Tokio, 17 de julio de 2026

La Cámara de Consejeros de Japón ha aprobado reformas controvertidas a la ley de sucesión imperial que permiten a las princesas permanecer en la familia imperial tras casarse con plebeyos y autorizan adopciones de antiguas ramas, al tiempo que preservan la línea exclusivamente masculina de sucesión al Trono del Crisantemo.

La votación en la cámara alta, que llega días después de que la cámara baja aprobara el mismo paquete, marca la primera reforma sustantiva a la ley imperial de 1947. Los legisladores afirmaron que el objetivo declarado es asegurar el número de miembros de la familia imperial y mantener sus funciones públicas, pero los críticos argumentan que las reformas están diseñadas para evitar cualquier futura emperatriz.