Juicio en Wels: Acusados confiesan parte de las explosiones de cajeros automáticos
Wels, 16 de junio de 2026
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Summary
Bajo medidas de seguridad reforzadas comenzó el martes en Wels el juicio contra cuatro presuntos miembros de una banda neerlandesa de explosiones de cajeros automáticos. Tres de los acusados realizaron confesiones parciales; la fiscalía habla de un «ejemplo paradigmático de criminalidad organizada» con un botín superior al medio millón de euros.
Wels, 16 de junio de 2026
Bajo medidas de seguridad reforzadas comenzó el martes en el Tribunal Regional de Wels el juicio contra cuatro presuntos miembros de una banda internacional de explosiones de cajeros automáticos, en el que tres acusados reconocieron parte de los cargos.
Ya frente al Tribunal Regional de Wels se hacía visible la dimensión del proceso: un gran despliegue policial aseguró el edificio judicial y en el interior se aplicaron controles reforzados. Los diez funcionarios de la guardia judicial llevaban pasamontañas con ranuras para los ojos al escoltar a los cuatro acusados hasta la sala del tribunal. «Porque se trata de criminalidad organizada internacional», fue la razón esgrimida para las inusuales medidas de protección.
Medidas de seguridad en el Tribunal Regional
En la sala del jurado tuvieron que registrarse los datos personales de los hombres, de 36, 28, 35 y 37 años, lo que llevó algún tiempo. El motivo fueron sus numerosos antecedentes penales relevantes en Holanda, según los extractos del registro penal, como receptación, robo grave o blanqueo de capitales. La fiscal habló por ello de un «ejemplo paradigmático de criminalidad organizada» y subrayó ante el elevado número de policías y funcionarios de la guardia judicial en el Tribunal Regional: «Hoy va en serio».
El inicio de la serie de explosiones juzgada ahora fue el hecho ocurrido en abril de 2025 en Wels, en el que el tercer y cuarto acusado habrían obtenido casi 175.000 euros. En total, la acusación imputa a los hombres hechos ocurridos en Wels, Gmunden, así como en Viena y Brunn am Gebirge en 2025, entre ellos robo con violencia y hurto en algunos casos. El botín ascendió a más de 500.000 euros, además de los considerables daños materiales causados por los hombres.
Cargos y botín
«Autores directos seleccionados», asignados a tareas específicas, recibían de la organización todo lo necesario, como explosivos o coches de alta potencia para la huida. Ese trasfondo organizativo fue desgranado por la fiscal en su exposición inicial. Solo el escrito de acusación para los casos de Wels y Gmunden abarca 33 páginas, explicó además. Nada se deja al azar, señaló la fiscal: «Un ejemplo paradigmático de criminalidad organizada».
A partir del otoño de 2024, Austria «fue arrollada por una oleada de explosiones de cajeros automáticos», comenzó su exposición. Se suman además las de los colegas de Viena, ya que en junio y julio de 2025 varios cajeros habrían sido también explosionados allí y en Brunn am Gebirge por los sospechosos. Los investigadores ven en ello la actuación de una red estructurada con un claro reparto de tareas entre planificación, aprovisionamiento de material y ejecución de los hechos.
Al inicio del juicio el martes, tres de los cuatro acusados realizaron confesiones parciales. Con ello reconocieron algunos cargos mientras que negaron otros. Por incompleto acceso al expediente, se separó el procedimiento contra uno de los acusados, de modo que solo tres hombres son juzgados en el bloque actual. Se espera una sentencia para el miércoles.
Confesiones parciales y desarrollo del proceso
La fiscal describió el proceder de la banda como trabajo repartido: miembros concretos habían sido asignados específicamente como «autores directos seleccionados» para tareas específicas y habían recibido de la organización todo lo necesario, desde explosivos hasta coches de alta potencia para la huida. Esta estructura permite deducir la existencia de una red criminal que va más allá de los participantes directos en los hechos. Por ello, la acusación imputa a los hombres haber formado parte de un grupo organizado cuyo objetivo era el saqueo sistemático de cajeros automáticos.
La defensa anunció que iba a valorar con más detalle las confesiones parciales a lo largo del juicio. Los acusados guardaron inicialmente silencio ante los cargos de cooperación organizativa y se remitieron a sus contribuciones individuales. Fuentes judiciales señalaron que las confesiones podrían acortar el proceso en su conjunto, ya que no habría que desarrollar con todo detalle algunas secuencias de los hechos.
Las medidas de seguridad en el Tribunal Regional de Wels se mantuvieron reforzadas durante toda la primera jornada del juicio. Además de los diez funcionarios de la guardia judicial en la sala del jurado, había más efectivos policiales apostados dentro y alrededor del edificio. Visitantes y representantes de la prensa tuvieron que pasar controles reforzados. Las autoridades justificaron las medidas por el origen internacional de los acusados y sus posibles vínculos con estructuras criminales en el extranjero.
Estructura de la banda
En las explicaciones de la fiscal quedó claro que los hechos tuvieron consecuencias significativas para las regiones afectadas. Además del botín de más de 500.000 euros, los cajeros explosionados sufrieron en algunos casos daños materiales considerables que tuvieron que asumir las entidades financieras y las aseguradoras. Vecinos de Wels y Gmunden relataron además fuertes explosiones que despertaron a muchas personas en las noches afectadas.
El origen de los sospechosos también desempeña un papel central en el proceso. Los hombres proceden de los Países Bajos y presentan en algunos casos amplios antecedentes penales. La fiscalía lo considera un indicio de que los hechos fueron perpetrados por una banda de carácter transfronterizo que actuó de forma dirigida en varios estados federados austríacos. La cooperación con las autoridades neerlandesas fue, según fuentes judiciales, estrecha.
Con el final de la primera jornada del juicio, el proceso se reanudó el miércoles. Entonces, según el tribunal, se celebrarán los alegatos finales y a continuación se dictarán las sentencias. Los observadores esperan, dado el carácter de las confesiones parciales, penas severas para los acusados. La fiscalía no presentó en su exposición inicial ninguna petición concreta de pena, pero dejó clara la gravedad de los cargos.
Perspectiva de la sentencia
El proceso en Wels se inscribe en una ola más amplia de investigaciones contra explosiones de cajeros automáticos en Austria. Las autoridades han tramitado en los últimos meses varios casos similares en los que también había grupos de autores extranjeros bajo sospecha. El juicio de Wels se considera uno de los primeros grandes procedimientos penales en los que la estructura organizada de los hechos se expone de forma exhaustiva ante un tribunal.
Finalmente, la fiscal señaló el carácter preventivo del proceso. La persecución consecuente de tales hechos debe dejar claro que Austria actúa contra la criminalidad organizada en el ámbito de las explosiones de cajeros automáticos. La lectura de sentencia del miércoles se espera con gran expectación, ya que podría tener un efecto señalizador para procedimientos similares.
Questions & Answers
Was wird den vier Angeklagten in Wels vorgeworfen?
A los hombres se les imputan explosiones de cajeros automáticos en Wels, Gmunden, Viena y Brunn am Gebirge en 2025, así como robo con violencia y hurto en algunos casos.
Wie hoch war die Beute der Bande?
Según la acusación, los acusados obtuvieron en total más de 500.000 euros y causaron además considerables daños materiales.
Warum legten die Angeklagten nur Teilgeständnisse ab?
Tres de los cuatro acusados reconocieron algunos cargos mientras que negaron otros; el procedimiento contra uno de los acusados se separó por incompleto acceso al expediente.
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