Miami, 14 de julio de 2026

La jueza federal de EE. UU. Kathleen Williams ha declarado inválido el acuerdo alcanzado en mayo entre Donald Trump y la autoridad fiscal IRS, argumentando que Trump y la agencia bajo su mando no fueron verdaderas partes adversas en el proceso civil.

Williams dictó su decisión el lunes en Miami. Justificó su resolución señalando que el presidente y la agencia bajo su autoridad no constituían verdaderas partes adversas en el proceso civil subyacente, por lo que faltaría el requisito básico para un acuerdo judicial. La jueza prohibió a Trump, a sus hijos adultos y a su empresa invocar el acuerdo en futuros procedimientos.

El acuerdo alcanzado en mayo disponía que la IRS renunciara a nuevas auditorías de declaraciones fiscales pasadas de Trump. Con la decisión actual, es probable que esta cláusula quede sin efecto. Así, el camino para posibles auditorías futuras de los asuntos fiscales de Trump y de sus empresas queda en principio nuevamente abierto.

Consecuencias para futuras auditorías fiscales

Williams fue más allá de la anulación del acuerdo e inició procedimientos disciplinarios contra los abogados involucrados. Denunció ante los colegios de abogados competentes a un abogado de Trump, así como a altos funcionarios del Departamento de Justicia que habían firmado el acuerdo, para que evaluaran una posible conducta profesional inapropiada. Un portavoz del equipo de abogados de Trump no se pronunció directamente sobre la decisión, pero reiteró la acusación de que los registros fiscales de Trump habían sido publicados de forma ilegal.