Miami, 11 de julio de 2026

En el partido de cuartos de final del Mundial entre Inglaterra y Noruega en Miami, el árbitro Clément Turpin dio por válido el polémico gol del empate de Jude Bellingham (minuto 45+2) para el 1:1 final, a pesar de la protesta del equipo noruego, pese a que al parecer el balón había tocado previamente el cable de la cámara de la retransmisión televisiva.

El partido, disputado en Miami, fue el primer cuarto de final del Mundial en la historia del equipo noruego. Los escandinavos se habían adelantado en el minuto 36 gracias a Andreas Schjelderup y parecían camino de dar la sorpresa. Sin embargo, la alegría noruega duró poco, ya que justo antes del descanso Jude Bellingham empató para Inglaterra.

La jugada que posteriormente generó un intenso debate se originó en un saque de puerta del portero noruego Örjan Nyland. El balón voló hacia el campo contrario, pero allí no botó en el césped, sino que impactó contra la cámara de Sky, suspendida en el aire sobre el terreno de juego para la retransmisión televisiva. Desde allí el balón cayó a los pies del "Three Lion" Elliott Anderson, que asistió de inmediato a Anthony Gordon. Desde el "Neo-Barca-Star" el balón llegó a Bellingham, que lo introdujo en la portería inglesa.