La actriz Nastassja Kinski, que tenía 13 años cuando rodó una escena de desnudo en la película «Falsche Bewegung» (1975) de Wim Wenders, exige la eliminación de esas imágenes. Su abogado, Christian Schertz, ha anunciado acciones legales si el director no retira la secuencia antes de que termine la semana, mientras Wenders pide un debate abierto sobre el patrimonio cinematográfico.
Berlín, 03 de junio de 2026
La actriz Nastassja Kinski, que tenía 13 años cuando participó en una escena con el torso desnudo en la película «Falsche Bewegung» (1975) de Wim Wenders, ha amenazado con demandar al director si no retira la secuencia del filme, en un conflicto que reaviva el debate sobre cómo tratar el patrimonio cinematográfico cuando una escena causa daño a un intérprete.
El conflicto entre la actriz y el director alemán se ha intensificado en los últimos días después de que el abogado de Kinski, Christian Schertz, anunciara el inicio de acciones legales formales. Según declaró Schertz, el plazo para que Wenders reaccione se agota a finales de esta semana. «Wenn uns nicht bestätigt wird, dass die Szene entfernt wird, werden wir klagen», advirtió el letrado, quien fundamenta la demanda en la violación de los derechos de personalidad de Kinski cuando era menor de edad.
El origen del conflicto y el reloj judicial
La película «Falsche Bewegung», estrenada en 1975, gira en torno al escritor Wilhelm, que emprende un viaje por Alemania. La escena en disputa muestra a Kinski, entonces una adolescente de 13 años, con el torso desnudo en el contexto de una historia en la que su personaje es víctima de un encuentro sexual con un hombre mucho mayor. La actriz había relatado pocos días antes en una entrevista con el «Süddeutsche Zeitung» que, aunque con 13 años no sabía demasiado, ya percibió que la situación «nicht in Ordnung war».
Kinski y su abogado exigen desde 2016 una compensación económica y la modificación o eliminación de la escena. En sus declaraciones más recientes, la actriz aseguró: «Es war nun mal der erste Film, er war mein erster Regisseur und er hat mich nicht beschützt». Con Wenders, Kinski también rodó el road movie «Paris, Texas».
Wenders pide debate en lugar de cortar
El detonante más reciente del conflicto fue la intervención de Wim Wenders en la gala del Deutscher Filmpreis, celebrada el viernes 29 de mayo, donde recibió un premio honorífico. En su discurso, el cineasta reconoció: «Das würde ich heute nie mehr so machen». «Wir leben in einer völlig anderen Welt als vor 50 Jahren. Dem jungen Mann von damals kann ich keinen Vorwurf machen, auch wenn ich weiß: Das würde ich nie mehr so tun», agregó.
Sin embargo, Wenders no accedió a retirar la escena y lanzó una pregunta al sector: «Kann man einen Film im Nachhinein kürzen?». El director planteó la cuestión de si se debe y puede cortar una escena cuando hace daño a una actriz, «die ich sehr verehrt habe und verehre», y solicitó a la Deutsche Filmakademie que organice un debate sobre cómo gestionar el patrimonio cinematográfico. «Ich möchte es diskutieren und ich möchte da nicht alleine bleiben», concluyó.
La respuesta legal de Kinski
La reacción de la abogada de Kinski no se hizo esperar. Schertz calificó el discurso de Wenders como un intento de eludir la responsabilidad personal. «Tatsächlich hat er damit erneut keine Verantwortung übernommen, nur er allein kann das Problem lösen», señaló. Según el letrado, Wenders ha rehusado durante años mantener una conversación personal con Kinski sobre la escena, lo que ha motivado el paso a la vía judicial.
El abogado añadió que no se trata de un caso de censura ni de «cancel culture», como sugirió el cineasta en su intervención. En su argumentación, Schertz sostuvo: «Es geht darum, dass er als Regisseur damals eine Schauspielerin mit 13 Jahren halbnackt gefilmt hat und auch so im Film zeigt, die Opfer einer sexuellen Begegnung mit einem sehr viel älteren Mann ist, und dass dies heute undenkbar wäre. Und diese Szene auch herausgeschnitten werden kann, ohne dass der Film in irgendeiner Weise verfremdet würde.»
Precedentes en la historia del cine
El caso recuerda a otros episodios similares en la historia del cine. En 2022, los actores Olivia Hussey y Leonard Whiting, protagonistas de la adaptación de «Romeo y Julieta» de 1968, recurrieron a la vía judicial. La película «La laguna azul» (1980), en la que Brooke Shields aparecía desnuda en buena parte del metraje, también generó una controversia comparable. Schertz confirmó además que en el caso del episodio de «Tatort: Reifezeugnis» (1977), dirigido por Wolfgang Petersen, se alcanzó un acuerdo con el NDR.
Wenders mencionó en su discurso el precedente de Steven Spielberg, que modificó una escena de «E.T.» y más tarde se arrepintió. En una nueva versión lanzada con motivo del 20º aniversario del filme en 2002, el director estadounidense sustituyó las armas por walkie-talkies. Años después, Spielberg declaró que ninguna película debería ser revisada «durch die Brille, durch die wir heute schauen, egal ob freiwillig oder gezwungenermaßen».
La feminista Alice Schwarzer, de 83 años, se sumó públicamente a la demanda de Kinski a través de la revista «Emma», que ella misma fundó. En un mensaje dirigido directamente a Wenders, escribió: «Wim: Höre auf zu reden – und handle! Schneide endlich diese verdammten zwei Minuten raus aus deinem Film!».
Reacciones del sector y de la prensa
La respuesta de la industria cinematográfica alemana ha sido mayoritariamente crítica con la postura de Wenders. La actriz Karoline Herfurth comentó en Instagram, en respuesta a una publicación de su colega Clemens Schick: «Es wäre so groß gewesen, wenn ein so großer Mann einmal öffentlich gesagt hätte: Ich habe einen Fehler gemacht. Ich habe es versäumt, ein ungeschütztes 13-jähriges Kind zu schützen». La actriz Rosalie Thomass calificó el discurso del director como «zum Schämen».
También la prensa alemana reaccionó con dureza. Michael Hanfeld escribió en el «Frankfurter Allgemeine Zeitung» que el comportamiento de Wenders representa un «Wegducken eines sich nachdenklich gebenden Regisseurs». La «FAZ» señaló directamente: «Das war 1974 falsch, und das wäre heute falsch». Por su parte, Claudia Tieschky, en la «Süddeutsche Zeitung», acusó a Wenders de escenificarse como víctima de una supuesta coerción del espíritu del tiempo.
Visión académica: preservar y contextualizar
Desde el ámbito académico, la especialista en cine Annette Brauerhoch calificó la argumentación de Wenders como «richtig raffiniert eingefädelt». En declaraciones al Deutschlandfunk, la investigadora explicó: «Denn die Verantwortung, die eigentlich bei ihm liegt, hat er mit diesem Appell an das Publikum und die Akademie auf Tausende verteilt». Brauerhoch consideró la pregunta sobre si se pueden reeditar las películas como «eine sehr grundsätzliche Frage», que toca todo lo que se denomina «Cancel Culture» o «Political Correctness».
No obstante, Brauerhoch advirtió: «aber auf keinen Fall sollte man versuchen, die Geschichte zu korrigieren, denn das sind ja auch wichtige Dokumente». La experta defendió que el patrimonio cinematográfico necesita preservación, investigación y mediación cuidadosa: «Filmerbe braucht Bewahrung, Forschung und sorgfältige Vermittlung». Propuso que cuando se exhiban películas históricas se incluyan introducciones, coloquios, textos o indicaciones curatoriales para contextualizar sus condiciones de producción y su historia de recepción, «besonders dann, wenn Werke aus heutiger Perspektive Fragen nach Machtverhältnissen, Repräsentation oder verletzenden Darstellungen aufwerfen».
La directora Julia von Heinz propuso en una publicación de Instagram contextualizar la escena en lugar de eliminarla. Sugirió que todas las instituciones que aún distribuyen o archivan una película antigua deberían poder ofrecer material complementario. No obstante, también reconoció que eliminar simbólicamente la escena de la copia maestra sería «eine einfache und klare Geste. Und würde Filmgeschichte schreiben!».
La Deutsche Filmakademie, a la que Wenders dirigió su petición de debate, no se ha pronunciado hasta el momento sobre la propuesta ni sobre el contenido de su discurso. Mientras tanto, el reloj corre: el abogado Schertz ha dado de plazo hasta finales de esta semana para que Wenders confirme la retirada de la escena. De lo contrario, la demanda por la vulneración de los derechos de personalidad de Kinski como menor seguirá adelante, en un caso que podría sentar un precedente significativo para la forma en que el cine alemán —y el de otras cinematografías— gestiona su
Wenders vs Kinski: disputa por escena de desnudo en Falsche | noticias360