Tokio, 13 de julio de 2026

El gobierno japonés planea una reforma de la Ley de la Casa Imperial que abriría el camino a la adopción de descendientes varones de antiguas líneas colaterales, mientras que a mujeres como la princesa Aiko se les sigue vedando el acceso al trono.

El gobierno japonés pretende modificar la Ley de la Casa Imperial antes de que concluya la actual sesión parlamentaria el viernes (17.7.). El objetivo es incorporar a la familia imperial a miembros varones de antiguas líneas colaterales que, tras la Segunda Guerra Mundial, perdieron su estatus y vivieron como particulares. Con ello se pretende aliviar la escasez de pretendientes varones al trono, denunciada desde hace tiempo.