Sídney, 05 de junio de 2026
Las autoridades australianas confiscaron más de 100.000 cucarachas exóticas en una granja comercial en Bathurst, estado de Nueva Gales del Sur, según anunció el Ministerio de Medio Ambiente australiano.
Un decomiso sin precedentes
La operación, divulgada un viernes, representa el mayor decomiso de invertebrados mantenidos ilegalmente en la historia de Australia, según informó el Ministerio de Medio Ambiente. Entre los insectos hallados figuran cucarachas argentinas y cucarachas siseadoras de Madagascar, especies criadas habitualmente como alimento vivo para reptiles, anfibios y ciertos peces.
Las cucarachas exóticas no pueden importarse, mantenerse, criarse ni venderse en Australia, un país que aplica desde hace décadas una de las legislaciones de bioseguridad más estrictas del mundo. La normativa busca evitar la introducción de especies, plagas y patógenos foráneos en un continente insular con una flora y una fauna únicas.
