Atlanta, 07 de julio de 2026

Tras la derrota 1-4 (0-3) de Estados Unidos en los octavos de final del Mundial contra Bélgica, la controvertida suspensión de la ejecución de la tarjeta roja contra Folarin Balogun sigue provocando duras críticas a la FIFA, después de que el presidente estadounidense Donald Trump confirmara una llamada telefónica con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Antecedentes: una tarjeta roja y sus consecuencias

La FIFA defendió su decisión en un comunicado de 13 párrafos: „Die Aussetzung der Vollstreckung der genannten Sperre wurde unter Berücksichtigung aller besonderen Umstände des Vorfalls sowie der verfügbaren Beweismittel beschlossen." Qué circunstancias se tuvieron en cuenta y qué pruebas se examinaron no fue revelado por el organismo mundial. El presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA declaró al mismo tiempo que, en principio, la tarjeta roja como tal había sido confirmada.

La solicitud de la federación belga de fútbol (RBFA) de impugnar la elegibilidad de Balogun incluso antes del pitido inicial fue rechazada por la FIFA con el argumento de que la federación „nicht Verfahrenspartei und besitze somit keine Beschwerdebefugnis gegen die Entscheidung". Bélgica anunció que „auch in den kommenden Stunden, Tagen und Monaten weiterhin für die grundlegenden Prinzipien von Ethik, fairem Wettbewerb und die Interessen des Fußballs insgesamt einzusetzen".