Berlín, 03 de julio de 2026

Con motivo del 250.º aniversario de la Declaración de Independencia de EE. UU., historiadores alemanes trazan un panorama de profundo alejamiento entre Alemania y Estados Unidos, solo parcialmente suavizado por la admiración pasada y la fascinación cultural.

La Declaración de Independencia de EE. UU. fue firmada hace 250 años. Desde la perspectiva alemana, las antiguas promesas del país resultan hoy inalcanzables para muchos: „250 años después de la Declaración de Independencia, muchas de las antiguas promesas de EE. UU. parecen inalcanzables“, señala un repaso de varios medios. La pregunta „¿De lavaplatos a millonario, igualdad de derechos y oportunidades para todos?“ se plantea abiertamente.

El americanista de Tubinga Michael Butter describe la división como una constante fundamental: „Eigentlich gibt es zwei Amerikas. Zum einen ist da das reale, imperfekte Amerika, in dem Diskriminierung und Rassismus und der Gegensatz zwischen Arm und Reich nie überwunden worden sind, teilweise sogar exorbitant zugenommen haben. Und gleichzeitig ist da diese Idee von Amerika als einem Land, das nicht auf Abstammung gründet, sondern auf gemeinsamen Werten. Die älteste Demokratie der Welt.“ Esta tensión recorre desde hace tiempo la percepción alemana.