Moscú, 10 de julio de 2026

Rusia ha prohibido la exportación de gasóleo y planea importar gasolina y diésel durante el mes en curso para contener una crisis de combustible que se agrava en todo el país, mientras los ataques de drones ucranianos siguen debilitando la infraestructura energética rusa.

De exportador a importador

Rusia se encamina hacia un giro histórico en el mercado de combustibles: por primera vez, el país, rico en materias primas, planea importar carburantes para garantizar el abastecimiento de su propia población. Según fuentes del Kremlin, los envíos procederán de Bielorrusia, Kazajistán y, por vía marítima, de la India, para cubrir los desabastecimientos. Anteriormente, el viceprimer ministro Alexander Nowak había anunciado la paralización de las exportaciones de diésel durante una reunión del Gobierno retransmitida por televisión. „Hoy hemos prohibido la exportación de diésel, lo que nos permite aumentar los suministros al mercado interior“, dijo Nowak. Una prohibición de exportación de gasolina vigente desde abril ya se había impuesto con anterioridad.