El DAX ante una semana bursátil difícil: la decisión de tipos del BCE y la guerra de Irán en el foco
Fráncfort, 20 de julio de 2026
AI-generated image (z-image via Kie.ai)
Summary
El DAX, tras una semana anterior débil, también comienza la semana bajo presión y en la operativa temprana cotiza un 0,2 por ciento a la baja, en 24.791 puntos. Los observadores del mercado consideran el conflicto con Irán como el mayor riesgo, mientras el jueves se espera la decisión de tipos del BCE.
Fráncfort, 20 de julio de 2026
El índice alemán de referencia DAX ha iniciado la nueva semana bursátil con pérdidas, mientras los inversores siguen con atención la próxima decisión de tipos del Banco Central Europeo y la escalada del conflicto con Irán.
Ya el viernes el DAX había cerrado con un descenso del 0,34 por ciento, en 24.830,98 puntos. El lunes continuó su tendencia bajista en la operativa temprana y cayó un 0,2 por ciento hasta 24.791 puntos. Con ello, el índice de referencia ha cedido notablemente desde su máximo histórico del 6 de julio, de 25.817,89 puntos, cuando marcó nuevos récords en tres sesiones consecutivas.
El analista de mercados Timo Emden describió el ambiente con una imagen: "Los mercados navegan actualmente entre los resultados empresariales y los titulares geopolíticos, pero al mando está el conflicto de Oriente Próximo". También el economista jefe de Deka Bank, Ulrich Kater, apenas ve movimientos claros: "Apenas cabe esperar movimientos claros de mercado, seguirá siendo espeso".
El conflicto en Oriente Próximo se ha agravado notablemente en los últimos días. Durante el fin de semana, en un ataque con misiles de los Guardianes de la Revolución iraníes contra una base aérea en Jordania, murieron soldados estadounidenses por primera vez en meses. Al mismo tiempo, el ejército estadounidense bombardeó durante la octava noche consecutiva objetivos en Irán entre el sábado y el domingo. Las fuerzas iraníes se concentraron en bases estadounidenses en los estados del Golfo de Kuwait y Baréin, así como en Jordania, a unos 1.000 kilómetros de distancia.
Escalada en Oriente Próximo y sus consecuencias para el mercado petrolero
La situación en el estrecho de Ormuz, importante para el comercio mundial de energía, sigue siendo tensa. Según datos del proveedor de información financiera LSEG, el domingo solo cuatro buques cruzaron el estrecho, frente a los ocho del sábado. El analista de ActivTrades Frank Sohlleder criticó: "EE.UU. fracasó a la hora de asegurar el estrecho de forma fiable". Un barril de la variedad Brent del mar del Norte para entrega en septiembre se encareció así un 2,72 por ciento hasta 90,50 dólares, alcanzando su nivel más alto desde junio. El petróleo estadounidense West Texas Intermediate subió un 2,39 por ciento hasta 84,46 dólares por barril.
Shane Oliver, estratega jefe de la gestora de patrimonios AMP, advirtió de las posibles consecuencias: "Cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho y más escale la guerra, mayor será el riesgo de que los precios del petróleo tengan que subir hasta unos 150 dólares por barril para que la demanda se ajuste a la menor oferta". El estratega de inversión Mark Dowding, de RBC BlueBay Asset Management, advirtió: "Sin un compromiso, podría amenazar una guerra sin un final claro y sin salida".
El BCE ante una difícil decisión de tipos
El centro de la semana de negociación es la decisión de tipos del Banco Central Europeo del jueves. El tipo de interés rector actual se sitúa en el 2,25 por ciento. Alexander Raviol, de la gestora Lupus Alpha, espera una pausa en los tipos: "Se mueve por una cuerda floja entre los riesgos de inflación y los miedos al crecimiento" y añadió: "Los precios energéticos más altos impulsan la inflación y, al mismo tiempo, ahogan aún más la ya débil economía". También Robert Greil, del banco privado Merck Finck, ve al BCE bajo presión: si los precios del petróleo siguen subiendo, apenas podrá "evitar una segunda subida de tipos este año".
El BCE había subido los tipos en junio, cuando una distensión en la guerra de Irán parecía alcanzable. Esa esperanza se ha disipado entretanto. En junio, los precios al productor en Alemania cayeron un 0,3 por ciento respecto al mes anterior, aunque en comparación anual subieron un 1,8 por ciento.
Resultados empresariales y datos macroeconómicos en el foco
Además de la política monetaria, hay numerosos resultados empresariales en la agenda. A mediados de semana, los inversores esperan los informes trimestrales de la matriz de Google, Alphabet, y del fabricante de coches eléctricos Tesla, que se publicarán tras el cierre de la bolsa en Nueva York. Sören Wiedau, de Weberbank, advirtió: "Las inversiones de varios miles de millones en IA deben traducirse cada vez más en mayores ventas, márgenes y beneficios". En Alemania, a lo largo de la semana presentarán cifras tres grupos del DAX: Deutsche Börse, el grupo de software SAP y Volkswagen. Se suman además algunos valores de la segunda y tercera fila, como el proveedor de laboratorios y farmacia Sartorius vz, el grupo de tecnología ferroviaria Vossloh y el especialista en láser LPKF LaserElectronics.
El martes también se espera que reciban atención las expectativas económicas del ZEW. Los expertos del Landesbank Hessen-Thüringen (Helaba) prevén una evolución ligeramente positiva. Consideran que el indicador para la industria manufacturera se mantiene en una tendencia alcista de largo plazo por encima del umbral de expansión. El viernes, además del clima de consumo alemán, también figuran en la agenda índices preliminares de compras de julio.
Pérdidas también en las bolsas estadounidenses
En las bolsas estadounidenses, el ambiente también era sombrío el viernes. El índice Dow Jones de valores industriales cerró con un descenso del 0,8 por ciento, en 52.146 puntos. El S&P 500, de base más amplia, perdió un 1 por ciento y se quedó en 7.457 puntos. El índice Nasdaq, de sesgo tecnológico, cedió un 1,4 por ciento hasta 25.520 puntos. El analista de mercados de Consorsbank Jochen Stanzl advirtió de efectos de contagio: "Cuanto más caen las cotizaciones, mayor es la presión para compensar las desmesuradas pérdidas en las acciones tecnológicas mediante la venta de otros valores".
También en el fabricante de artículos deportivos Adidas las cosas han ido bien últimamente: la empresa del DAX vendió durante la Copa Mundial de Fútbol cuatro veces más camisetas que en el torneo anterior, y las ventas de balones se duplicaron. El consejero delegado de Adidas, Björn Gulden, espera ahora ventas relacionadas con el Mundial de unos 1.500 millones de euros. En Tesla, según el informe de gestión 2025 de Tesla Manufacturing Brandenburg SE, la empresa planea para el ejercicio 2026 un volumen de producción claramente al alza en la planta de Grünheide. SpaceX, que según la interrupción de pruebas anterior perdió alrededor de 100.000 millones de dólares de valor de mercado, planea entretanto un nuevo intento de lanzamiento del Starship el próximo jueves.
Thomas Altmann, de QC Partners, observa mientras tanto una creciente disposición a vender: "Las tomas de beneficios se están poniendo de moda". Aunque no se aprecia pánico, la disposición a vender está aumentando. La guerra de Irán sigue siendo el riesgo dominante para los mercados financieros, según Emden.
Questions & Answers
¿Qué empresas presentan esta semana sus cifras trimestrales?
En EE.UU. informarán Alphabet y Tesla tras el cierre de la bolsa en Nueva York. En Alemania presentan cifras Deutsche Börse, SAP y Volkswagen, a las que se suman Sartorius vz, Vossloh y LPKF LaserElectronics.
Perspectiva del DAX: decisión de tipos del BCE y guerra de | noticias360