Berlín, 7 de julio de 2026
El Gabinete Federal aprobó el 7 de julio de 2026 un proyecto de ley del ministro de Finanzas Lars Klingbeil (SPD) que incrementa en un 20 por ciento los impuestos sobre licores, champán, espumosos, vinos licorosos y alcopops.
Según el Ministerio Federal de Finanzas, el proyecto prevé ingresos adicionales por valor de 455 millones de euros. Una botella de vodka de 0,7 litros con un 40 por ciento de alcohol costaría así alrededor de 90 céntimos más. Además, el Gobierno federal planea introducir un impuesto sobre el azúcar en bebidas como limonadas y colas, así como aumentar los impuestos sobre el tabaco.
En cambio, el impuesto sobre la cerveza y los gravámenes sobre el vino deben permanecer sin cambios, y el vino seguirá exento de impuestos. De este modo, la reforma no afecta expresamente a las bebidas alcohólicas más consumidas, sino que se centra en los productos de mayor graduación y en las bebidas azucaradas.
