Viena, 22 de julio de 2026

Greenpeace Austria y la Cámara de Trabajadores de Alta Austria encargaron el análisis de 15 tatuajes adhesivos para niños y adultos en un laboratorio independiente: las organizaciones calificaron 13 de ellos como no recomendables porque estaban contaminados con 31 sustancias químicas, algunas prohibidas en la UE.

Metales pesados y PFAS en casi todos los productos

La buena noticia primero: ninguno de los 15 productos analizados superó los límites legales vigentes. No obstante, las organizaciones advierten de un "cóctel químico" que, en el caso de los tatuajes adhesivos, permanece directamente sobre la piel durante horas o incluso días. "Aunque se cumplían los distintos límites legales, falta la protección frente al 'cóctel combinado de sustancias químicas'", señalaron las organizaciones en un comunicado. En total, el laboratorio detectó 31 sustancias químicas problemáticas.

Los analistas encontraron con especial frecuencia metales pesados: en 14 de los 15 productos se detectó plomo o níquel, y en doce muestras apareció una de estas dos sustancias. Cuatro tatuajes contenían las "sustancias químicas eternas" PFAS; en seis muestras el laboratorio encontró sustancias químicas prohibidas en la UE para cosméticos o juguetes. Los analistas descubrieron hasta doce sustancias preocupantes en un solo tatuaje adhesivo.