Salzburgo, 29 de julio de 2026
En el Jardín Mirabell de Salzburgo se roban desde hace semanas figuras de Mini-Mozart del artista Ottmar Hörl. La Fundación Internacional Mozarteum ha retirado parcialmente el conjunto para proteger los ejemplares restantes. La policía investiga; los autores son por ahora desconocidos.
Salzburgo, 29 de julio de 2026
En el Jardín Mirabell de Salzburgo se sustraen desde hace semanas figuras de Mini-Mozart del artista Ottmar Hörl, ante lo cual la Fundación Internacional Mozarteum ha retirado parte de la instalación por motivos de seguridad.
Desde principios de julio desaparecen repetidamente del Jardín Mirabell de Salzburgo pequeñas esculturas de Mozart del artista alemán Ottmar Hörl. Según informó la agencia de noticias APA citando a la Fundación Mozarteum, ya se han robado numerosas figuras doradas. Los robos han alcanzado tal magnitud que la fundación ha retirado partes de la instalación para proteger los ejemplares restantes.
El artista Ottmar Hörl, cuyas figuras se instalan en plazas públicas de toda Europa, expresó su consternación por los hechos. Hörl quería reforzar con sus figuras el lado humano del compositor y resaltar con las esculturas la afinidad de Mozart con los animales. El robo se inscribe en una serie de incidentes similares ocurridos en otros emplazamientos.
La Fundación Internacional Mozarteum se ha fijado, según sus propias declaraciones, el objetivo de preservar la instalación para aquellos visitantes que acudan a Salzburgo en las próximas semanas. Con este fin, las figuras restantes se han trasladado a lugares del Jardín Mirabell de menor visibilidad. Además, según la fundación, ahora se controlan con mayor frecuencia.
Linus Klumpner, portavoz de la Fundación Mozarteum, confirmó ante la APA el robo de varias figuras. La fundación está en contacto con las autoridades de seguridad competentes para evitar nuevos incidentes. No se facilitó información sobre el número exacto de figuras robadas.
El incidente recuerda a series de robos similares que han afectado a figuras de Hörl en otros lugares. Ya en Bayreuth se sustrajeron el año pasado varias esculturas de Mini-Mozart de una instalación comparable. También entonces había reaccionado la Fundación Mozarteum reforzando las medidas de vigilancia.
La policía de Salzburgo ha abierto una investigación y pide a la población pistas sobre los posibles autores o el paradero de las figuras sustraídas. Las figuras están fabricadas en plástico y recubiertas con pintura dorada, lo que podría hacerlas codiciadas en el mercado negro como souvenirs o piezas de colección. Los expertos estiman que el valor ideal de la instalación es superior a su valor material.
Hörl había colocado las figuras de Mini-Mozart en el marco de una acción artística para acercar al compositor a un público amplio. Con las figuras, el artista quería, según la Fundación Mozarteum, marcar intencionadamente acentos en el espacio público. Los accesorios de animales con los que están equipadas algunas de las figuras aluden a la conocida preferencia de Mozart por los animales, especialmente por los perros y los pájaros.
La Fundación Mozarteum está estudiando, según sus propias declaraciones, si la instalación puede protegerse en el futuro con medidas de seguridad adicionales como cámaras o anclajes más firmes. Asimismo, se contempla un posible traslado a otro emplazamiento dentro del casco urbano.
El sector turístico de Salzburgo se muestra preocupado por las noticias negativas en torno a la instalación artística. El Jardín Mirabell es uno de los lugares más visitados de la ciudad y atrae cada año a cientos de miles de visitantes, entre ellos muchos turistas de Mozart. Los robos arrojan luz sobre la protección del arte en el espacio público.
Expertos en arte señalan que el robo de arte en el espacio público no es un fenómeno nuevo. En los últimos años se han producido repetidamente incidentes similares, por ejemplo en instalaciones en Múnich, Viena o Zúrich. Al parecer, el umbral de inhibición para estos actos es bajo, ya que las figuras son de libre acceso y ofrecen un argumento sencillo de venta en el mercado de souvenirs.
La Fundación Mozarteum ha anunciado entretanto que continuará la instalación de forma reducida por el momento. Con ello se pretende garantizar que al menos una parte de las figuras se conserve para la temporada en curso. Por ahora se desconoce si podrá restablecerse el número total de esculturas instaladas originalmente. Según se informó, ya se han encargado figuras de repuesto.
El propio Hörl se mostró combativo en una declaración: las figuras pertenecen al público y no deberían desaparecer del paisaje urbano por culpa de los robos. Confía en que la población ayude a proteger los ejemplares restantes. La policía continúa sus investigaciones y sigue pidiendo a la ciudadanía pistas útiles.