
Montenegro, a la cabeza del proceso
La situación de Serbia es significativamente más compleja que la del resto de países candidatos. Devčić señaló que la vía serbia hacia la UE es notablemente más difícil, en parte por la cuestión pendiente con Kosovo —que además aún no ha obtenido el estatuto de país candidato— y por la postura considerada prorrusa del presidente Aleksandar Vučić. A estos factores se suman las experiencias históricas derivadas de las guerras balcánicas y una actitud marcadamente antioccidental en sectores relevantes de la sociedad serbia, lo que dificulta la construcción de un consenso interno favorable a la adhesión.
Según Devčić, el apoyo ciudadano a la pertenencia a la UE en Serbia se sitúa actualmente en apenas un 35 a 40 por ciento, una cifra muy inferior a la de otros países de la región. Este descenso del respaldo popular contrasta con la etapa en la que Serbia inició su proceso de candidatura y refleja el desgaste acumulado por la lentitud de las negociaciones, la falta de avances tangibles y la competencia de narrativas alternativas. La cumbre, por tanto, llega en un momento particularmente delicado para la opinión pública serbia.
Devčić citó a Croacia como ejemplo de cómo la opinión pública sobre la adhesión a la UE puede cambiar con rapidez una vez que la dirección política queda claramente definida. Zagreb pasó de un escepticismo inicial a un apoyo mayoritario a medida que las negociaciones avanzaban y se percibía la perspectiva real de ingreso. El precedente croata sugiere que un giro en la dinámica negociadora, sumado a una comunicación más eficaz por parte de Bruselas, podría modificar sustancialmente el estado de ánimo en la región.
Alemania y el interés estratégico europeo
La cumbre se inscribe, además, en un contexto europeo más amplio en el que la ampliación ha recuperado protagonismo en la agenda estratégica de la UE. Tras años de fatiga ampliadora, la guerra en Ucrania y la preocupación por la seguridad del flanco oriental han reavivado el debate sobre la necesidad de cerrar el capítulo de los Balcanes Occidentales. Una integración efectiva de la región se percibe cada vez más como un componente de la estabilidad continental y no únicamente como una cuestión de política regional.
La propuesta de integración por fases que se discute en Montenegro representa, en la práctica, un intento de reanimar un proceso que corre el riesgo de quedar congelado indefinidamente. Si los países candidatos perciben que existe un calendario creíble de beneficios intermedios —acceso al mercado único, presencia institucional, cooperación sectorial—, el coste político interno de seguir reformando se reduce. Sin esa señal, el proceso podría estancarse aún más y abrir la puerta a una creciente desafección europea en toda la región.
Serbia, el caso más complejo
La cita de Montenegro reúne, por tanto, a actores europeos y regionales con el objetivo compartido de revertir esa dinámica. Más allá de los comunicados finales, la cumbre se medirá por su capacidad para traducir el diagnóstico político en medidas concretas que reactiven la perspectiva de adhesión. Schmidt resumió el desafío al reclamar una UE que no solo negocie, sino que también sepa explicar a los ciudadanos de los Balcanes Occidentales por qué les conviene seguir esperando.
La atención se centra ahora en los próximos pasos que se deriven del documento de posición y de los compromisos asumidos en la cumbre. Para Montenegro, el reto inmediato es cerrar los capítulos de negociación pendientes este año y mantener vivo el calendario de adhesión a la UE previsto para 2028. Para el resto de la región, la mirada se dirige a Bruselas para comprobar si la promesa de una integración gradual se traduce en decisiones tangibles o permanece en el terreno de las declaraciones de intenciones.
Questions & Answers
¿Qué países participan en la cumbre UE-Balcánes Occidentales celebrada en Montenegro?
En la cumbre participan Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia como países candidatos a la adhesión a la UE; Kosovo, que aún no tiene el estatuto de país candidato, también sigue de cerca el proceso.
¿Qué propuso Christian Schmidt para mejorar el proceso de adhesión a la UE?
Christian Schmidt, representante de la ONU en Bosnia y Herzegovina, defendió en Deutschlandfunk un enfoque de integración por fases, con acceso escalonado al mercado único —por ejemplo, para 'jungen Start-Ups'— en lugar del principio '100 Prozent oder gar nichts' vigente hasta ahora.
¿Cuál es el objetivo de Montenegro en su proceso de adhesión a la UE?
Según Devčić, Montenegro tiene el ambicioso plan de adherirse a la UE en 2028, aunque para ello aún debe cumplir varios requisitos este año y cerrar los numerosos capítulos de negociación que permanecen abiertos.