Campaz permanece en el extranjero tras recibir amenazas de muerte después de la eliminación ante Suiza
Bogotá, 11 de julio de 2026
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Summary
Jaminton Campaz no regresará a casa en el corto plazo tras recibir amenazas de muerte después de la eliminación de Colombia en octavos de final a manos de Suiza. La Federación Colombiana de Fútbol pidió a la Fiscalía identificar y sancionar a los responsables, mientras Campaz hizo un llamado al respeto en redes sociales.
Bogotá, 11 de julio de 2026
Jaminton Campaz no regresará a Colombia en el corto plazo tras recibir amenazas de muerte a raíz de la eliminación de su país en octavos de final frente a Suiza, informó la plataforma OneFootball.
Antecedentes: amenazas tras la eliminación ante Suiza
El jugador de 26 años, que milita en el club argentino Rosario Central, fue blanco de hostilidades después de que desperdiciara una oportunidad clara para ganar el partido contra Suiza durante el tiempo extra. Colombia quedó eliminada en octavos de final con un marcador de 3:4 tras una tanda de penaltis, poniendo fin a la campaña de la selección en el torneo disputado en Estados Unidos.
Según OneFootball, las amenazas fueron tan graves que Campaz ya no se atreve a regresar a Bogotá, la capital colombiana, junto con el resto de los jugadores de la selección. Por motivos de seguridad, decidió permanecer en el extranjero por el momento en lugar de viajar de vuelta a su país.
El llamado de Campaz en redes sociales
Dos días después de la eliminación, Campaz publicó un comunicado en Instagram en el que se dirige directamente al público colombiano. "Mein Kolumbien, bitte lasst uns den Respekt niemals aus den Augen verlieren. Wir mögen unterschiedlich denken oder Frustration und Traurigkeit empfinden, aber keine Leidenschaft rechtfertigt Hass oder ein Leben in Angst," escribió. Añadió: "Zum Fußball gehören auch schwierige Momente," reconociendo que los momentos difíciles son parte del fútbol.
La Federación Colombiana de Fútbol (FCF) emitió un comunicado en respuesta a las amenazas, en el que pidió a la Fiscalía General de la Nación acelerar las investigaciones e identificar rápidamente a los responsables. "Kein Sportler und kein Mitglied seines engsten Umfelds sollte Einschüchterungen ausgesetzt sein, weil er sein Land auf der sportlichen Bühne repräsentiert. Fußball muss ein Ort der Einheit, des Respekts und der Hoffnung sein – niemals ein Schauplatz von Hass, Einschüchterung oder Gewalt," escribió la federación.
La respuesta de la Federación Colombiana
La federación también exigió que "die notwendigen Ermittlungen so zügig wie möglich voranzutreiben, um die Verantwortlichen für diese Vorfälle zu identifizieren, strafrechtlich zu verfolgen und zu bestrafen." Subrayó que el fútbol debe ser "ein Ort der Zusammengehörigkeit, des Respekts und der Hoffnung sein, niemals jedoch eine Bühne für Hass, Einschüchterung oder Gewalt."
El caso ha sido comparado de inmediato con el capítulo más oscuro de la historia del fútbol colombiano. Durante el Mundial de 1994, también disputado en Estados Unidos, el defensor Andrés Escobar marcó un gol en contra que contribuyó a una derrota por 1:2 de Colombia frente al país anfitrión. Pocos días después de la eliminación de Colombia y su regreso a casa, Escobar fue asesinado en Medellín.
Ecos de la tragedia de Andrés Escobar
La especial sensibilidad de Colombia frente a las amenazas contra sus futbolistas se deriva directamente de aquella tragedia, que sigue siendo una herida definitoria en la memoria deportiva del país. El comunicado inusualmente firme de la federación, sumado al llamado público de Campaz, refleja un intento de trazar una línea clara entre la decepción deportiva y la intimidación criminal.
La situación de Campaz ilustra la presión que recae sobre los jugadores individuales cuando la campaña de una selección termina en decepción. Aunque el delantero no fue el único responsable de la eliminación de Colombia —el partido se fue a tiempo extra y luego a penaltis—, la oportunidad desperdiciada generó una hostilidad desproporcionada en redes sociales que escaló hasta convertirse en amenazas explícitas contra él y su familia.
La decisión de permanecer en el extranjero en lugar de regresar a Bogotá subraya la gravedad de las amenazas. Los jugadores de la selección suelen reagruparse en la capital tras un torneo, pero la ausencia de Campaz indica que las autoridades y la federación aún no han podido garantizar su seguridad en suelo colombiano.
La presión sobre los jugadores individuales
El llamado de la FCF a la Fiscalía General de la Nación constituye un paso formal hacia la persecución penal. Al calificar públicamente las amenazas como inaceptables y solicitar una acción rápida, la federación busca disuadir nuevas intimidaciones y tranquilizar a otros jugadores de que representar a Colombia no los expondrá a la violencia.
Más allá de la investigación inmediata, el episodio ha reabierto en Colombia un debate más amplio sobre la cultura en torno a la selección. Hinchas, exjugadores y comentaristas han aprovechado el momento para pedir una mayor protección de los deportistas y rechazar la normalización de las amenazas como respuesta al fracaso deportivo.
Para Campaz, en lo personal, la prioridad es la seguridad. Su publicación en Instagram, escrita en español y ampliamente compartida, fue un intento de desactivar la situación mediante el diálogo. Aún no está claro si el llamado logrará calmar las amenazas ni si eventualmente podrá regresar a casa.
Qué sucederá a continuación
La Federación Colombiana no ha divulgado más detalles sobre la naturaleza de las amenazas ni sobre las investigaciones específicas en curso. Rosario Central, el club de Campaz en Argentina, no se ha pronunciado públicamente sobre la situación. Los próximos pasos dependerán del avance de la investigación de la Fiscalía General de la Nación y de si la intimidación en línea disminuye.
Lo que es seguro es que el episodio ha puesto bajo un renovado escrutinio la relación de Colombia con sus futbolistas. La memoria de Andrés Escobar, más de tres décadas después de su muerte, sigue marcando la forma en que el país responde cuando sus jugadores enfrentan peligro simplemente por vestir la camiseta nacional.
Questions & Answers
¿Quién es Jaminton Campaz?
Jaminton Campaz es un delantero colombiano de 26 años que juega en el club argentino Rosario Central y representó a Colombia en la Copa Mundial disputada en Estados Unidos.
¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?
Campaz fue blanco de hostilidades después de que desperdiciara una oportunidad clara para ganar el partido de octavos de final contra Suiza durante el tiempo extra. Colombia fue eliminada 3:4 en penaltis.
¿Qué ha hecho la Federación Colombiana de Fútbol en respuesta?
La FCF emitió un comunicado condenando las amenazas y pidió a la Fiscalía General de la Nación acelerar las investigaciones, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
Amenazas de muerte a Campaz: el delantero colombiano | noticias360