La Comisión Europea rechaza el "Save Europe Act": motivos y | noticias360
La Comisión Europea rechaza la iniciativa ciudadana "Save Europe Act" por vulnerar los valores fundamentales de la UE
Bruselas, 22 de julio de 2026
AI-generated image (z-image via Kie.ai)
Summary
La Comisión Europea no ha admitido la Iniciativa Ciudadana Europea "Save Europe Act" de Martin Sellner y Eva Vlaardingerbroek porque el texto vulnera los valores fundamentales de la UE. La FPÖ calificó la decisión de "escándalo" y los impulsores anunciaron que no realizarán modificaciones.
Bruselas, 22 de julio de 2026
La Comisión Europea rechazó este miércoles en Bruselas la Iniciativa Ciudadana Europea "Save Europe Act" del extremista de derechas austriaco Martin Sellner y la activista holandesa Eva Vlaardingerbroek por vulnerar los valores fundamentales de la UE.
La decisión de la Comisión
La autoridad comunicó que la iniciativa no sería admitida como Iniciativa Ciudadana Europea. La decisión se justificó en que el texto "offenkundig den Werten, die im EU-Vertrag und der Charta der Grundwerte der Europäischen Union festgelegt sind" contradice. Así, la recogida de firmas en su forma actual no está reconocida legalmente como instrumento oficial de la UE.
La iniciativa, lanzada por el antiguo portavoz de los Identitarios de extrema derecha en Austria, Martin Sellner, y por la activista de derechas holandesa Eva Vlaardingerbroek, exige que "die politische Elite die Ersetzungsmigration stoppt, unsere Grenzen sichert und die ethno-kulturelle Kontinuität der europäischen Nationen schützt". La iniciativa fue presentada en una llamada "conferencia sobre remigración" de activistas y partidos predominantemente de extrema derecha en mayo en Portugal.
Contenido de la iniciativa
Concretamente, el "Save Europe Act" (en alemán, algo así como: "Ley para salvar Europa") formula una política de "remigración", como la que Sellner defiende desde hace años y que desde hace un tiempo también defiende la FPÖ. El texto exige una moratoria temporal de las vías de inmigración "no occidentales" para restablecer la "continuidad étnica y cultural" de los "pueblos originarios de Europa".
La Comisión Europea había indicado hace unas semanas a los proponentes que los puntos impugnados requerían explicación. Sellner y Vlaardingerbroek habían anunciado entonces en las redes sociales que no querían cambiar "ni una palabra". "Die Initiative muss einen ernsthaften Vorschlag enthalten und darf nicht als Vehikel für beleidigende oder karikaturhafte Botschaften missbraucht werden", justificó la autoridad bruselense su decisión.
En cuanto al contenido, la iniciativa ciudadana pide a la Comisión Europea una propuesta legislativa de la UE que contemple una moratoria limitada en el tiempo para nuevas vías de inmigración desde países no occidentales y que, al mismo tiempo, reforme en profundidad el sistema de migración y asilo de la UE. El eje principal debe ser "auf dem Schutz der Außengrenzen, physischen und technologischen Barrieren an den Grenzen, einer raschen Überprüfung sowie Mechanismen zur sofortigen Rückführung", así como la "Schaffung eines harmonisierten, EU-weiten Rahmens für eine umfassendere Remigration".
Procedimiento de admisión y firmas
Cuando la Comisión Europea admite una Iniciativa Ciudadana Europea, esta debe reunir al menos un millón de firmas de al menos siete países de la UE para seguir siendo tramitada. El plan de los impulsores era recoger, con el "Save Europe Act" como Iniciativa Ciudadana Europea, al menos un millón de firmas, de modo que la Comisión tuviera que abordar el tema.
Hasta ahora, casi 600.000 personas en toda Europa han firmado el "Save Europe Act". Los proponentes del "Save Europe Act" y la FPÖ afirman haber recogido ya medio millón de firmas. Dado que la iniciativa no ha sido admitida, esta recogida de firmas no forma parte, sin embargo, de un procedimiento oficial de la UE.
La FPÖ considera, según un comunicado de Petra Steger, un "escándalo" la postura de la Comisión Europea. La FPÖ apoya la petición y el jefe del partido, Herbert Kickl, figura como destacado partidario. El partido criticó duramente el rechazo.
Reacciones desde Austria
La Comisión Europea declaró que, aunque una iniciativa ciudadana es un instrumento importante de democracia directa, sigue vinculada a los valores fundamentales consagrados en el Tratado. La autoridad subrayó que la decisión no constituye un juicio sobre la opinión política de los firmantes, sino que afecta exclusivamente a la admisibilidad legal del texto concreto.
Las iniciativas rechazadas por la Comisión pueden impugnarse en principio ante el Tribunal de Justicia Europeo, siempre que se aleguen errores formales en el examen. Este procedimiento no prevé un control sustantivo de la pretensión política por parte de los tribunales.
En los últimos meses, corrientes de extrema derecha en varios Estados miembros de la UE habían intentado ejercer presión política a través del instrumento de la Iniciativa Ciudadana Europea. En tales casos, la Comisión remite regularmente a los valores fundamentales y a la prohibición de discriminación.
Marco jurídico y posibles pasos
El rechazo implica que la iniciativa no se inscribirá en el registro oficial de Iniciativas Ciudadanas Europeas. Con ello desaparece también la obligación de la Comisión de abordar el contenido de la solicitud ni de presentar una propuesta legislativa.
La Comisión señaló que el rechazo no significa que el tema de la migración no se debata políticamente en la UE. Remitió a las reformas en curso del Sistema Europeo Común de Asilo y al Pacto de Migración y Asilo, que entró en vigor en 2024.
Representantes de organizaciones de derechos humanos habían advertido antes de la decisión de que términos como "remigración" y "continuidad etno-cultural" tienen un significado discriminatorio en el lenguaje jurídico europeo. Estas organizaciones acogieron expresamente con satisfacción la actual decisión de la Comisión.
Contexto político en la UE
Los impulsores anunciaron que no aceptan el rechazo. En principio quedó abierta la cuestión de si se estudiarán acciones legales ante el Tribunal de Justicia Europeo. Independientemente de ello, según los proponentes, continuará la recogida de firmas, aunque sin el estatus oficial de Iniciativa Ciudadana Europea.
El debate sobre el "Save Europe Act" se produce en una fase en la que la UE está reajustando su política migratoria. Al mismo tiempo, crece la presión de los partidos populistas de derechas para endurecer aún más la política fronteriza de la UE. La Comisión intenta conciliar ambas líneas con sus valores fundamentales.
Questions & Answers
¿Quién impulsó el "Save Europe Act"?
La iniciativa fue lanzada por Martin Sellner, antiguo portavoz de los Identitarios de extrema derecha en Austria, y por la activista holandesa Eva Vlaardingerbroek, y cuenta, entre otros, con el apoyo del jefe de la FPÖ, Herbert Kickl.
¿Por qué rechazó la Comisión Europea la iniciativa?
La Comisión justificó el rechazo en que el texto "offenkundig den Werten, die im EU-Vertrag und der Charta der Grundwerte der Europäischen Union festgelegt sind" contradice y que no debe ser utilizado como "Vehikel für beleidigende oder karikaturhafte Botschaften".
¿Qué exigencias contiene el "Save Europe Act"?
La iniciativa exige, entre otras cosas, una moratoria limitada para las vías de inmigración "no occidentales", barreras físicas y tecnológicas en las fronteras exteriores, devoluciones rápidas, así como un marco a escala de toda la UE para una "remigración" más amplia.