Berlín, 02 de julio de 2026
El Gobierno federal quiere ampliar significativamente las competencias del Servicio Federal de Inteligencia (BND) y de la Oficina Federal de Protección de la Constitución, vinculándolas a nuevas categorías de amenaza.
Según información proveniente de círculos gubernamentales, un borrador correspondiente prevé que los servicios de inteligencia puedan actuar en el futuro de forma más activa contra actores extranjeros. Esto incluye explícitamente la perturbación de infraestructuras adversarias, así como la difusión selectiva de contrarréplicas o información falsa para contrarrestar las campañas de desinformación. De este modo, los servicios obtendrían instrumentos más ofensivos, superando las meras tareas de observación.
