Wels, 16 de junio de 2026

Bajo medidas de seguridad reforzadas comenzó el martes en el Tribunal Regional de Wels el juicio contra cuatro presuntos miembros de una banda internacional de explosiones de cajeros automáticos, en el que tres acusados reconocieron parte de los cargos.

Ya frente al Tribunal Regional de Wels se hacía visible la dimensión del proceso: un gran despliegue policial aseguró el edificio judicial y en el interior se aplicaron controles reforzados. Los diez funcionarios de la guardia judicial llevaban pasamontañas con ranuras para los ojos al escoltar a los cuatro acusados hasta la sala del tribunal. «Porque se trata de criminalidad organizada internacional», fue la razón esgrimida para las inusuales medidas de protección.