Magdeburgo, 08 de junio de 2026
Un equipo de investigación de la Universidad de Magdeburgo ha desarrollado un nuevo método para reducir los ruidos de los coches eléctricos, hasta ahora poco considerados, rellenando los huecos de los componentes del vehículo con granulado de neumáticos viejos.
Los coches eléctricos circulan de forma más silenciosa, pero no en silencio. Mientras que en el exterior de los coches eléctricos lo que más se oye es el rodar de los neumáticos, en el interior del vehículo los conductores perciben con frecuencia las vibraciones de la electrónica. El equipo de investigación describe los sonidos como zumbidos, silbidos y ronroneos. La frecuencia es en cada caso superior al zumbido de un motor de combustión, de sólo unos pocos hercios, y por eso se percibe como más desagradable.
