Zúrich, 1 de junio de 2026
La selección suiza de hockey sobre hielo perdió el domingo por la noche en Zúrich la final del Mundial disputado en casa contra Finlandia por 0:1 tras la prórroga, perdiendo así en su quinto intento el primer título mundial de su historia.
Ante unos 10.000 espectadores en la Arena de Zúrich, el finlandés Konsta Helenius marcó el único gol del partido en la prórroga, sumiendo a Suiza en una decepción colectiva. El equipo del entrenador Jan Cadieux había llegado a la final como favorito, tras haber dominado el torneo con 48 goles a favor y solo ocho en contra.
La prensa suiza reaccionó el lunes con una mezcla de orgullo y profunda melancolía ante el resultado del torneo. El Tages-Anzeiger escribió que el Mundial en casa había sido "una fiesta, una promesa y una advertencia de que incluso las generaciones doradas no brillan eternamente".
Críticas de la prensa entre orgullo y crítica
El tabloide Blick tituló "Campeones del mundo de los corazones y los dolores" y calificó el torneo de "un evento para los libros de historia". La NZZ, en cambio, emitió palabras críticas y dictaminó que la final era "una vez más la prueba de que las actuaciones de gala en los partidos de la ronda preliminar contra oponentes abrumados son un patrón sin valor cuando realmente importa".