Juicio en Viena: Los policías acusados niegan los cargos tras presunta violencia policial con resultado de ictus
Viena, 01 de julio de 2026
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Summary
Ante el Tribunal Regional de Viena comenzó el miércoles un juicio contra cuatro funcionarios policiales por presunta violencia policial contra un hombre ucraniano que, tras su detención en Schwarzenbergplatz en mayo de 2024, habría sufrido un ictus. Los cuatro acusados se declararon „nicht schuldig"; la fiscalía les imputa, entre otros, lesiones por imprudencia, tortura y abandono de un detenido, así como abuso de autoridad.
Viena, 01 de julio de 2026
El miércoles comenzó en el Tribunal Regional de Viena un juicio contra cuatro funcionarios policiales por un caso especialmente grave de presunta violencia policial, en el que un ucraniano de entonces 54 años habría sufrido un ictus tras su detención en Schwarzenbergplatz en mayo de 2024.
Detención en Schwarzenbergplatz
El miércoles se juzgó en el Tribunal Regional de Viena un caso extraordinariamente grave de presunta violencia policial. Según informó la APA, el proceso se centra en la detención de un ciudadano ucraniano de entonces 54 años en Schwarzenbergplatz el 9 de mayo de 2024. El hombre vive en Austria desde 2012, según datos surgidos del juicio. El día de la detención, diplomáticos y diplomáticas rusos depositaron una corona en el Monumento a los Héroes Soviéticos en Schwarzenbergplatz para conmemorar la victoria en la Segunda Guerra Mundial.
Según la acusación, el ucraniano expresó en voz alta su descontento durante la colocación de la corona, atrayendo así la atención de la policía. Finalmente fue detenido por comportamiento agresivo conforme al artículo 35, apartado 3, de la Ley de Infracciones Administrativas (VStG). Posteriormente se le detectó una alcoholemia de 0,76 por mil. El primer acusado, que conoce al hombre desde 2004 por su servicio en la policía y ordenó la detención, declaró en la primera jornada del juicio que el ucraniano agarró su chaleco balístico durante la detención y se colgó de su cuello, lo que provocó una caída al reducirlo.
Traumatismo cervical e ictus
Sin embargo, una pericia forense concluyó, según la acusación, que la detención causó un traumatismo cervical por la presión de una rodilla contra la zona del cuello. Este traumatismo habría provocado posteriormente un ictus. Tras su detención, el hombre ucraniano fue trasladado al Centro de Detención Policial (PAZ) de Rossauer Lände, donde permaneció encerrado en una celda durante horas.
Acusación de lesiones por imprudencia
La fiscalía imputa al agente que intervino en Schwarzenbergplatz lesiones por imprudencia con graves consecuencias para la salud. El fiscal manifestó al inicio de la vista: „Es ist eine außergewöhnliche Sache". La intervención en Schwarzenbergplatz „eskaliert". Al mismo tiempo, reconoció que el agente desplegado allí no había actuado con intención deliberada de causar lesiones. Aclarados suficientemente los hechos, sería „möglich" para este policía una resolución por vía de derivación.
Horas en la celda
En el Centro de Detención Policial, el hombre de 54 años ya mostraba, según la acusación, claros síntomas de ictus. Como expuso la fiscalía, manifestó a los agentes: „Ihm wird heiß. Ihm wird schlecht. Er kann nicht stehen. Er kann nicht gehen." A pesar de estas indicaciones y de la activación del botón de emergencia en la celda, ni el jefe del centro de admisión ni el puesto de guardia de detenidos habrían reaccionado.
La segunda agente destinada en el PAZ inició su servicio, según el abogado defensor Klaus Heintzinger, a las 18.00 horas, mientras que el ucraniano había ingresado poco después de las 16.30 horas y fue asignado a una celda. Heintzinger enfatizó que esta agente „überhaupt nichts zu tun gehabt" con el hombre, ya que el afectado se encontraba en una celda de la tercera planta, mientras que la agente estaba destinada en la planta baja. „Er war nicht der Gruppenführer im dritten Stock", destacó Heintzinger. El agente estaba sentado „irgendwo im Eck hinten".
Comparecencia ante el jurista policial
Por la noche, el hombre fue presentado ante un jurista policial con síntomas evidentes de ictus, según la acusación, en una silla de ruedas, porque el entonces hombre de 54 años ya no podía caminar por sí mismo. La fiscalía imputa al jurista policial abuso de autoridad así como tortura y abandono de un detenido. Calificó su comportamiento como „amtsmissbräuchlich".
Hacia las 21.00 horas, el jurista policial realizó un interrogatorio con el hombre, aunque este, según la acusación, no estaba manifiestamente en condiciones de ser interrogado y no podía ejercer su derecho a ser oído. La secretaria asignada al interrogatorio „hat geglaubt, er ist ein Pflegefall". El hombre estaba „komplett nicht ansprechbar".
El jefe del centro de admisión del PAZ y el puesto de guardia de detenidos deben responder por tortura y abandono de un detenido. Con ello, la fiscalía les imputa a los tres acusados empleados en el PAZ potencialmente penas más severas que al agente que intervino en Schwarzenbergplatz.
El abogado defensor Klaus Heintzinger, que representaba a los tres agentes, dijo que la intervención en Schwarzenbergplatz fue correcta y „exakt so abgelaufen, wie es der Einsatztechnik-Richtlinie entspricht". El primer acusado negó haber presionado con la rodilla la nuca del hombre durante la detención. Además, relató que el ucraniano había hecho bromas tras la detención y había iniciado una conversación desenfadada, o sea que estaba „fein".
Para concluir, Heintzinger señaló: „Es ist tragisch, was passiert ist. Aber dass die drei einen Fehler begangen haben, kann nicht gesagt werden." La abogada del jurista policial, Astrid Wagner, rechazó decididamente los cargos contra su defendido: „Das ist wirklich nicht haltbar." Su defendido lleva décadas al servicio de la policía y siempre ha actuado con gran sentido del deber.
Defensa y pericia privada
Wagner se basó en una pericia privada de 52 páginas que ella misma encargó a un neurólogo. Esta concluye que existía un ictus asintomático, que no era reconocible por personas sin formación médica. „Nur ein Facharzt für Neurologie hätte die medizinische Notlage erkennen können", citó Wagner de la pericia.
Wagner señaló además que, tras su ingreso en el PAZ, el ucraniano fue examinado por dos médicos forenses y declarado apto para ser interrogado. La presentación de la denuncia por parte del afectado se produjo, según esto, solo después de su puesta en libertad del PAZ. Para los cuatro acusados rige la presunción de inocencia.
Los cuatro acusados se declararon „nicht schuldig". El juicio en el Tribunal Regional de Viena continuará. De confirmarse la acusación de lesiones por imprudencia con graves consecuencias, al agente de Schwarzenbergplatz le esperarían, en caso de una resolución por derivación, en todo caso consecuencias menos graves que a los tres acusados del PAZ, a quienes la fiscalía les imputa tortura y abandono de un detenido.
Questions & Answers
¿De qué trata el juicio en el Tribunal Regional de Viena?
Se juzga la presunta violencia policial contra un ucraniano de entonces 54 años tras su detención en Schwarzenbergplatz el 9 de mayo de 2024, en la que, según la acusación, sufrió un traumatismo cervical y, como consecuencia, un ictus.
¿Qué cargos formula la fiscalía contra los cuatro acusados?
Al agente que intervino en Schwarzenbergplatz se le imputan lesiones por imprudencia con graves consecuencias para la salud; al jefe del centro de admisión y al puesto de guardia de detenidos, tortura y abandono de un detenido; y al jurista policial, abuso de autoridad así como tortura y abandono de un detenido.
¿Cómo reaccionaron los acusados y sus abogados defensores?
Los cuatro acusados se declararon „nicht schuldig". El abogado defensor Klaus Heintzinger explicó que la intervención „exakt so abgelaufen [ist], wie es der Einsatztechnik-Richtlinie entspricht", y la abogada defensora Astrid Wagner calificó los cargos contra su defendido como „wirklich nicht haltbar".
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