Washington, 23 de julio de 2026

El Gobierno de Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron el miércoles en Washington un acuerdo nuclear bilateral que garantiza a empresas estadounidenses un papel central durante tres décadas en la construcción de la industria atómica saudita y que busca excluir en gran medida a competidores extranjeros.

La firma en la capital estadounidense marca uno de los pasos más controvertidos de política exterior del segundo Gobierno de Trump. El secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, y su homólogo saudita, Abdulaziz bin Salman, hermano mayor por parte paterna del príncipe heredero Mohammed bin Salman, suscribieron en la capital un llamado acuerdo 123. El nombre hace referencia a la Sección 123 de la Ley de Energía Atómica de EE. UU. de 1954, que regula los principios de este tipo de cooperación. Hasta ahora no se ha publicado el texto exacto, como tampoco el de un acuerdo bilateral de seguridad firmado en paralelo ni el de dos cartas complementarias.