Millones de personas acompañan a Jamenei en Mashhad – los dolientes exigen venganza y rechazan compromisos con Occidente
Mashhad, 9 de julio de 2026
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Summary
En el funeral del ayatolá Ali Jamenei en su ciudad natal de Mashhad, según cifras oficiales se reunieron millones de personas que exigieron venganza y rechazaron compromisos con EE. UU. Al mismo tiempo, según un funcionario del Gobierno estadounidense, continuaban las conversaciones técnicas para una solución.
Mashhad, 9 de julio de 2026
En el funeral del ayatolá Ali Jamenei en su ciudad natal de Mashhad, en el noreste de Irán, según cifras oficiales se congregaron millones de dolientes que reclamaron venganza a gritos y rechazaron categóricamente cualquier compromiso con Occidente.
Las ceremonias fúnebres por Jamenei se extendieron durante varios días y culminaron con el sepelio nocturno en el santuario del imán Reza en Mashhad, que Jamenei había designado como su última morada en su testamento. Según cifras oficiales de Irán, millones de personas participaron en las ceremonias. Testigos presenciales describieron cómo los dolientes formaban vallas humanas a lo largo de la ruta hacia Mashhad, se golpeaban el pecho y lloraban mientras el féretro llegaba a la ciudad.
Movilización masiva en Mashhad
Según fuentes iraníes, el féretro fue escoltado por al menos un caza. La atmósfera en las calles estuvo marcada por la rabia y la adhesión al Estado. Muchos ondeaban banderas iraníes y banderas rojas, que en la simbología iraní representan la venganza. Cánticos como „Kein Kompromiss mit den Mördern“ se escucharon, según reportes de corresponsales, de forma ininterrumpida.
En entrevistas, los asistentes declararon sin rodeos que no deseaban ningún acercamiento a EE. UU. „Alle Menschen hier wollen Rache“, dijo el comerciante Mohammed Afsharian. „Ich weiß nicht, wie das mit der Diplomatie weitergehen soll und welche Politik dahintersteht, aber alle Menschen hier tragen rote Fahnen, weil sie Rache wollen.“ Si Trump desea negociar un acuerdo, „muss er uns Netanyahu ausliefern“, exigió Afsharian.
Rabia contra EE. UU. e Israel
La ira se dirigió, además de contra EE. UU., también contra Israel. Cerca del lugar del sepelio, en un hotel con el nombre „Miami“, se podía ver un enorme cartel en el que se ofrecía una recompensa por el presidente estadounidense Trump. En una pancarta cerca del santuario se leía „Kill Trump“, y en otro cartel se podía leer la amenaza „Blut wird fließen“.
El estado de ánimo entre los dolientes fue expresamente intransigente. „Nur der Tod von Trump und (dem israelischen Regierungschef Benjamin) Netanyahu wird unseren Schmerz lindern“ fue una de las consignas centrales. También faltó en este acto el grito „Tod dem Diktator“, documentado por los medios y escuchado en anteriores oleadas de protesta contra el liderazgo en Teherán; en su lugar, dominaron las muestras de fidelidad al sistema.
Ataques contra infraestructura ferroviaria y acusaciones desde Teherán
Al mismo tiempo, la tensión entre Irán y EE. UU. creció también al margen de las ceremonias fúnebres. Tras los ataques contra infraestructura ferroviaria, el Ministerio de Exteriores iraní habló de un „offenkundigen Kriegsverbrechen“. Los ferrocarriles iraníes calificaron los ataques como „kriminellen Angriff des US-israelischen Feindes“ contra la línea. Los daños en vías y trenes interrumpieron, según informes locales, el tráfico de pasajeros y de mercancías en varias provincias.
Entretanto, un funcionario del Gobierno estadounidense declaró que los canales diplomáticos no se habían interrumpido. „Die Vereinigten Staaten setzen sich weiterhin für eine Lösung ein, und die technischen Gespräche laufen weiter“, dijo. No obstante, señaló que el comportamiento del liderazgo iraní constituye una vulneración del acuerdo marco „inakzeptablen Ausmaßes“.
Rechazo del acuerdo marco
El trasfondo de las tensiones es un acuerdo marco que las partes en conflicto firmaron en junio para poner fin a la guerra. Este acuerdo parece ser rechazado decididamente por amplios sectores de la opinión pública iraní, que se hizo visible en las ceremonias fúnebres. „Es sollte überhaupt keine Kompromisse geben“, dijo una ama de casa de 35 años durante las ceremonias fúnebres en referencia al acuerdo.
Sobre la muerte de Jamenei, esa misma mujer dijo: „Der Verlust unseres Führers ist schwerer als der unserer Eltern.“ Tales frases ponen de manifiesto el culto a la personalidad que rodeaba al líder supremo en funciones desde 1989, un legado que se remonta al fundador de la República, el ayatolá Ruhollah Jomeini. Jamenei había asumido el cargo tras la muerte de este y gobernó con dureza absoluta hasta su fallecimiento.
Sepelio de la familia y sucesión
En el mismo día fueron sepultados también en Mashhad familiares de Jamenei que habían muerto en un ataque el 28 de febrero. Entre ellos, según fuentes iraníes, se encontraban su hija y su nieta de 14 meses, así como la esposa de su hijo Mojtaba, que ha sido nombrado sucesor como líder supremo. El sepelio de la familia se integró en el programa oficial del Estado.
A pesar de la movilización masiva que el régimen orquestó, una gran parte de los alrededor de 86 millones de habitantes del país observa, según estimaciones de observadores, el duelo oficial con indiferencia o rechazo. En los días previos, en las redes sociales habían criticado al liderazgo sobre todo iraníes más jóvenes. Por ello, la dimensión de la participación en las ceremonias fúnebres resulta difícil de verificar de forma independiente.
Tensiones entre Teherán y Washington
No está claro cómo se posicionará el nuevo liderazgo bajo Mojtaba Jamenei ante el clima de máxima crispación. Los observadores señalaron que el liderazgo debe caminar por una línea muy delgada entre una base exaltada que rechaza cualquier acercamiento y la presión de los socios internacionales, que exigen desescalada. La amenaza de nuevas represalias contra Israel y EE. UU. sigue latente.
Según medios estadounidenses, en Washington se sigue de cerca la situación. Un portavoz remitió a las conversaciones técnicas en curso, pero al mismo tiempo dejó claro que, desde el punto de vista estadounidense, continuar con la línea actual no es admisible. Con ello sigue sin esclarecerse si el acuerdo marco firmado en junio, que preveía el fin de la guerra, sigue teniendo una base realista o si, de facto, ha fracasado por los recientes acontecimientos.
Perspectiva: moderación o nueva escalada
Para la región, el sepelio en Mashhad marca al mismo tiempo un cierre simbólico de una era. Con el cambio en la cúspide del Estado se vinculan preguntas sobre la futura orientación estratégica de Irán, entre la venganza exigida por la base y la presión económica que podría forzar una cesión.
Los próximos días mostrarán si la rabia que se hizo visible en Mashhad se traduce en pasos concretos de política exterior o si el nuevo liderazgo, pese a las declaraciones públicas, adopta una vía de moderación. Los observadores prevén que las próximas semanas serán decisivas para la estabilidad del acuerdo marco firmado en junio.
Questions & Answers
¿Quién era Ali Jamenei y qué papel desempeñaba en Irán?
Jamenei fue el líder supremo de Irán. Había asumido el cargo en 1989 tras la muerte del fundador de la República, el ayatolá Ruhollah Jomeini, y gobernó, según los hechos presentados, con dureza absoluta hasta su muerte.
¿Por qué los dolientes en Mashhad pedían venganza?
Según los reportes disponibles, los dolientes reaccionaron a la muerte de Jamenei y a los ataques en los que también cayeron familiares de su familia. Exigían represalias contra el presidente estadounidense Donald Trump y el jefe del Gobierno israelí, Benjamin Netanyahu.
¿Qué pasos diplomáticos están en curso actualmente entre EE. UU. e Irán?
Según un funcionario del Gobierno estadounidense, las conversaciones técnicas entre EE. UU. e Irán continúan, mientras que Washington califica al mismo tiempo como inaceptables las vulneraciones de Irán al acuerdo marco firmado en junio.
Funeral de Jamenei en Mashhad: duelo, venganza y lemas | noticias360