Miami, 12 de julio de 2026

La FIFA rechazó, tras la victoria de Inglaterra por 2-1 contra Noruega en los cuartos de final del Mundial en Miami, la acusación de que el balón había tocado un cable aéreo antes del gol del empate de Jude Bellingham en el minuto 45+2.

El sensor de la FIFA no muestra contacto

El equipo noruego se había quejado ante el árbitro francés Clement Turpin porque creía que el balón había rozado un cable en el aire, alterando así su trayectoria. El VAR, sin embargo, no intervino, el juego no se detuvo y el gol subió al marcador. La FIFA explicó ahora que el sensor integrado en el balón no registró ningún aumento del llamado "latido del balón" mientras estuvo en el aire. "Antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2 contra Noruega, el sensor no registró ningún aumento del 'latido del balón' mientras estaba en el aire, por lo que no hubo indicios de que el balón tocara el cable aéreo y, con ello, alterara su trayectoria", señaló el organismo.