Boston, 14 de junio de 2026

Aficionados escoceses alquilaron autobuses escolares estadounidenses para desplazarse a su primer partido del Mundial contra Haití en Boston, donaron la diferencia a un hospital infantil y a una asociación de gaita, y escribieron con ello un capítulo de la singular historia del Mundial.

Autobuses escolares en lugar de líneas regulares

Los seguidores escoceses, conocidos internacionalmente como „Tartan Army", organizaron, según un informe de la ARD, toda una columna de autobuses escolares amarillos para transportar a varios cientos de seguidores al recinto cercano a Boston. La acción tenía menos que ver con la nostalgia que con razones de coste bien concretas: un autobús de línea regular habría sido bastante más caro, a 95 dólares estadounidenses por aficionado.