Salzburgo, 12 de agosto de 2026

La Internationale Stiftung Mozarteum informó el miércoles que 210 de las 230 figuras de Mozart que componían la instalación artística en los jardines del castillo de Mirabell, en Salzburgo, desaparecieron antes del cierre de la exhibición, previsto en dos semanas y media, y que únicamente 20 piezas pudieron ser aseguradas por encargo del artista.

En un comunicado difundido el miércoles, la Internationale Stiftung Mozarteum, promotora del proyecto, confirmó que, a dos semanas y media del final de la exhibición, 210 de las 230 figuras originales de la serie Mini-Mozart ya no se encontraban en los jardines de Mirabell. La fundación explicó que solo 20 piezas fueron aseguradas por encargo del artista Ottmar Hörl, autor de la instalación. "Leider sind zweieinhalb Wochen vor Ausstellungsende 210 der anfangs 230 Mozart-Figuren verschwunden, 20 Stück wurden noch im Auftrag des Künstlers gesichert", indicó la fundación.

La sustracción se produjo en uno de los puntos más concurridos por el turismo en la ciudad de Salzburgo, lo que ha incrementado la preocupación de las autoridades culturales y de la propia fundación por el alcance del daño patrimonial. El jardín de Mirabell, anexo al Palacio de Mirabell y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, recibe cada año un elevado número de visitantes atraídos por sus arreglos florales barrocos y su vinculación con la película "Sonrisas y lágrimas".

Una instalación artística en un enclave turístico

La instalación de Ottmar Hörl formaba parte de una iniciativa artística más amplia impulsada por la Internationale Stiftung Mozarteum con motivo del legado de Mozart, y consistía en decenas de pequeñas esculturas del compositor dispuestas a lo largo de los senderos del jardín. Las piezas, de carácter seriado y reconocible por su estética repetitiva, habían transformado el recorrido habitual del parque en una experiencia visual ligada a la figura del músico nacido en Salzburgo en 1756.

Según la fundación, la diferencia entre las 230 figuras originales y las 20 finalmente aseguradas evidencia que la práctica totalidad de la instalación fue retirada del espacio público en las últimas semanas. La entidad no facilitó por el momento un balance detallado de las piezas afectadas ni detalles sobre el momento exacto en que se produjo la sustracción, aunque enmarcó el anuncio como una constatación del estado actual de la muestra a pocas semanas de su clausura.

El artista Ottmar Hörl, conocido por sus instalaciones de figuras seriadas en espacios públicos, es el autor del concepto estético de las Mini-Mozart y dirige habitualmente proyectos de arte urbano a gran escala en distintas ciudades europeas. En esta ocasión, la fundación destacó que las 20 piezas salvadas lo fueron precisamente por una orden directa del artista, lo que sugiere una reacción tardía ante la desaparición progresiva de las esculturas.

El papel de la Fundación Mozarteum y del artista

La Fundación Mozarteum, con sede en Salzburgo, es la organización responsable de preservar el legado documental y artístico del compositor Wolfgang Amadeus Mozart y coordina además la programación cultural en torno a su figura. La sustracción de la práctica totalidad de la instalación supone un golpe simbólico para una de las iniciativas más visibles del verano salzburgués, en una ciudad donde la economía local depende en buena medida del turismo asociado a la figura de Mozart.

La ciudad de Salzburgo y la policía local no habían informado, al cierre de esta información, sobre investigaciones abiertas en relación con la desaparición de las esculturas. Tampoco se difundieron imágenes de las piezas sustraídas que pudieran facilitar su identificación en el mercado del arte o entre coleccionistas privados.

Investigación abierta y reacciones institucionales

La instalación formaba parte del calendario estival de eventos culturales vinculados al compositor y atrajo a visitantes que recorrían el jardín de Mirabell para fotografiarse junto a las pequeñas figuras de Mozart dispuestas entre los setos y las fuentes del parque barroco. Con la práctica totalidad de las piezas ya fuera del espacio público, la fundación no ha precisado si la exposición podrá mantener su programación hasta la fecha prevista de cierre.

Linus Klumpner, representante citado por la fundación en la comunicación del miércoles, explicó que la organización lamenta profundamente lo ocurrido y que trabaja con las autoridades para esclarecer los hechos. La fundación reiteró su compromiso con el proyecto y con la difusión del legado de Mozart en Salzburgo, aunque no adelantó si la instalación será repuesta antes del final previsto de la exhibición.

El caso se produce en un contexto internacional en el que varias ciudades europeas han sufrido robos o actos vandálicos contra instalaciones artísticas al aire libre, lo que ha reabierto el debate sobre la protección de obras situadas en espacios públicos sin vigilancia permanente. La Fundación Mozarteum no descartó adoptar medidas adicionales de seguridad en futuras ediciones del proyecto.