El Oberster Gerichtshof (OGH) de Austria dictaminó que Booking.com está obligada a comunicar a los consumidores la identidad de los anfitriones privados que ofrecen alojamiento a través de su plataforma en línea.

La resolución, adoptada en el marco de un procedimiento impulsado por la asociación de defensa de los consumidores VKI, marca un precedente significativo en la regulación de las plataformas digitales de alojamiento. El tribunal consideró que la opacidad sobre quién ofrece realmente el alojamiento puede perjudicar los derechos de los viajeros, que deben poder identificar con claridad a su contraparte contractual.

Según la doctrina fijada por el OGH, Booking.com debe facilitar a los usuarios los datos identificativos de los anfitriones privados antes de la formalización de la reserva. De este modo, los consumidores podrán ejercer con mayor facilidad sus derechos en caso de incidencias, defectos en el alojamiento o controversias contractuales. La plataforma, por su parte, deberá adaptar sus procesos internos para cumplir con la obligación de información.