El Bundestag decide sobre el polémico paquete de ahorro para el seguro de enfermedad obligatorio
Berlín, 10 de julio de 2026
Prométhée / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0
Summary
El Bundestag vota el viernes sobre el mayor paquete de ahorro en el sistema sanitario presentado por la ministra federal de Sanidad, Nina Warken. Prevés mayores copagos, medidas de ahorro para médicos y hospitales, así como restricciones en la cobertura gratuita de cónyuges.
Berlín, 10 de julio de 2026
El Bundestag decide el viernes sobre el controvertido paquete de ahorro de la coalición negro-roja para estabilizar las cotizaciones al seguro de enfermedad, que contempla mayores copagos, frenos al gasto para médicos, hospitales y farmacias, así como restricciones en la cobertura gratuita de cónyuges.
Reforma en la última jornada de sesiones
En el arranque de la última jornada antes del receso de verano, los diputados afrontan un amplio programa en el orden del día. En el centro se sitúa la reforma del seguro de enfermedad obligatorio (GKV), que la coalición quiere aprobar antes del receso parlamentario de verano. La ministra federal de Sanidad, Nina Warken (CDU), había modificado el proyecto en varios puntos hasta el último momento. El Bundestag votará el viernes de forma definitiva sobre la reforma (a partir de las 09:00 horas). Dos diputados de la oposición habían presentado ante el Tribunal Constitucional Federal recursos de urgencia para aplazar la votación ante la multitud de cambios de última hora, pero esos recursos fracasaron.
El trasfondo del paquete de ahorro es un déficit de financiación estimado en unos 19.000 millones de euros en las cajas de enfermedad obligatorias el próximo año. El objetivo de la ley es impedir la subida de las cotizaciones, de modo que en el futuro los gastos de las cajas solo puedan crecer al mismo ritmo que los ingresos. Warken calificó el proyecto como el mayor paquete de ahorro en el ámbito sanitario hasta la fecha: "Na, es ist das größte Sparpaket, das wir im Gesundheitsbereich hatten – bislang." Al mismo tiempo, reconoció que la reforma era "eine Zumutung", ya que, con la dinámica de gasto actual, se acabaría llegando más pronto que tarde a un "Systemkollaps".
El jefe de bancada Jens Spahn (CDU) calificó esta semana la ley como una "Jahrzehntreform bei der Krankenversicherung". También el canciller federal Friedrich Merz confía en que el proyecto supere el viernes tanto el Bundestag como el Bundesrat. El Bundesrat también se reúne el viernes para deliberar sobre la ley de reforma. Los Länder no están obligados a aprobarla, pero podrían retrasarla a través de la Comisión de Mediación.
Frenos al gasto y recortes para los asegurados
Están previstos frenos al gasto para consultas médicas, hospitales, farmacias y la industria farmacéutica. Así, se deberán limitar los aumentos de remuneración de médicos y hospitales, suprimir el pago adicional a las consultas y limitar los gastos administrativos y de publicidad de las cajas de enfermedad. En intervenciones planificables, como las prótesis de rodilla, deberá solicitarse en el futuro una segunda opinión médica. Los cribados de cáncer de piel para adultos sin síntomas, que se realizan cada dos años, deberán ser revisados.
Para los asegurados, la ley trae consigo cargas considerables. Los copagos vigentes desde hace 22 años, de entre cinco y diez euros por medicamentos con receta en farmacias, subirán a entre 7,50 y 15 euros. También se incrementarán los copagos en hospitales y farmacias. La subvención fija para prótesis dentales descenderá del 60 al 50 por ciento del coste, aunque se mantendrán las excepciones por hardship. Las prestaciones de homeopatía se suprimirán del catálogo de prestaciones de las cajas de enfermedad obligatorias.
Además, en el futuro los asegurados ya no serán informados por separado de las subidas del aporte adicional: las asociaciones de consumidores advierten de que esto vacía de facto el derecho especial de rescisión. Para empleados enfermos de larga duración se habilitarán bajas parciales del 25, 50 o 75 por ciento de las horas semanales, siempre que empleador y empleado estén de acuerdo. La coalición de CDU/CSU y SPD prevé además presentar, mediante un acuerdo del Bundestag, regulaciones para asegurar la atención psicoterapéutica tras el receso de verano.
La cobertura gratuita de cónyuges y parejas de hecho se restringirá, aunque con excepciones ampliadas: seguirán cubiertos sin coste los padres de hijos menores de 12 años (en lugar de los menores de 7 años actuales), los padres de hijos con discapacidad, las personas con capacidad laboral reducida, las personas en edad regular de jubilación y los familiares cuidadores. A partir de 2028, las demás parejas cubiertas que no cumplan los criterios de excepción deberán pagar un recargo del 2,5 por ciento.
Vía especial para la industria farmacéutica
El umbral de obligatoriedad de cotización (Beitragspflichtgrenze), es decir, el tope de base de cotización (Beitragsbemessungsgrenze), se sitúa actualmente en 5.812,50 euros mensuales y en 2027 aumentará otros 300 euros. La aportación federal ordinaria a las cajas de enfermedad, de 14.500 millones de euros anuales, en 2027 solo se reducirá a 13.150 millones de euros (en lugar de los 12.500 millones previstos inicialmente). La Federación aportará en 2027 además 1.000 millones de euros (en lugar de los 250 millones previstos antes) para los costes sanitarios de los perceptores de Bürgergeld, una cantidad que posteriormente seguirá aumentando.
Para la industria farmacéutica, el Gobierno federal se apartó del principio de vinculación ingresos-gastos y modificó la ley a última hora. Un ajuste dinámico anual de precios para los fabricantes de medicamentos, previsto inicialmente, se descartó en favor de un descuento especial fijo más elevado. Grupos farmacéuticos como Eli Lilly y Boehringer Ingelheim habían anunciado que reducirían las inversiones previstas en Alemania. Además, empresas farmacéuticas habían enviado cartas al canciller federal, a la ministra de Sanidad y a diputados, amenazando con que nuevos medicamentos dejarían de estar disponibles en Alemania si la ley se mantenía sin cambios.
Oliver Blatt, presidente de la junta directiva del GKV-Spitzenverband, criticó en el ARD-Hauptstadtstudio que la industria farmacéutica había sido "zu sehr geschont worden" y que había "offenbar sehr gute Lobbyarbeit gemacht". Jens Baas, presidente de la Techniker Krankenkasse, pidió a la Federación y a los Länder que aprobaran la ley con rapidez: "Das Sparpaket ist bereits auf Kante genäht. Deshalb besteht kein Spielraum mehr für ein weiteres Entgegenkommen an die Industrie oder die Leistungserbringer."
Resistencia de hospitales, médicos y oposición
Por otra parte, se está articulando una resistencia considerable al proyecto. Desde hace semanas hay manifestaciones contra los planes de reforma, también en los hospitales. La Deutsche Krankenhausgesellschaft advierte de que la mitad de los centros hospitalarios están en peligro. El político verde en materia sanitaria Janosch Dahmen señaló que podrían suprimirse hasta 140.000 puestos de trabajo en los hospitales alemanes, el mayor recorte de empleo en la historia del sistema sanitario alemán. Advirtió además de una ola desestructurada de cierres hospitalarios.
También llegan críticas contundentes desde el colectivo médico. Nicola Buhlinger-Göpfarth, presidenta del Hausärztinnen- und Hausärzteverband, dijo a la Rheinische Post: "Spätestens der Bundesrat muss diese Irrfahrt stoppen. Wenn das Spargesetz so kommt, ist das ein einziges Fiasko für die Hausarztpraxen und ihre Patientinnen und Patienten." Habló de un "Kahlschlag" y advirtió de que la ley "die Versorgung der Patientinnen und Patienten spürbar verschlechtern" werde. Si la Federación y los Länder quieren seguir garantizando una buena atención de los médicos de cabecera, hay que detener la ley. En concreto, teme que la atención local quede garantizada en cada vez menos regiones, que la gente tenga que esperar más tiempo para conseguir citas y que quede menos tiempo para el tratamiento.
También Ates Gürpinar, portavoz de política sanitaria de Die Linke, advirtió de que el paquete era "der größte Kahlschlag im Gesundheitswesen". Muchos profesionales sanitarios abandonarán el sistema: "Es wird dafür gesorgt, dass wir im Gesundheitswesen die notwendigen Beschäftigten nicht mehr haben, die den Laden bisher immer am Laufen gehalten haben." Un nuevo impuesto sobre el azúcar a bebidas como la cola y las limonadas, previsto para otoño, deberá crear, según los planes, margen financiero para los mayores fondos federales.
Otros puntos del orden del día antes del receso de verano
El Hausärztinnen- und Hausärzteverband ya había apelado antes al Bundesrat para que detuviera el polémico paquete de ahorro destinado a estabilizar las cotizaciones. En esencia, la reforma persigue que en el futuro solo se financien prestaciones que demuestren mejorar la atención. Los planes de reforma se basan en recomendaciones de una comisión de expertas y expertos presentadas a finales de marzo. La comisión había recomendado aplicar la vinculación gastos-ingresos a todos los ámbitos del sistema sanitario.
Además del paquete sanitario, en la última jornada antes del receso de verano hay previstas otras decisiones. Así, se suspenderá la subida de las dietas de los diputados correspondiente a este año. Además, se planea una reforma de la Ley de la Policía Federal. En una hora de'actualité a solicitud de Los Verdes se debatirá además sobre las normas más estrictas anunciadas por la coalición para las bajas por enfermedad en el trabajo. Podría ser el primer proyecto de
Bundestag: paquete de ahorro GKV y dietas antes del receso | noticias360