Hamburgo, 12 de junio de 2026
La ministra federal de Justicia de Alemania, Stefanie Hubig (SPD), reclamó este jueves en Hamburgo una ampliación de 5 a 20 años del plazo de prescripción para la violación, en el marco de la conferencia primaveral de los ministros de Justicia (Jumiko) que comenzó en la ciudad hanseática.
Qué hay de nuevo desde el 11 de junio
En su intervención ante la Conferencia de Ministros de Justicia, Hubig subrayó que el plazo actual de cinco años es «definitivamente demasiado corto» para delitos de violación y abogó por alinearlo con el aplicable a otros delitos graves. «Wir müssen insbesondere Frauen vor sexuellen Übergriffen besser schützen. Die bisherige Verjährungsfrist von fünf Jahren ist definitiv zu kurz», declaró la ministra, invitada como huésped a la reunión, según recoge la dpa. Hubig recordó además que la reforma de 2016 fue «un paso importante», pero consideró que «Aus meiner Sicht ist jetzt die Zeit reif für den nächsten Schritt» ("en mi opinión, ahora es el momento de dar el siguiente paso").
La Jumiko respaldó la línea general de ampliar los plazos de prescripción: los ministros y ministras quieren que el actual límite de cinco años para agresiones sexuales graves con un considerable contenido de injusto se eleve a veinte años. En declaraciones recogidas por el Redaktionsnetzwerk Deutschland, la propia Hubig ya había calificado de «angemessen» un plazo de dos décadas, equiparándolo al de delitos de gravedad comparable.
Sin embargo, los ministros de Justicia no lograron un consenso para sumarse a la tendencia europea del «Nur Ja heißt Ja» ("Solo sí es sí") en el derecho sexual aplicable a adultos. La propuesta, presentada conjuntamente por Hamburgo y Renania del Norte-Westfalia, buscaba sustituir el actual principio «Nein heißt Nein» ("No es no"), vigente desde la reforma penal de noviembre de 2016. La presidenta de la Jumiko y senadora de Justicia de Hamburgo, Anna Gallina, reconoció la existencia de una «Schutzlücke» y recordó el fenómeno de la «Schockstarre» (parálisis por shock) que sufren muchas víctimas, pero no fue posible cerrar un acuerdo, en parte porque la reforma anterior solo data de hace diez años.
El principio «Solo sí es sí» y la reforma de 2016
Lo que sí avanzó Hubig, días atrás en Luxemburgo, es que el Gobierno federal coincide en introducir el principio del consentimiento expreso para los menores en el derecho sexual. «Für Jugendliche werde das Prinzip des "Nur Ja heißt Ja" auf jeden Fall kommen», afirmó la ministra, que no obstante abrió la puerta a extender la norma también a adultos: «Wir wollen das so bald wie möglich anpassen» ("queremos adaptarlo lo antes posible").
El debate se alimenta de casos como el de la activista Claudia Wuttke, fundadora de la campaña «ungebrochen». La policía documentó 67 delitos sexuales contra ella, de los cuales 65 ya han prescrito porque los hechos se remontan a más de cinco años; solo 2 pueden perseguirse penalmente. Los actos fueron clasificados como «Vergehen» (delitos menores) y no como «Verbrechen» (crímenes), lo que comportó un plazo de prescripción más corto. «Im Moment kann ich sagen: Die Vergewaltigung einer willenlosen Frau ist in Deutschland kein Verbrechen», denunció Wuttke, víctima de su exmarido, y añadió: «Wir brauchen eine neue Gesetzeslage, das ist vollkommen unstrittig. Dafür stehe ich auf und dafür kämpfe ich».
El caso Wuttke y la presión de las víctimas
La reforma cuenta con el apoyo del socio de coalición. El vicepresidente del grupo parlamentario de la Unión, Günter Krings (CDU), declaró a la «Rheinische Post» que «Wer eine Vergewaltigung erlebt hat, braucht oft Jahre, manchmal Jahrzehnte, bevor er oder sie in der Lage ist, den Schritt zur Anzeige zu gehen» y se mostró favorable a plazos más largos. En cambio, Krings mostró dudas sobre la eficacia práctica del «Solo sí es sí», al considerar que «an dieser Beweissituation strukturell nichts» cambia, dado que las agresiones sexuales «nahezu ausnahmslos ohne Zeugen stattfinden». Hacia la misma línea se pronunció el ministro de Justicia de Hesse, Christian Heinz (CDU): «Hessen setzt sich beharrlich für den besseren Schutz von Frauen ein».
La ministra de Justicia de Baja Sajonia, Kathrin Wahlmann (SPD), también respaldó la idea de que los actos sexuales solo se consideren consensuados cuando todos los participantes hayan dado su consentimiento expreso. Anna Gallina resumió el objetivo de la conferencia: «Wir wollen das Sexualstrafrecht konsequent weiterentwickeln» ("queremos desarrollar de forma coherente el derecho penal sexual"). En el plano europeo, un informe de iniciativa pide al Parlamento alemán criterios uniformes en la UE para definir qué constituye violación.
Otros puntos de la conferencia
En la agenda de la conferencia —que se prolonga dos días y reúne más de 60 puntos— figuran también la reforma del derecho penal frente a la delincuencia organizada y la creación de un tipo penal específico inspirado en el caso «White Tiger», en el que un joven de 21 años, de origen germano-iraní y residente en Hamburgo, habría cometido, según la acusación, 204 delitos entre 2021 y 2023 como presunto cabecilla de la red sádica «764». El objetivo del nuevo tipo es perseguir a quienes induzcan en internet a menores a autolesionarse o incluso a suicidarse. Otros asuntos abordados son los derechos personales en internet, la captación de talento para la judicatura, la simplificación de los procedimientos sucesorios y el reforzamiento de la abogacía libre.
Al margen de la reunión, la Asociación Federal de Tutores Profesionales (Bundesverband der Berufsbetreuer), que representa a unos 8.000 profesionales que asisten a personas dependientes, convocó una manifestación para exigir condiciones marco fiables, mejor retribución y garantía de calidad. El jueves está prevista además la entrega a Gallina de una petición con 120.000 firmas que reclama la abolición de las penas de prisión por viajar sin título válido en transporte público, una práctica que, según los datos disponibles, lleva a unas 9.000 personas a prisión cada año por no poder abonar la multa. La conferencia debatirá también cómo preservar el Estado de derecho y reforzar la resiliencia del sistema judicial.
En paralelo, Hubig ya ha impulsado una ley, adoptada por el Gobierno federal, que endurece las penas por sumisión química ("K.O.-Tropfen") en los casos de violación. La ministra considera que el camino emprendido en 2016 —cuando Alemania amplió significativamente los tipos de agresión sexual, coacción y violación— debe completarse ahora con plazos de prescripción más largos y, a medio plazo, con un modelo de consentimiento que equipare la legislación alemana a la de varios Estados miembros de la UE.
La Jumiko, presidida este semestre por Gallina, ha acordado de momento ampliar los plazos de prescripción en casos graves de agresión sexual, si bien la introducción del «Solo sí es sí» para adultos queda pendiente de futuras negociaciones. «Es ist Zeit, dass wir das ändern», defendió Hubig ante sus colegas autonómicos, convencida de que existe un amplio respaldo en los Länder para seguir profundizando en la reforma del derecho sexual.
