Wels, 15 de junio de 2026

Cuatro holandeses de origen norafricano de 28, 35, 36 y 37 años deben responder desde el lunes ante el Tribunal Regional de Wels por, presuntamente, haber cometido una serie de explosiones de cajeros automáticos en Alta Austria y Viena.

La acusación enumera varios golpes en Wels, Gmunden, así como en Viena y Brunn am Gebirge durante el verano de 2025. Según la fiscalía, los acusados habrían hecho estallar cajeros automáticos de forma selectiva el año pasado para obtener dinero en efectivo. Además de las explosiones, a los hombres se les imputan robos a mano armada y hurtos en relación con los hechos.

El botín de las explosiones ascendería a más de 300.000 euros. Los daños materiales que la banda habría causado en los cajeros y los edificios colindantes superan, según la acusación, ampliamente la suma del botín. En la apertura del juicio no se facilitaron inicialmente cifras concretas sobre los daños.