Cronología de la ballena jorobada «Timmy» del Báltico: de la aparición al mar del Norte y la necropsia en Anholt
Wismar, 12 de junio de 2026
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Summary
La ballena jorobada apodada «Timmy», avistada en el Báltico en marzo, fue transportada en una controvertida operación al mar del Norte y apareció muerta en la isla danesa de Anholt. Un transmisor que llevaba el animal no envió nunca datos de localización, y los expertos critican que no se probara antes de la liberación.
Wismar, 12 de junio de 2026
Una ballena jorobada apodada «Timmy», avistada por primera vez en el puerto de Wismar el 3 de marzo, fue transportada a finales de abril desde la costa del Báltico hasta el mar del Norte y apareció muerta poco después en la isla danesa de Anholt, según una cronología de los hechos difundida por la agencia dpa.
Avistamientos y primeros auxilios en el Báltico
Los primeros avistamientos del cetáceo se remontan a principios de marzo en el Báltico. El 3 de marzo, la jorobada apareció en el puerto de Wismar, donde equipos de emergencia retiraron parte —pero no la totalidad— de los restos de red que llevaba enganchados antes de que el animal regresara al mar por la noche. El 4 de marzo fue divisada de nuevo en la bahía de Lübeck, cerca de Brook, al oeste de Wismar, y el 7 de marzo, tras ser vista cerca de Scharbeutz, la organización Sea Shepherd la localizó frente a Boltenhagen y retiró restos de red desde una lancha neumática. El 10 de marzo, frente a Steinbeck, en el noroeste de Mecklemburgo, el animal se enredó en una red de pesca; un pescador local la izó y la cortó, permitiendo que la ballena nadara de nuevo hacia mar abierto.
Ballena jorobada Báltico Timmy: cronología completa hasta | noticias360
El 19 de marzo, Sea Shepherd observó desde el buque «Triton» que la jorobada entraba en el río Trave, frente a Travemünde. Un día después, tras avistamientos cerca de Haffkrug y Scharbeutz, la Wasserpolizei alertó a la organización, que retiró parcialmente restos de cuerda desde una neumática, aunque quedaron fragmentos de red cuando el animal se dirigió hacia mar abierto. El 23 de marzo, la ballena apareció varada en un banco de arena frente a Timmendorfer Strand, en aguas poco profundas, y se alcanzó un consenso entre los expertos de que se trataba de una jorobada, lo que desencadenó varios días de intentos de rescate.
Varamientos sucesivos y decisión de no intervenir
El 27 de marzo, el cetáceo ya no se encontraba en la zona costera de Timmendorfer Strand y nadaba en la bahía de Lübeck. Al día siguiente, quedó varado en un banco de arena de la bahía de Wismar, al sur de la isla Walfisch. El 30 de marzo por la noche, tras los intentos de estimularla con ruido, la ballena volvió a nadar y fue vista cerca del puerto de Wismar dirigiéndose hacia el Seebrücke. El 31 de marzo fue avistada de nuevo frente a Wismar y descansó en aguas poco profundas del Kirchsee, en la bahía de Wismar, frente a la isla de Poel, donde permaneció, muy debilitada, hasta el 28 de abril.
El 1 de abril, las autoridades anunciaron que no se realizarían más intentos de rescate para permitir que la ballena descansara. El 2 de abril, un buque de investigación comenzó a explorar la zona alrededor del animal para preparar la posterior recuperación del cadáver. El 7 de abril, expertos y Till Backhaus (SPD), presentaron los resultados de una evaluación pericial; Backhaus declaró que el animal estaba 'críticamente enfermo' y podía morir de estrés durante un rescate. El 11 de abril se realizó un nuevo intento de movilizar a la ballena reproduciendo cantos de cetáceos bajo el agua, sin éxito.
La operación de traslado al mar del Norte
El 15 de abril, Backhaus anunció en una rueda de prensa que las autoridades tolerarían un plan de transporte impulsado por una iniciativa privada para llevar viva a la ballena al mar del Norte y, si era posible, al Atlántico. Al día siguiente arrancó la acción, financiada por la empresaria Karin Walter-Mommert y el fundador de MediaMarkt Walter Gunz, con un convoy de camiones que transportaba grúas móviles, pontones flotantes y tuberías hasta el puerto de Kirchdorf. El 17 de abril, una excavadora sobre una plataforma flotante se acercó al animal; tras la aproximación de un buceador, la jorobada reaccionó con movimientos fuertes y violentos.
El 20 de abril, la ballena comenzó a nadar por sí misma por la mañana tras tres semanas; los miembros del equipo intentaron guiarla hacia el Báltico abierto desde embarcaciones, pero tras dos horas volvió a varar en aguas someras en la transición del Kirchsee a la bahía de Wismar. El 27 de abril llegó a Wismar una barcaza de 50 metros de eslora y 13 de manga, transportada durante el fin de semana por el canal de Kiel, destinada a llevar a la ballena hacia el mar del Norte. El 28 de abril, un remolcador tomó la barcaza con la jorobada a bordo y la dirigió, sin propulsión propia, hacia el mar del Norte. El 30 de abril, cuando la barcaza ya estaba en ruta, expertos del Museo Oceanográfico de Stralsund advirtieron de que liberar al animal en el mar podría provocar que se ahogara de inmediato.
Muerte frente a Anholt y necropsia sin causa clara
El 2 de mayo, la ballena jorobada fue liberada de la barcaza en el mar del Norte, a unos 70 kilómetros de Skagen, en el Skagerrak. Al día siguiente no se recibieron datos del transmisor fijado al animal y se desconocía su paradero. El 15 de mayo se descubrió un cetáceo muerto frente a la isla danesa de Anholt y, al día siguiente, el número de serie del transmisor confirmó que se trataba de la misma jorobada. El 19 de mayo, las autoridades danesas tenían previsto recuperar el cadáver y permitir una necropsia. Finalmente, el 28 de mayo, el animal fue autopsiado directamente en la playa de Anholt, tras permanecer cerca de dos semanas en aguas poco profundas.
El 4 de junio, la jorobada fue objeto de una necropsia pública en la playa de la isla danesa, en la que el equipo de expertos no logró determinar inicialmente una causa clara de muerte, pero confirmó que, pese al nombre que sugería lo contrario, se trataba de una hembra. Los restos iban a ser procesados en Dinamarca, incluso para obtener biodiésel. Backhaus tiene previsto presentar personalmente los resultados del análisis de los datos almacenados en el transmisor.
El transmisor que nunca envió datos
El dispositivo colocado al animal nunca transmitió datos de localización. Según el acuerdo, los datos del transmisor deberían haberse enviado al Ministerio de Medio Ambiente inmediatamente después de la liberación, pero no llegó ninguno y solo se pudo acceder a ellos cuando la ballena fue hallada muerta casi dos semanas después. Los datos solo pueden transmitirse en la superficie, cuando el animal sale a respirar y la antena queda suficientemente al descubierto, y la iniciativa atribuyó la ausencia de información a problemas con el transmisor. No obstante, expertos criticaron de forma unánime que el rastreador no se probara ni se inicializara antes de la liberación, una práctica estándar en transmisores satelitales para ballenas como los de Wildlife Computers.
Según declaró la iniciativa, algunos datos de movimiento, como las profundidades de inmersión, se registraron inicialmente, pero tampoco fueron enviados al ministerio y no existió confirmación independiente. El transmisor no registró constantes vitales en sentido médico, como la frecuencia cardíaca o la respiratoria, ya que habría requerido sensores especiales, aunque su memoria interna sí pudo leerse a posteriori y ha sido analizada. La iniciativa responsable del transporte fue una acción privada que remolcó a la ballena en barcaza hacia el mar del Norte. La jorobada resultó herida durante el traslado. La información procede de la agencia de noticias dpa.
El 10 de marzo, frente a Steinbeck, en el noroeste de Mecklemburgo, la ballena se había enredado en una red de pesca y un pescador local izó la red y la cortó, dejando al animal libre. En los días siguientes se sucedieron los avistamientos y los intentos de retirar los restos de aparejos que aún llevaba adheridos. La cronología muestra que, desde su primera aparición en el puerto de Wismar hasta su muerte en Anholt, el animal permaneció durante casi dos meses en la costa del Báltico alemán, en un estado de salud cada vez más precario, antes de que la controvertida operación de traslado concluyera con su fallecimiento poco después de la liberación.
Questions & Answers
¿Quién era la ballena jorobada apodada «Timmy» y cuándo fue vista por primera vez?
Era una hembra de ballena jorobada que fue avistada por primera vez en el puerto de Wismar el 3 de marzo, y que durante semanas permaneció en la costa del Báltico alemán antes de ser trasladada al mar del Norte.
¿Por qué fue trasladada la ballena al mar del Norte y qué pasó tras la liberación?
Una iniciativa privada la transportó en una barcaza desde la bahía de Wismar hasta el Skagerrak, unos 70 kilómetros al norte de Skagen, donde fue liberada el 2 de mayo; poco después apareció muerta en la isla danesa de Anholt.
¿Qué reveló el análisis de los datos del transmisor que llevaba la ballena?
El dispositivo nunca transmitió datos de localización al Ministerio de Medio Ambiente y los expertos critican que no fuera probado e inicializado antes de la liberación, aunque la memoria interna del aparato sí ha podido analizarse a posteriori.