Washington, 11 de junio de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con tomar en un futuro cercano el control de la isla iraní de Kharg, clave para las exportaciones de petróleo, y de otras infraestructuras energéticas del país, según informó la agencia dpa.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, Trump aseguró que Estados Unidos ganará "vollständige Kontrolle" —control total— sobre los mercados del petróleo y el gas de Irán. La declaración, difundida también por la agencia dpa, marca una escalada retórica significativa en las tensiones entre Washington y Teherán.
La isla de Kharg, ubicada en el golfo Pérsico, es un enclave estratégico para la industria petrolera iraní, ya que por sus terminales marítimas se canaliza la mayor parte de las exportaciones de crudo del país. Trump, identificado como republicano en el artículo original de dpa-AFX, señaló que su país no solo tomará esta isla, sino también otros "puntos de infraestructura petrolera" que consideró esenciales para el control del mercado energético iraní.
Por qué Kharg es clave para Irán
El tono de las declaraciones fue especialmente agresivo. En la misma publicación en Truth Social, Trump anunció además "fuertes ataques" contra Irán para la noche del 11 de junio, según confirmaron dos fuentes consultadas por dpa. La combinación de la amenaza militar con la promesa de dominar los recursos energéticos sitúa la confrontación en un nivel inédito en lo que va de 2026.
La referencia interna de la agencia, con código dpa-infocom 260611-930-208255/1, fue emitida a las 15:00 horas del 11 de junio de 2026 desde Washington. La noticia fue retomada por medios de Berlín y Brandeburgo, donde el eco de las declaraciones estadounidenses generó una rápida reacción en los mercados europeos y en la esfera diplomática germana.
Analistas consultados por dpa recordaron que una intervención directa sobre la isla de Kharg supondría una operación militar de gran envergadura y un riesgo abierto de escalada regional en el golfo Pérsico. El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un quinto del petróleo mundial, quedaría directamente amenazado en caso de hostilidades abiertas.
Reacciones en Europa y en los mercados
Por su parte, Irán no había reaccionado oficialmente a las declaraciones de Trump en el momento de la publicación de la nota original. La misión iraní ante Naciones Unidas, según recordó dpa, guardó silencio mientras circulaban los mensajes del presidente estadounidense, lo que incrementa la incertidumbre sobre los próximos pasos diplomáticos.
En la Unión Europea, la noticia fue recibida con preocupación. Varios socios europeos pidieron moderación y subrayaron la necesidad de evitar acciones que puedan desestabilizar aún más el suministro energético global. Alemania, en particular, recordó su dependencia de las importaciones de crudo y gas, lo que hace que cualquier interrupción en la región tenga consecuencias directas en la economía europea.
Los mercados internacionales reaccionaron con una subida inmediata de los precios del petróleo tras difundirse las amenazas de Trump. Las bolsas europeas, que abrieron a la baja, también mostraron volatilidad ante el riesgo de un conflicto abierto en el golfo Pérsico, una de las rutas marítimas más sensibles del comercio mundial de energía.
Antecedentes de la presión sobre Teherán
La retórica de Trump llega en un contexto de creciente presión económica sobre Teherán. Washington ha intensificado en los últimos meses las sanciones contra el sector petrolero iraní, y las nuevas declaraciones parecen apuntar a una fase más agresiva de esa estrategia, con el objetivo declarado de asfixiar la capacidad exportadora de la República Islámica.
De materializarse la amenaza, las consecuencias humanitarias y económicas serían difíciles de calibrar. Expertos citados por dpa advirtieron de que un eventual bloqueo de la isla de Kharg provocaría una caída drástica de la producción iraní y un encarecimiento del crudo a nivel global, con efectos colaterales en países importadores como China, India y varios miembros de la Unión Europea.
La Casa Blanca, por el momento, no ha emitido una aclaración adicional más allá de las propias palabras de Trump en Truth Social. La administración republicana deberá decidir si las declaraciones se traducen en una operación concreta o si forman parte de una estrategia de máxima presión negociadora, una incógnita que mantiene en vilo a capitales de todo el mundo.
