GINEBRA / KAMPALA — 27 de mayo de 2026
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó este miércoles una advertencia urgente sobre una "colisión catastrófica de enfermedad y conflicto" en la región oriental de la República Democrática del Congo, asolada por un brote de ébola y enfrentamientos armados que impiden contener la epidemia.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, utilizó la plataforma de noticias X para expresar la gravedad de la situación, señalando la imposibilidad de llevar a cabo las labores sanitarias esenciales en un entorno de guerra. Sus declaraciones se producen en un momento en que la cadena de infección se ve alimentada por los desplazamientos forzosos de la población y el hacinamiento en campos de refugiados.
"Wir können weder das Vertrauen der Bevölkerung gewinnen noch Kranke isolieren, während Bomben fallen", schrieb WHO-Chef Tedros Adhanom Ghebreyesus auf dem Nachrichtenportal X.
El máximo responsable de la agencia sanitaria de la ONU hizo un llamamiento directo a las partes en conflicto para que acuerden un alto el fuego inmediato que permita controlar la propagación del virus. Subrayó que la prioridad debe ser la supervivencia de la población civil por encima de cualquier otra consideración.
"Wir bitten dringend, das Überleben der Menschen über alles andere zu stellen", schrieb Tedros.
Una respuesta sanitaria superada por la crisis
La contención del brote se enfrenta a un desafío sin precedentes debido a la naturaleza del patógeno y las condiciones sobre el terreno. Según la información confirmada por la OMS, no existe una vacuna que coincida exactamente ni un medicamento específico contra la variante circulante del ébola, identificada como la rara cepa Bundibugyo. Esta circunstancia obliga a depender exclusivamente de medidas de salud pública clásicas para romper la cadena de transmisión.
El protocolo para frenar el avance de la enfermedad exige que las personas infectadas reciban tratamiento bajo los más altos estándares de seguridad y que sus contactos permanezcan aislados durante un periodo de tres semanas. Sin embargo, la realidad del conflicto hace que estos procedimientos sean casi imposibles de aplicar. Los combates en curso desplazan repetidamente a la población, y los contactos de los enfermos no pueden mantener la distancia de seguridad necesaria en los abarrotados campos de refugiados.
Tedros Adhanom Ghebreyesus reconoció la magnitud del problema al afirmar que el brote está "superando la respuesta". La OMS ya había declarado una emergencia de salud pública de interés internacional debido a la propagación de esta cepa del virus, una medida que subraya la gravedad de la situación y la necesidad de una acción global coordinada.
Cierre de fronteras y primeras medidas en Uganda
La alarma ha trascendido las fronteras de la República Democrática del Congo. El gobierno de Uganda anunció este mismo miércoles en Kampala el cierre inmediato de su frontera con el país vecino, una medida que, en principio, se mantendrá vigente durante cuatro semanas. La decisión se produce después de que el país registrara sus primeros casos, con un balance confirmado de siete contagios y un fallecido hasta la fecha.
